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La era Trump | 'Impeachment'

El embajador de EE.UU. en la UE vincula a Trump con las presiones a Ucrania: "Seguí las órdenes del presidente"

  • Gordon Sondland asegura ante el Congreso que los altos cargos del Gobierno "estaban al tanto" de la trama ucraniana
  • El diplomático cuestiona el rol del abogado personal de Trump pero olvida los detalles en su declaración sobre el impeachment

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El embajador de EE.UU. en la UE, Gordon Sondland, testifica ante el Congreso
El embajador de EE.UU. en la UE, Gordon Sondland, testifica ante el Congreso. REUTERS / JONATHAN ERNST

El embajador de EE.UU. en la Unión Europea, Gordon Sondland, ha vinculado este miércoles a toda la Administración Trump en la trama ucraniana durante su declaración en la audiencia pública sobre el impeachmentSondland ha reconocido que trabajó en el canal extraoficial de la Casa Blanca para presionar al Gobierno ucraniano dirigido por el abogado personal del presidente, Rudy Giuliani. Y lo hizo siguiendo "las órdenes del presidente".

Todos estaban al tanto... No era ningún secreto. Todos sabían lo que estábamos haciendo y por qué

"Todos estaban al tanto... No era ningún secreto. [...] Todos sabían lo que estábamos haciendo y por qué", ha dicho sobre las presuntas presiones del presidente Trump a su homólogo ucraniano para que investigara a un rival político demócrata. Según Sondland, el presidente, el vicepresidente, Mike Pence, y el secretario de Estado, Mike Pompeo, y el Gobierno ucraniano conocían perfectamente los objetivos del líder republicano por los que el Partido Demócrata busca su destitución. Es más, ha admitido que Trump dejó claro que "no le interesaba particularmente Ucrania", sino su propia agenda, tal y como ya señalaron otros dos diplomáticos

Sondland ha reconocido en público que hubo una relación de quid pro quo entre los dos gobiernos. Eso sí, desconoce si el objetivo del presidente era que Ucrania anunciase la apertura de una investigación o que realmente la llevara a cabo. En cualquier caso, su esperado testimonio no ha defraudado, ya que es el primer testigo que vincula directamente a todo el Gobierno estadounidense con la trama ucraniana.

En octubre, el embajador cambió su versión durante su declaración a puerta cerrada. Primero dijo desconocer el escándalo; pero semanas después recordó haberle dicho al Gobierno ucraniano que era "poco probable" que recibieran la ayuda militar si no se comprometían a investigar al ex vicepresidente Joe Biden y su hijo, Hunter Biden. Estos acontecimientos han llevado a Trump a pasar de referirse a él como "un gran hombre" a decir este miércoles que apenas lo conoce. "No quiero nada de Ucrania, lo he dicho dos veces. No he hablado con él mucho, pero parece majo", ha dicho en la Casa Blanca.

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El rol del abogado personal de Trump

Aunque sus revelaciones facilitan la apertura del juicio polítio a los demócratas, el embajador ha tratado de desvincularse de cualquier delito al decirse en contra de que Washington retuviese los 400 millones de dólares de ayuda militar a Ucrania a cambio de la a los Biden. Es por esto que trasladó el caso a Pence, que niega haber conversado "jamás" con él sobre Ucrania o la ayuda militar.

No obstante, Sondland sí ha insistido en que no quería trabajar con el abogado personal del presidente, Rudy Giuliani. "Aunque en ese momento no estábamos de acuerdo con la necesidad de involucrar a Giuliani, no creímos que su papel fuera impropio. Si hubiera sabido de sus negocios, no lo habría hecho", ha dicho en su testimonio de apertura. 

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Según el diplomático, Giuliani "exigió la investigación" porque era "deseo expreso" del presidente. El embajador también ha confesado que trabajó con el secretario de Energía, Rick Perry y el ex enviado especial en Ucrania, Kurt Volker, porque así lo quiso el mandatario, un equipo al que el propio delator señala como los tres amigos encargados de negociar de forma extraoficial con el Gobierno ucraniano. 

"Entonces creíamos que el Departamento de Estado, y no el abogado personal del presidente, debía responsabilizarse de los asuntos ucranianos", ha añadido, para después lamentar que "era evidente que si queríamos conseguir algo en Ucrania, teníamos que hablar con Rudy". Y Giuliani no ha tardado en defenderse en Twitter: "Entré en esto a petición de Volker. Sondland está especulando basándose en MUY poco contacto. Nunca lo conocí y hablé muy poco con él", ha escrito.

La amnesia de Sondland sorprende a los republicanos

A lo largo de su testimonio, Sondland ha dejado claro que no recuerda algunos detalles de los acontecimientos y las conversaciones con Giuliani y otros diplomáticos entre mayo y agosto.  Lo haría -dice- si la Casa Blanca no le hubiera impedido el acceso a sus notas personales, según ha denunciado. Pero con esta amnesia, ha evitado aclarar una de las claves para los demócratas: si realmente Trump le habló de la investigación a los Biden.

La insistencia del letrado demócrata le ha llevado a recuperar la memoria durante una ronda extra de preguntas. El abogado le ha instado a contradecir el testimonio de otros dos diplomáticos que aeguran que Sondland dijo que a Trump le interesaban más los Biden que Ucrania. "Trump nunca me dijo directamente que la ayuda estuviera condicionada", ha replicado. En cambio, sí ha reconocido que el presidente le dijo que el mandatario ucraniano tenía "que aclarar las cosas en público", esto es, anunciar la apertura de una investigación al ex vicepresidente para conserguir una invitación oficial al Despacho Oval. 

El delator, una figura supuestamente protegida por la ley en EE.UU.

La falta de concreción de las revelaciones del diplomático ha sorprendido a los republicanos, que en ocasiones parecían improvisar su interrogatorio. El encargado republicano del comité, Devin Nunes, ha aprovechado la amnesia de Sondland para volver a pedir la comparecencia del delator que destapó el escándalo, como viene haciendo en cada audiencia. Además, los republicanos han vuelto a recurrir a la supuesta injerencia ucraniana en las elecciones de 2016 orquestada por los demócratas contra Trump, que nunca ha llegado a ser probada. Otros, como el congresista Jim Jordan, han aprovechado su turno para desmontar el relato de unas reuniones "que jamás tuvieron lugar", en referencia a la visita de Zelensky a Trump.

Los republicanos siguen manteniendo la inocencia del presidente, por lo que un hipotético juicio político en el Senado no saldría adelante. Pero todavía quedan audiencias, y los demócratas seguirán tirando del hilo tras un testimonio "fundamental, significativo y preocupante", según lo ha definido el presidente del Comité Judicial, Adam Schiff, al término de la sesión.

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