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Elecciones 2019

Pablo Iglesias, la piedra en el zapato de Sánchez que casi hace historia con un gobierno de coalición

  • Dispuesto a las elecciones que hagan falta para entrar en el Gobierno, afronta la amenaza de la abstención y Más País
  • Especial: Elecciones generales 2019

Por
 Pablo Iglesias
El líder de Podemos, Pablo Iglesias. cropper

BIOGRAFÍA

Lugar y fecha de nacimiento: Madrid, 1978.

Formación: Doctor en Derecho, Ciencias Políticas y de la Administración. Master en Humanidades y Comunicación.

Años en política: Secretario general de Podemos desde 2014 y diputado desde 2015.

Pablo Iglesias se presenta en el thriller político de las elecciones generales del 10 de noviembre como el candidato que quiere "cambiar la vida a la gente" y que casi hizo historia al quedarse a las puertas del que hubiera sido el primer gobierno de coalición en el país. Ante un escenario postelectoral que se prevé fragmentado, difícil y con bloques similares a los del 28A, Iglesias espera volver a ser decisivo para la formación de un gobierno, aunque la amenaza de la abstención y la irrupción de Más País podrían pasarle factura electoralmente y el viraje al centro de PP y Ciudadanos podría restarle fuerza a la hora de exigir entrar en un Ejecutivo en caso de una nueva victoria socialista.

Pablo Iglesias Turrión (41 años), padre de tres hijos con su pareja y número dos, Irene Montero, ha hecho ya historia en la política española. Lo hizo en 2015, trasladando el movimiento del 15M a un partido político que rompió definitivamente el bipartidismo, junto con Cs, con su irrupción con 69 escaños en el Congreso y lo volvió a hacer ayudando a articular en junio de 2018 una mayoría parlamentaria para tumbar el Gobierno de Mariano Rajoy e investir a Pedro Sánchez presidente.

También ha marcado un precedente al ser el primer líder de un partido en agotar su baja por paternidad tras el nacimiento de sus dos primeros hijos. Pero se quedó a las puertas de marcar un nuevo hito, el de que hubiera en España por primera vez un Gobierno de coalición. Iglesias aceptó el veto de Sánchez a su persona, pero sus exigencias llevaron a los socialistas a levantarse de la mesa de negociación y a retirar su oferta.

Iglesias representa la cara y la cruz de la llamada "política útil". Ha pactado con el PSOE medidas como la subida del salario mínimo a 900 euros mensuales o el proyecto de Presupuestos Generales del Estado, tumbado en enero en el Congreso. Pero su abstención en julio a Sánchez en el debate de investidura consolidó un bloqueo que ha derivado en la repetición electoral.

Y mientras Iglesias batallaba en los medios de comunicación por ganar el relato a Sánchez sobre el fracaso de la investidura, en postularse como la verdadera “izquierda” y en cargar contra las “cloacas del Estado” que ha sufrido su partido, surgió en escena un nuevo frente con el salto de la formación de Íñigo Errejón al ámbito nacional bajo el nombre de Más País con la premisa de acabar con el bloqueo. Un movimiento del que fuera número dos de Podemos que ha ahondado la profunda crisis territorial de un partido que ha ido perdiendo a todos sus fundadores -salvo a Iglesias- y a destacados dirigentes por sus discrepancias con el líder y que ha llegado a regirse hasta por cinco gestoras en distintas comunidades autónomas.

Iglesias, en tres frases

"Le voy a explicar para qué queremos formar parte de un Gobierno de coalición: para que haya justicia fiscal, para que se limite la precariedad laboral y haya salarios dignos”.

"Cataluña se merece un gobierno de España que pregunte, y que le escuche. No se merece una pared, un gobierno que esté todo el rato amenazando. Hablémonos más, escuchémonos más y si nos conociéramos más nos respetaríamos mucho más".

“Nosotros decimos a la gente: 'No se fíen de ningún político, de nosotros tampoco, deben fiarse exclusivamente de las garantías'”.

Expectativas electorales

Podemos resiste en las encuestas el envite de la amenaza de la abstención y la entrada de Más País con una estimación según el CIS de entre 37 y 45 escaños. Pero la encuesta preelectoral se realizó antes de la sentencia del 'procés' y de la exhumación de Franco. Otros sondeos son menos halagüeños y le otorgan en torno a 34 diputados, ocho menos de los que tiene actualmente. 

Pero aún con la bajada, todas las encuestas coinciden en que la izquierda conservará previsiblemente la mayoría parlamentaria tras el 10N ya que la fuerte caída de Cs contrarresta en los sondeos el ascenso del PP y de Vox. Con ello, el apoyo de Podemos a Sánchez podría volver a ser crucial para que haya un gobierno progresista en invierno.

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