La crisis se ceba con los periodistas
- Un millar de puestos de trabajo se han perdido en el último mes
- La FAPE crea un observatorio de seguimiento de la crisis en la información
- En marzo saldrán los resultados de una macro-encuesta sobre el estado de la profesión
La crisis económica no sólo afecta a la construcción, también lo hará en la profesión periodística, donde prolifera la precariedad en el empleo y los bajos salarios. En el último mes se han destruido un millar de puestos de trabajo por distintos ajustes de plantilla en el Grupo Zeta, Localia y en el periódico 'La Gazeta de Canarias', que salió a la calle en noviembre de 1989 y que se vende junto con el diario 'El Mundo'. La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) ha creado un observatorio para el seguimiento de la crisis. "Estamos en la punta del iceberg que irá emergiendo en los próximos meses", asegura la presidenta de la FAPE, Magis Iglesias.
Se estima que en España trabajan en este sector sensible de la información entre los 18.000 y los 20.000 profesionales. La precariedad laboral y los bajos salarios dominan el sector. Según el último Informe de la Asociación de la Prensa de Madrid, sólo el 59,6% dispone de un contrato laboral.
Un observatorio y una primera encuesta
El observatorio que alienta la FAPE permitirá crear una red de vigilancia para denunciar "decisiones oportunistas, injustificadas o abusivas", señala Magis Iglesias en una carta remitida a los presidentes de las 48 asociaciones de las asociaciones de la prensa de España. Además, La Federación que agrupa a las Asociaciones de Periodistas de España pretende realizar una gran encuesta, la primera entre los profesionales de la información. Los cuestionarios estarán disponibles en Internet, en las páginas web de cada Asociación. En marzo se esperan conocer los primeros resultados sobre el empleo en este sector y los efectos que está teniendo la crisis, datos que permitirán plantear nuevamente regulaciones legales como la referida a un tratamiento específico de los autónomos en la información periodística.
Magis Iglesias considera que los poderes públicos deben dedicar atención a este tema por considerar que es un sector "estratégico" y anuncia que iniciará de inmediato una ronda de coonversaciones con las organizaciones sindicales y empresariales "para buscar juntos soluciones y reclamar compromisos".
El observatorio estará integrado por el secretario general de la organización, Javier Arenas, y una representación de cada asociación provincial o regional de periodistas dada la gravedad del problema que no sólo afecta a una profesión.
La precarización de los medios de comunicación también tiene repercusiones directas sobre los ciudadanos y el sistema democrático de libertades. Así lo recoge el Código Europeo de Deontología del Periodismo, aprobado el día 1 de julio de 1993, aprobado por unanimidad de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.
"La información y la comunicación - dice el Código- tiene una importancia decisiva en el desarrollo individual y social. Es imprescindible para la vida democrática, ya que para desarrollarse plenamente, la democracia debe garantizar la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos. Baste señar que esta participación será imposible si los ciudadanos no reciben la información oportuna sobre los asuntos públicos que necesitan y que debe ser prestada por los medios de comunicación".
Un sector en precario
La construcción será uno de los grandes sacrificados en esta situación de crisis. Según el BBVA, este sector dejará en el paro a unos 400.000 trabajadores del ladrillo en los dos próximos años. La información sufrirá también las consecuencias de un ciclo económico en recesión y con una caída de los ingresos por publicidad. El número de periodistas que irán al paro se desconocen, pero la encuesta que está ahora en marcha permitirá aventurar una primera estimación.
Actualmente existen en el Estado español alrededor de 20.000 alumnos matriculados en veintidós facultades de Ciencias de la Comunicación de las que doce son públicas y el resto privadas. Paralelamente, y según datos facilitados por la FAPE, al concluir el ejercicio de 1997 el sector de la comunicación social en el Estado daba empleo a 14.183 periodistas, distribuidos entre prensa, medios audiovisuales, revistas y agencias de prensa. A esta cifra habría que añadir otros 3.900 profesionales empleados en dos sectores muy concretos como son la comunicación empresarial e institucional (en este cómputo no se incluyen las Asesorías externas de comunicación, ni tampoco los Gabinetes de movimientos sociales, ONGs, etc. u otros pertenecientes al mundo de la cultura o al deporte profesional). Teniendo en cuenta estas deficiencias en el censo, cabría pensar que el número total de periodistas con trabajo actualmente en el Estado español se situaría entre los 18.000 y los 20.000 profesionales.
Los datos relativos a la calidad en el empleo dentro de dicho sector tampoco invitan al optimismo: por cada 60 periodistas que tienen unas condiciones normalizadas de trabajo, otros 40 están en el subempleo o la precariedad. Un estudio de la Universidad de Santiago de Compostela, realizado entre sus licenciados, señalaba que el el 37% de ellos llegaban a cobar entre 600 y 900 euros al mes, mientras el 20% percibía menos de 600 y sólo el 16%, más de 1.200 euros. Esta situación podía ser extrapolable en toda España.
Por otra parte, el empleo redaccional "de periodistas" en el sector de la comunicación en el período comprendido entre 1992 y 1997 creció tan sólo un 0,71%, a pesar de que los beneficios netos del sector para el mismo período se incrementaron en un 342,38%, según la FAPE.