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El órgano sensorial de la ballena azul, del tamaño de una naranja, está situado en la punta de la mandíbula
El órgano sensorial de la ballena azul, del tamaño de una naranja, está situado en la punta de la mandíbula

Un órgano sensorial ayuda a las ballenas azules a controlar su dieta

  • Tiene el tamaño de una naranja y está situado en la punta de la mandíbula

  • Es una innovación evolutiva que ayuda a alcanzar su enorme tamaño

  • La ballenas azul es uno de los seres vivos de mayor tamaño sobre la Tierra

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Un órgano sensorial de la ballena azul, del tamaño de una naranja, ha sido descubierto por un grupo de científicos canadienses y norteamericanos, según informa un artículo de la revista Nature en su última edición

El órgano recientemente descubierto está situado en la punta de la mandíbula de la ballena y sirve para controlar la cantidad de alimentación necesaria en cada ingesta.

Estrategias para alimentarse

Los grandes predadores oceánicos han desarrollado multitud de estrategias para alimentarse en el agua. Las ballenas azules, al igual que las otras ballenas gigantes de su misma familia (Balaenopteridae) engullen una cantidad ingente de agua y filtran todo el alimento en sus barbas.

Allí quedan desde pequeños animales hasta microscópicos invertebrados que forman parte de su dieta. Se trata de una solución única entre los grandes vertebrados. Para facilitar esta acción, las ballenas tienen la mandíbula separada y no fusionada, como ocurre con otros mamíferos.

El nuevo órgano es una pequeña bolsa de cartílago que forma un depósito de gel situado en la barbilla del animal y permite coordinar sus enormes mandíbulas para regular la obertura de la boca. Así, la ballena, controla la cantidad de alimento que necesita ingerir.

El órgano ayuda a la ballena a controlar la cantidad de alimento que necesita ingerir

Según el doctor Nicholas Pyenson, del Museo de Historia Natural de Washington, responsable de la investigación, este descubrimiento destapa una gran ironía: "Llevamos años disponiendo de cientos de miles de cadáveres del mayor animal sobre la Tierra gracias a la captura de las ballenas. Sin embargo, empezamos ahora a estudiar su anatomía".

La ballena azul alcanza las 200 toneladas de peso y puede medir más de 30 metros de largo. Eso la convierte en uno de los animales más grandes sobre la Tierra.

Con sus enormes mandíbulas, que se alargan por su cuerpo casi hasta la altura del ombligo, la ballena puede ingerir en seis segundos hasta 80.000 litros de agua, que ocupa un volumen tan grande como su propio cuerpo.  Además, gracias a esta gigantesca bocanada, pueden ingerir de golpe aproximadamente diez kilos de alimento.

Hasta ahora, los científicos pensaban que las ballenas no controlaban el movimiento de la boca y utilizaban la 'técnica del paracaídas', abriendo las mandíbulas sin más para ver qué caía dentro. Ahora saben que la ballena controla con exactitud el movimiento de su boca.

Innovación evolutiva

Los científicos han descubierto este desconocida estructura anatómica mientras estudiaban cadáveres de ballenas. Para ello se han ayudado de las más sofisticadas técnicas, como la tomografía computerizada, y les ha permitido observar que el sensor alberga numerosas puntas nerviosas que informan al cerebro de la cantidad de alimento que contiene el agua y de los movientos de las mandíbulas.

Este órgano es una innovación evolutiva de la que carecen otras especies de ballenas, que probablemente ha jugado un papel fundamental en el desarrollo de uno de los métodos más originales de alimentación de los animales acuáticos y, con ello, el desarrollo del tamaño corporal de los mayores animales vertebrados, sostiene el equipo investigador.

 

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