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Un escáner cerebral podría detectar el autismo en 15 minutos

  • La nueva técnica ha sido desarrollada por un grupo de expertos británicos
  • Es unas 20 veces más rápida y menos costosa que los test habituales

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Los niños autistas podrían, en un futuro, ser diagnosticados mediante un escáner cerebral que dura tan sólo quince minutos y que ha sido desarrollado por científicos británicos.

Según publica la revista "The Journal of Neuroscience", un grupo de expertos del Instituto de Psiquiatría del King's College de Londres ha ideado una técnica para detectar el autismo de forma mucho más rápida y económica que los métodos convencionales empleados actualmente.

Tras probar en adultos este nuevo sistema, que evalúa los cambios estructurales que se producen en el cerebro, los científicos han estimado que tiene una precisión del 90%.

En unos dos años esta novedosa técnica podría revolucionar la forma en la que los especialistas diagnostican esta enfermedad, que afecta a más de 500.000 personas en el Reino Unido.

Más rápido y más barato

Actualmente, el autismo se diagnostica observando pautas de comportamiento mediante una serie de pruebas. Un proceso largo y costoso, que necesita de la intervención de todo un equipo clínico completo, que puede llevar todo un día y con un coste de unas 2.000 libras (unos 2.400 euros).

Sin embargo,  el nuevo escáner cerebral tan sólo dura unos quince minutos y su precio oscila entre las 100 y las 200 libras (entre 120 y 240 euros).

Christine Ecker, una de las responsable del equipo médico que ha ideado este escáner ha señalado que el valor de este instrumento es "inmenso". En este sentido ha comentado que  "potencialmente es un método 20 veces más rápido y  20 veces más rentable que los diagnósticos convencionales".

Aunque en un principio se empleará como método adicional de diagnóstico, con el tiempo esta técnica podría llegar a reemplazar completamente a los métodos convencionales, según los expertos.

El autismo es un síndrome relativo al desarrollo que aparece durante los tres primeros años de vida, como resultado de un trastorno neurológico.