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Una tormenta histórica paraliza el noroeste de EE.UU. y deja a Nueva York en estado de emergencia

  • Los cortes de suministro eléctrico alcanzaron a 20.000 hogares durante la ventisca
  • Las autoridades mantienen el estado de emergencia ante la previsión de nuevas nevadas
Nueva York, bajo una nevada con hasta medio metro de nieve acumulada
RTVE.es

Una potente tormenta invernal ha paralizado parcialmente el noreste de EE.UU., tras registrar acumulaciones de nieve históricas, las más altas de la última década. La situación ha sido especialmente crítica en la ciudad de Nueva York, que permanece en estado de emergencia.

El temporal azotó desde el domingo Nueva York durante más de 24 horas, alcanzando su pico en Central Park con 15,1 pulgadas (38,3 cm), una cifra que sitúa a este fenómeno entre las nevadas más intensas de las que se tiene constancia. Aunque la ciudad ha comenzado este martes a retomar su actividad con la reapertura de las escuelas públicas, las autoridades mantienen la alerta ante la persistencia de temperaturas gélidas y la previsión de nuevas nevadas.

Impacto de una tormenta histórica

La magnitud del temporal obligó al alcalde, Zohran Mamdani, a calificar el fenómeno como "un fenómeno de gran magnitud" y a imponer una prohibición de circulación para vehículos no esenciales que mantuvo vacíos puntos emblemáticos como Times Square. Esta restricción, destinada a facilitar el trabajo de los equipos de emergencia, se produjo en un contexto de condiciones de ventisca y visibilidad mínima.

El impacto en el transporte fue masivo, se cancelaron más de 5.300 vuelos en todo el país y la gobernadora Kathy Hochul confirmó que el suministro eléctrico se vio interrumpido en 20.000 hogares neoyorquinos debido a la fuerza de la tormenta.

La intensidad de la nieve también afectó en Nueva Jersey con acumulaciones que superaron los 60 centímetros. Esta situación forzó el cierre de los centros educativos durante la jornada del lunes, permitiendo que 900.000 estudiantes disfrutaran de un "día de nieve" mientras se suspendían tanto las clases presenciales como las remotas.

Una vecina de la ciudad, mientras despejaba la acera, resumía a la Agencia EFE el sentir de muchos residentes al señalar que "este es uno de los peores inviernos de los últimos años, el frío y la nieve son un engorro, pero al menos las pilas de nieve acumuladas en las calles no se verán sucias por unos días".

Asistencia humanitaria y el regreso gradual a la normalidad

Tras el cese de la nevada, la ciudad pasó de la emergencia total a una fase de recuperación marcada por la actividad en los parques. En Washington Square Park, unas 500 personas protagonizaron una batalla campal de bolas de nieve.

Sin embargo, la cara más crítica del invierno se refleja en la muerte de más de 20 personas debido a las bajas temperaturas, lo que ha obligado al ayuntamiento a habilitar 100 camas adicionales en refugios del alto Manhattan. El alcalde ha asegurado que su administración "ha aplicado las lecciones de la última tormenta invernal al ampliar el número de centros de calor", buscando evitar que se repita la pérdida de vidas de olas de frío anteriores.

A pesar de que se han reanudado las clases y se ha levantado el veto al tráfico, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) ha advertido de que la alerta sigue vigente. El frío extremo impedirá que la nieve se derrita rápidamente y ya se prevén nuevas nevadas para la próxima semana, lo que mantendrá a los servicios de limpieza y emergencia en guardia para evitar que el hielo convierta la recuperación en un nuevo riesgo para los ciudadanos.