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Es una expedición china en el Ártico, según Pekín, de carácter científico, pero Occidente desconfía. Cree que los sensores submarinos que está instalando podrían llegar a utilizarse con fines de vigilancia y militares.

China reclama que los recursos del Ártico y las nuevas rutas comerciales sean accesibles para todos, no solo para los Estados colindantes con este océano, cada vez menos helado por el cambio climático.

De los ocho países que rodean al Ártico, Rusia es el que tiene mayor superficie de costa. Buena parte de los recursos inexplorados (gas, petróleo y minerales raros) están en la plataforma continental rusa. Vladímir Putin defiende su soberanía y es el principal impulsor de la militarización de la región.

Frente al dominio de Rusia y China en la zona, Trump reclama más parte del pastel. Apoderarse de Groenlandia es, dice, vital para la seguridad de Estados Unidos. Tradicionalmente partidarios de cooperar y proteger esta zona, medioambientalmente sensible, el resto de Estados árticos, como Noruega, Islandia o Canadá, todos parte de la OTAN, se ven arrastrados a la creciente militarización.

El Ártico ha pasado de ser una zona remota e inaccesible, a centro de la geopolítica mundial.

Foto: EFE / Julio César Rivas

La insistencia de Donald Trump para hacerse con Groenlandia tensa al máximo las relaciones transatlánticas y amenaza con reanudar la temida guerra comercial. Los principales líderes europeos coinciden en que es un error, algo "inaceptable", que Trump imponga aranceles a sus socios de la OTAN por apoyar a la isla ártica.

En Bruselas, los Veintisiete han convocado una reunión de urgencia para coordinar una respuesta y los países afectados acaban de emitir un comunicado conjunto en el que aseguran que defenderán la soberanía de Groenlandia, y que los ejercicios militares allí no suponen una amenaza para nadie. De forma paralela, se comprometen a seguir fortaleciendo la seguridad en el ártico.

Foto: REUTERS/Dado Ruvic/Illustration

Jan Kohler, nacido en Dinamarca, jugador aficionado de balonmano y 25 años viviendo en Groenlandia, en donde se ha casado y ha criado a sus dos hijas y un hijo.

Este vendedor de cocinas es uno de los organizadores de la probablemente mayor manifestación celebrada jamás en la isla.

"Teníamos que mandar un mensaje claro a Trump: se está volviendo cada vez más loco. Vivimos en 2026 y no se puede comprar a los pueblos", asegura. Miles de personas (en una ciudad de apenas 20.000) se lanzaron este sábado a la calle para insistir en que Groenlandia no está en venta.

Jan no se cree que Trump necesite la isla por razones de seguridad nacional. "Es completamente ridículo. Hay una base militar en el norte de Groenlandia y sabe que puede desplegar tantos soldados como quiera. Yo creo que se deja llevar por su ego".

Jan reconoce que en Nuuk hay gente que vive con miedo, porque teme que Trump incluso pueda intentar tomar la isla por la fuerza. Y lo que pide es que trate a los groenlandeses con "respeto y con humanidad".

Europa se planta ante las amenazas de Donald Trump y los líderes de la Unión Europea cierran filas. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, advierte de que los aranceles pueden abrir una espiral peligrosa.

El presidente francés, Emmanuel Macron, califica de inaceptables las amenazas. El primer ministro británico, Keir Starmer, las tacha de completamente erróneas. Desde la diplomacia europea señalan además que esta división entre aliados solo beneficia a China y a Rusia.

Este domingo, los embajadores de los Veintisiete se reúnen de forma extraordinaria. Van a coordinar una respuesta conjunta, una línea que ya verbaliza el presidente del Consejo Europeo, António Costa: "Lo que podemos decir es que la UE será siempre muy firme en la defensa del derecho internacional, sea donde sea. Por ahora estoy coordinando una respuesta de conjunto de los Estados miembros de la UE sobre ese tema".

Foto: Luis Robayo / AFP

El mensaje desde Groenlandia es claro: la isla no está en venta. En una inusual protesta, cientos de vecinos de esta isla del Ártico se han manifestado contra la ambición de Trump de controlarla a toda costa. En la capital de Dinamarca, país al que pertenece este territorio, miles de personas han salido a las calles en solidaridad con Groenlandia.

FOTO: AP Photo/Evgeniy Maloletka

Trump anuncia que impondrá aranceles a varios países europeos hasta que EE.UU. cierre un acuerdo para la compra de Groenlandia. A partir del 1 de febrero de 2026, Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, el Reino Unido, los Países Bajos y Finlandia estarán sujetos a un arancel del 10% sobre todos y cada uno de los bienes enviados a los Estados Unidos de América. El 1 de junio de 2026, el arancel se incrementará al 25%. Este arancel será exigible y pagadero hasta que se alcance un acuerdo para la compra completa y total de Groenlandia.

FOTO: AP Photo / Mark Schiefelbein

Cazas daneses entrenan junto a un avión de combate francés. Son las primeras maniobras militares en Groenlandia tras la amenaza de anexión de Trump. El republicano advierte de que podría imponer aranceles a los países que se opongan a su plan, pero en las últimas horas, han llegado más contingentes europeos a la isla. Entre ellos, los militares alemanes.

Eslovenia ha sido la última en anunciar el envío de oficiales a la capital, Nuuk. Ahí Dinamarca ya tiene desplegados buques patrulleros. El jefe del Comando Ártico asegura que su relación con EE.UU. es estrecha y prefiere no entrar en el terreno político.

La Alianza vive una situación delicada e inédita ante la posibilidad de que su principal miembro, EE.UU., intervenga otro, además, mucho más pequeño. En Groenlandia, agradecen el respaldo de la OTAN. Temen perder muchos de sus derechos si se unen a Washington, como la atención médica gratuita, explica Tillie.

También cuentan con el apoyo de la delegación de congresistas estadounidenses que sigue en Dinamarca. Han vuelto a desmarcarse de las ambiciones de Trump, que acumula presiones internas y externas. En las calles de Copenhague, cientos de manifestantes le advierten: "Groenlandia no se toca".

Foto: AP Photo/Evgeniy Maloletka