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A las crías de panda del zoo de Madrid ya 'les salen los colores'

  • En 15 días han duplicado su peso y lucen como auténticos osos panda
  • Las crías ya han adquirido un pelaje denso y  los colores típicos de los pandas
  • Los cuidadores las cambian cada 3 horas del regazo materno a la incubadora

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A los pandas de Madrid ya les 'salen los colores'

Vuelta a China

A pesar de haber nacido en Madrid, los dos cachorros tendrán que regresar a China, en principio, en un plazo máximo de cuatro años. El oso panda está considerado como un tesoro nacional en China y todos los ejemplares que nacen en cautividad fuera de sus fronteras regresan a la reserva de Chengdu, donde habitan unos 1.600 pandas en semi-libertad. 

Aunque sólo tienen 15 días de vida, las dos crías de oso panda del Zoo de Madrid ya lucen como auténticos ejemplares de la especie.

En estas dos semanas han duplicado su peso, con 365 y 337 gramos cada uno, y han adquirido los colores típicos de estos animales, el blanco y el negro, porque al nacer son rosas.

Los dos cachorros, que todavía no se conoce el sexo, están "cumpliendo perfectamente las diferentes etapas de su desarrollo pese a la dificultad que supone la cría de mellizos", asegura en un comunicado el Zoo de Madrid.

La madre, Hua Zui Ba, cuida cariñosamente a sus pequeños sin preferencias, aunque los cuidadores siguen intercambiandole la crías cada 3 horas.

Es la única manera de conseguir que los críe a los dos a la vez, porque si el nacimiento hubiera sido en la naturaleza, la madre sólo se habría quedado con uno de los cachorros (al primero en nacer), y al otro lo habría abandonado a su suerte.

En cambio, al haber nacido en cautividad, Hua Zui Ba los atiende tiernamente y los mantiene pegados a su pecho en todo momento. Después, pasan del calor maternal a una incubadora.

Durante el intercambio le dan uvas, su fruta favorita

Además, los veterinarios han añadido un suplemento de proteínas, vitaminas y calcio en la dieta de Hua Zui Ba para complementar el esfuerzo extra que supone criar a dos cachorros. Incluso, como capricho adicional y para distraerla durante el intercambio, le dan uvas, su fruta favorita.

Cambios notables

En este tiempo los panditas han cambiado visiblemente. Cuando cumplieron su primera semana de vida, aparecieron las primeras manchas negras alrededor de los ojos. Ahora también las han adquirido en las patas, tanto en las traseras como en las delanteras, en los hombros y en las orejas.

Tres cuidadores se encargan minuciosamente del cuidado de la madre y las dos crías. A los pequeños se les realiza un seguimiento veterinario exhaustivo, con chequeos todas las mañanas.

Todos los datos, peso y temperatura, se comparten diariamente con el Centro de Cría de Panda Gigante de Chengdu, en China.

Aunque hasta la fecha la evolución es muy favorable, los tres animales permanecen aislados, pero los técnicos del zoológico ya están ultimando los preparativos para que próximamente los visitantes puedan ver a las crías en su incubadora.

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