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Grecia vive su quinta huelga general contra los recortes con más seguimiento en el sector público

  • Miles de personas se han manifestado en Atenas contra la troika
  • Reclaman que se prorrogue la moratoria de los desahucios

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GRECIA VIVE LA QUINTA HUELGA GENERAL DEL AÑO CONTRA LOS RECORTES DE GOBIERNO
Trabajadoras de limpieza despedidas del Ministerio de Finanzas griego se manifiestan en el centro de Atenas. EFE EFE/Simela Pantzartzi

Miles de funcionarios griegos han desafiado la lluvia para protestar contra los despidos y los recortes sociales del Gobierno dirigido por el conservador Andonis Samarás y de la troika en la que fue la quinta huelga general del año, con mucho más seguimiento en el sector público que en el privado.

Bajo una intensa lluvia, unas 11.500 personas según la Policía -algunos miles más, de acuerdo a los medios griegos- se manifestaron por el centro de Atenas al grito de "Ningún funcionario sobra, el que sobra es Samarás", "Basta de sacrificios humanos" y  "Si no luchas estás vencido".

Basta de sacrificios humanos

La participación en la manifestación principal de Atenas podría haber sido mayor, pero las direcciones de las dos principales centrales sindicales -GSEE, sector privado, y ADEDY, sector público- decidieron suspender sus marchas debido a la lluvia.

Aunque los sindicatos no han querido dar por el momento cifras de seguimiento de la huelga, la incidencia a primera vista fue mayor en el sector público. Durante toda la jornada, los hospitales solo ofrecieron servicios mínimos, mientras que permanecieron cerrados colegios y universidades, juzgados y la mayoría de oficinas municipales y de la Administración.

En cuanto al transporte público, prácticamente solo pararon los trenes mientras que el transporte urbano, en la franja diurna, funcionó con cierta normalidad.

Barcos amarrados y retrasos en los vuelos

En Grecia, los controladores aéreos llevaron a cabo una huelga de tres horas, que el personal aeroportuario prolongó una hora más, lo que ha llevado a algunas cancelaciones y numerosas modificaciones de horario. Así, el aeropuerto de Atenas modificó los horarios de una veintena de vuelos internacionales y de más cuarenta vuelos nacionales, y canceló una decena, todos ellos internos.

La mayor incidencia de la huelga en el sector privado se vio en el sector naviero, fuertemente sindicado, lo que provocó que los barcos amanecieran amarrados a los puertos.

Se está desarticulando la sociedad y el país al completo

Los periodistas también se sumaron a la huelga con un paro de cinco horas, durante el que sus medios de comunicación transmitieron sólo información sobre la huelga. En cambio, el comercio abrió sus puertas como cualquier día laborable.

"No se trata solo de reducciones de salarios, sino que se está desarticulando la sociedad y el país al completo. El sector de la sanidad está muy afectado por los recortes", relató a Efe Spyros, de 26 años y trabajador de un centro para toxicómanos.

La troika está en Atenas

La huelga general se produce mientras los representantes de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se encuentran en Atenas, donde ayer retomaron sus negociaciones con el Gobierno de Samarás.

Las negociaciones se prometen difíciles dadas las diferencias sobre el volumen de la brecha fiscal: el Ejecutivo heleno asegura que el agujero en la financiación será sólo de 500 millones de euros en 2014, mientras la troika considera que será de 2.500 millones.

Otro de los escollos en las negociaciones es cómo solventar este problema, pues el ministerio de Trabajo cree que será suficiente con mejorar la recaudación a través de un incremento de los controles sobre las empresas que no pagan sus contribuciones a la Seguridad Social. En cambio, según fuentes citadas por los medios locales, la troika pretende que el Gobierno reduzca las aportaciones empresariales en un 3,9%.

Protesta contra la pérdida de derechos laborales

La huelga, convocada por las dos principales confederaciones sindicales -GSEE, que representa al sector privado, y ADEDY, representante de la función pública-, se dirige contra una serie de medidas aprobadas por el Gobierno, como los recortes en los derechos laborales, la abolición de facto de los convenios colectivos, el despido o traslado forzoso de funcionarios y la privatización de empresas públicas.

Los representantes sindicales exigen además la abolición de la parte del impuesto sobre bienes inmuebles que se introdujo de forma temporal, pero que un proyecto de ley prevé establecer de modo permanente.

También piden que se mantenga la moratoria a los desahucios, que se levantará a partir del próximo año.

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