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Erradicar la violencia de violencia de género en las aulas desde el "cállate la boca"

  • Este jueves se celebra el día internacional contra la violencia de género
  • En las últimas estadísticas mujeres que denunciaron, había víctimas de 15 años
  • Los profesores: "Si en la familia no hay respeto, el niño no aprende respeto"

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Día Internacional contra la Violencia de Género

Un mal gesto, un "cállate la boca, que no te enteras de nada", una crítica porque la falda es muy corta o el escote muy pronunciado, un intento de separar a una chica de sus amistades, de tenerla controlada en todo momento, de saber con quién habla por el móvil o qué es lo que cuelga en Tuenti. Puede que estas acciones por sí solas no sean sospechosas de nada, pero son, en suma, los primeros síntomas de la violencia de género y son bastante comunes entre los jóvenes que tienen sus primeras relaciones de pareja.

"Todo puede empezar por cualquiera de estos gestos y seguramente terminará en un tortazo", explica la agente de la Policía Local Mariola Gómez a los alumnos de secundaria de un instituto de Puertollano (Ciudad Real), donde se imparte un seminario de prevención del maltrato, la misma semana que se celebra el Día Internacional contra Violencia de Género.

Los adolescentes se miran y se ríen, todavía no entienden que ya tienen que empezar a posicionarse y optar por alternativas a la violencia cuando tengan que resolver cualquier conflicto con sus parejas.

"Pero no es justo que la ley de violencia de género proteja sólo a las mujeres", asegura entre risas Jaime, uno de los alumnos. Mariola le explica que la ley integral es reciente y surgió de la necesidad de proteger a las mujeres, porque son las más vulnerables y las que históricamente han salido perdiendo.

Las chicas contestan divertidas que es verdad, que una chica nunca es tan fuerte como un chico, pero algunas son relativamente tolerantes con esas actitudes que podrían hacer saltar la alarma. "¿Pero si me dice que no puedo ir a una excursión o que no le gusta mi ropa no me está maltratando, no?", pregunta Belén.

El control abusivo y aislamiento, lo más extendido

Según el último estudio del Ministerio de Igualdad (ahora Secretaría de Estado), en colaboración con la Universidad Complutense, sobre la violencia de género y los jóvenes, el 27% de los centros educativos trata ya la prevención de la violencia de género en su trabajo con las familias.

De este estudio se desprende también que las situaciones de maltrato más extendidas entre los jóvenes son las de control abusivo y aislamiento, seguidas de otras formas de abuso emocional. En este sentido, el porcentaje de chicos que reconoce haber ejercido o intentado cada posible situación relacionada con el maltrato a la chica con la que salía, había salido o quería salir con él, es menor que el porcentaje de chicas que dice haber sufrido esa situación.

Es por esto que Mariola Gómez y Amparo Polo, policías locales de Puertollano (Ciudad Real) decidieron atajar el problema de la violencia de género desde la raíz y desde hace unos dos años dan charlas en institutos para concienciar a los jóvenes y entender qué entienden ellos por violencia de género, si la toleran, si la ejercen o si la sufren.

Atajarla desde los primeros síntomas

Ángel, secretario del I.E.S. Comendador Juan de Távora, urdió junto a las dos agentes la primera charla, "con un powerpoint cutre", recuerdan. Así, este instituto se convirtió en el primero de muchos en los que, a lo largo de este tiempo, las policías han hablado directamente de esta lacra social con chicos de 12 a 17 años. "Había que hacerlo aquí porque los profesores son los primeros que detectan cualquier síntoma", cuentan.

"La idea partió de la necesidad de empezar a transmitir a los chicos que el tema de la violencia de género había que atajarlo desde los primeros momentos, desde el respeto y la igualdad", explica Ángel.

Añade que en el instituto el equipo de profesores detectó una serie de actitudes que cree "extrapolables a otros centros españoles" y que apuntaban a "los primeros síntomas de la violencia de género": Faltas de respeto, control excesivo, celos exagerados...

"Hay chicos que piensan que las mujeres son inferiores"

"Si mi novia me deja no es mi culpa ni la del otro, es culpa de ella". Así resume el responsable del instituto una de las actitudes más frecuentes y que más le preocupan. "Hay chicos que lamentablemente todavía piensan que las mujeres son inferiores a ellos y pueden llegar a darles dos tortazos", explican los responsables del curso.

Desde el centro argumentan que no se trata de que ahora haya una mentalidad menos respetuosa que antes, sino que hoy por hoy es un tema del que se habla. "Ellos están escuchando hablar de esto constantemente, en la calle, en los medios, en sus casas...", dice Ángel. "Ahora nos enteramos más que antes de estas situaciones porque es un tema público, hasta hace poco era un tema privado".

No obstante, tanto el secretario del instituto como Mariola y Amparo, apuntan a que en "la vuelta del machito", hay "mucha pose". Los que antes presumían porque quitaban el bocadillo al empollón, ahora presumen porque su chica es suya y de nadie más y "si tienen que darle un cogotazo para 'corregirla', pues se lo dan".

Víctimas de violencia de género con 15 años

Según advierten, los casos de acoso escolar en los que los más fuertes "se meten" con los más débiles, están muy relacionados con las manifestaciones que se pueden detectar de violencia de género. "Los chicos que pegaban a los más débiles trasladan esa fuerza también a las chicas. Si maltratan a un chico más débil que ellos, con más motivo lo harán con su chica, a la que consideran más débil e inferior por principio", matiza Ángel.

Los tres se muestran preocupados porque las estadísticas asustan. "Hasta el 2009, las mujeres que aparecían en denunciaban ser víctimas de violencia de género tenían como poco 20-30 años, ahora las más jóvenes tienen 15", señalan.

En este instituto de Puertollano dicen haber detectado también un cambio de actitud en algunas chicas que se rebelan y "se vuelven más agresivas como mecanismo de defensa", convirtiéndose ellas en maltratadoras potenciales. De hecho, recuerda Mariola, "hace poco puso una denuncia un chico menor porque su novia le acosaba".

"Si en la familia no hay respeto, el niño no aprende respeto"

No obstante, este docente no tiene duda de dónde está una de las raices de este problema. "Los chicos que piensan 'tampoco pasa nada si pego un empujón o una sacudida a mi novia, o la agarro del brazo', es porque han visto en casa gestos similares. Influye también lo que ven en la calle con sus amigos y la necesidad que tienen de sentirse fuertes y de presumir, pero si en casa ven que el padre humilla, menosprecia o considera inferior a la mujer, es fácil que ellos hagan lo mismo.

"Hay una raiz profunda en la familia. Si en la familia no hay respeto, el niño no aprende respeto", sentencia.

Los tres insisten en que los chavales absorben lo que ven en casa y que es fundamental que, además de trabajar estos temas en clase, puedan ver respeto e igualdad en el ambiente al llegar a casa. "Si el marido no tiene respeto hacia la mujer o viceversa y se insultan o faltan el respeto, el chico lo absorbe", expone Ángel.

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