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Historias de la Ciencia - La revolución industrial de Matthew Boulton
HISTORIAS DE LA CIENCIA

La revolución industrial de Matthew Boulton

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El ingeniero e industrial británico Matthew Boulton nació en Birmingham el 3 de septiembre de 1728. Era uno de los cuatro hijos de Matthew Boulton constructor de artilugios metálicos de diversa especie. En sus primeros años asistió a una escuela local. Con 21 años se casó con Mary Robinson, la hija de un próspero mercader, quién murió diez años más tarde. En 1759, tras el fallecimiento de su padre se hizo cargo del negocio familiar, y un año más tarde se casó con la hermana de su difunta esposa, Ann Robinson.

En 1761, Boulton compró un terreno a unos tres kilómetros del centro de Birmingham, donde construyó la gran fábrica de Soho. Fue una industria pionera en la introducción de métodos modernos de producción: tenía salas de dibujo y diseño, secciones especializadas, talleres y un departamento de publicidad y marketing. Soho se convirtió en la fábrica más grande del mundo.

En sus talleres se fabricaron joyas, "juguetes", cuberterías, juegos de té, candelabros, monedas, medallas y fichas, que se exportaron a todo el mundo.

Muchos de estos artículos estaban fabricados con la célebre'placa de Sheffield', una especie de sandwich formado por láminas de cobre y plata, que permitía la fabricación de diversos productos para el hogar con la apariencia del metal precioso, pero a un coste mucho menor.

La fábrica de Soho se convirtió en visita obligada para los primeros turistas industriales, que quedaban fascinados por el espectáculo, el ruido de sus máquinas y sus cientos de empleados en el trabajo. Tan popular era que había una casa de té en el recinto, donde los visitantes podían tomar un tentempié después de la visita.

Pionero también en reformas sociales

Boulton no sólo introdujó mejoras en la producción, también fue pionero en las reformas sociales.

Instauró en su fábrica un seguro por enfermedad, accidente y fallecimiento, financiado por las contribuciones de los trabajadores. Se encargó de que las distintas dependencias estuvieran limpias, bien iluminadas y ventiladas, y se negó a emplear a niños pequeños, algo muy común en su época.

Hacia la década de 1770 se produjo una simbiosis que de gran trascendencia en la historia. Boulton quería mejorar la fuerza motriz de su maquinaria, y James Watt apreció las ventajas que ofrecía el Soho para el desarrollo de su máquina de vapor.

En 1770 se asociaba con Watt y desarrollaron la máquina de vapor

En 1775 se asociaron, el invento se convirtió en todo un éxito comercial y Boulton & Watt se hicieron millonarios. En el último cuarto del siglo XVIII, la sociedad había instalado cientos de máquinas de vapor, que hicieron posible la mecanización de las fábricas y molinos. En la década siguiente, los motores se convertirían en los impulsores de la Revolución Industrial.

En 1785, Boulton fue elegido miembro de la Royal Society. Tres años más tarde, dirigió su atención a las máquinas de acuñación, y erigió en el Soho una planta completa en la que acuñó monedas de Sierra Leona, las Indias Orientales y Rusia. En 1797 patentó una nueva moneda de cobre para Gran Bretaña y un sistema de elevación del agua basado en el principio del ariete hidráulico.

La curiosidad de Boulton era insaciable. Se interesó por la astronomía, la meteorología, la química, la electricidad, la medicina, las artes plásticas, las obras clásicas, la música y la nueva moda para la jardinería de paisaje.

Fue uno de los fundadores de la Sociedad Lunar, junto con William Small y Erasmus Darwin, abuelo del naturalista Charles Darwin, que tuvo entre sus miembros a figuras como James Watt y Benjamin Franklin.

Se llamaba Sociedad Lunar porque se reunían una vez al mes, el lunes más próximo a la noche de luna llena, con objeto de poder volver a casa con luz.

Boulton también se dedicó a obras de caridad, promovió las artes y la cultura y ocupó el cargo de Alto Sheriff del condado .

El 18 de agosto de 1809 fallecía en su casa de Soho, a los 82 años de edad. En el momento de su muerte estaba considerado una de las figuras más prominentes en los círculos científicos de su tiempo. Su hogar es hoy en día un museo.

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