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Un profesor leridano descubre el asteroide más grande y más cercano a la Tierra

  • Orbita a unas dos veces la distancia a la Luna y mide un kilómetro de diámetro
  • Hasta dentro de unas semanas no se conocerá la órbita con precisión
  • Su descubridor asegura que no existe una "fecha crítica" de colisión

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El profesor del Campo de Aprendizaje Montsec del Centro de Observación del Universo de Àger (Lleida) Josep Maria Bosch ha descubierto un nuevo asteroide cuya órbita se cruza con la de la Tierra que es el "más grande y cercano que jamás se haya conocido". Se encuentra a 645.000 kilómetros (unas dos veces la distancia a la Luna) y tiene un kilómetro de diámetro.

Su descubridor, Josep Maria Bosch, ha explicado a rtve.es cómo se produjo el avistamiento del asteroide. Bosch observaba el pasado 16 de septiembre cuerpos menores en el Sistema Solar. "Estaba buscando un cometa, el 137 P que había desaparecido porque en ocasiones se esconden detrás del Sol".

"Como no lo vi, seguí con otros objetos para mandar el reporte al Minor Planet Center (organismo internacional que pertenece al Departamento de Astrofísica de la Universidad de Harvard). Al alba repasé las imágenes en busca del cometa y fue cuando encontré un punto que saltaba, un objeto que se movía bastante rápido".

Dicho objeto no estaba fichado por el Minor Planet, "era algo desconocido ya que no figuraba ningún asteroide con esas coordenadas". Seis días después otros observatorios lo detectaron en México, Hawai e Italia y asignaron a Bosch el descubrimiento "de este objeto único". Es "el más grande que jamás se haya acercado a la Tierra desde que se registran este tipo de datos" y recibió el nombre de "2009 ST19".

¿Podría colisionar con la Tierra?

Según explica el profesor Bosch, las mediciones que existen hasta el momento de la órbita se han extraído tras "nueve días de seguimientos" pero hasta dentro de unas semanas no se podrá conocer la órbita precisa. "Las distancias de las que hablamos pueden parecer muy grandes, pero la variación de un solo decimal puede suponer que haya posibilidad de impacto o no".

Este tipo de asteroides es conocido como 'Apolo' porque pertenece al grupo cuya órbita se cruza en algún momento con la de la Tierra. El profesor José María Madiedo, Titular de la Facultad de Ciencias Experimentales de la Universidad de Huelva, explica a rtve.es que los asteroides 'Apolo' son aquellos cuya distancia mínima al Sol es la órbita terrestre. "Esto no quiere decir que en estos momentos se encuentre en la orbita de la Tierra", aclara, "está alrededor del Sol y podría cruzarse con nuestro planeta en algún momento".

El asteroide tarda en completar una de sus órbitas 3,6 años, pero no será hasta el año 2038, según Bosch, cuando se vuelva a encontrar con la Tierra.

El profesor leridano asegura sin embargo que "no hay una fecha crítica, hoy no es un peligro. Puede serlo en un futuro, quizá dentro de 1 millón de años".

Bosch recuerda que hay 1.077 objetos catalogados como "peligrosos" por la NASA, pero "no hay que preocuparse, como habitantes de la Tierra podemos estar tranquilos".

Añade que hay otro asteroide, el 'Apophis' que podría colisionar con la Tierra en 2029. "No hay que hinchar el aspecto sensacionalista, pero algún día, en un futuro lejano, algo así ocurrirá, esté aquí la humanidad o no".

Madiedo plantea diferentes escenarios con este tipo de asteroides. "Podría tener una trayectoria de colisión e impactar contra nuestro planeta, podría cruzarse con la Tierra y no pasar nada y podría pasar que la órbita terrestre el asteroide se desvíe y eso a su vez altere las posibilidades de impacto en un futuro".

¿Qué pasaría si un objeto así impactara en nuestro planeta?

El descubridor del asteroide afirma que el impacto de un objeto de este tipo contra la Tierra equivaldría a "miles de bombas atómicas". "Hay que tener en cuenta de que es de grandes dimensiones, supercompacto, con una gran densidad y que se desplaza a 60 kilómetros por segundo. Si impactara contra la Tierra sería como si la humanidad regresara a la época de las cavernas".

En el caso de que cayera en el mar, la onda expansiva de aire arrastrado de la atmósfera haría que cayera en el fondo del océano sin mojarse."Es espeluznante pensarlo", reconoce el profesor Bosch, "pero mañana nos levantaremos igual".

Soluciones de ciencia ficción

Madiedo reconoce que las medidas diseñadas para evitar el impacto de estos objetos contra la Tierra recuerdan bastante a las películas de ciencia ficción y señala que "cuanto mayor es el diámetro menos margen hay para corregir la trayectoria".

Una de las técnicas consistiría en "lanzar una bomba termonuclear para desviar al asteroide", el mismo método que se utilizaba en la apocalíptica película Armageddon.

El inconveniente de este impacto nuclear en el espacio sería que "podría estallar en múltiples fragmentos que impactaran sobre la Tierra".

Otra opción sería "acoplarle un cohete impulsor para desplazarlo, lo que dependería de la masa que tuviera el cuerpo".

Para encontrar un antecedente similar hay que remontarse al año 1937, cuando el asteroide Hermes pasó a 750.000 kilómetros de la Tierra una distancia mucho más lejana que el asteroide descubierto por Bosch.

José María Madiedo recuerda que "se sabe que estas rocas están ahí pero hasta que no se acercan lo suficiente pasan desapercibidas".

En las siguientes semanas se seguirá la trayectoria del asteroide "2009 ST19" desde todos los observatorios para afianzar los datos de su órbita y determinar si hay riesgo o no de colisión en el futuro.

Bosch aclara que cada día se descubren ciertos de asteroides, en total hay unos 450.000 fichados. La mayoría orbitan entre Marte y Júpiter, por lo que no suponen ningún peligro, pero "hay que conocerlos".

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