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Champions

Un Messi desaparecido y una gran Roma, claves de la eliminación del Barça

  • El argentino cuajó un mal partido y ya lleva 10 encuentros sin marcar en cuartos
  • Di Francesco sorprendió jugando con tres centrales y una presión asfixiante
  • Crónica del Roma 3 - 0 Barcelona

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AS Roma vs FC Barcelona
Lionel Messi ante Aleksandar Kolarov y Daniele De Rossi en el partido entre la Roma y el FC Barcelona. REUTERS REUTERS

El FC Barcelona no estará en semifinales de Champions League después de que la Roma venciera 3-0 en la vuelta de cuartos de final y lograra el pase gracias al valor doble de los goles en campo contrario (el resultado de la ida fue 4-1 y 4-4 en el global de la eliminatoria). A continuación repasamos algunas de las claves del encuentro:

Messi, desaparecido:

Cuando el crack argentino no está bien el Barcelona lo pasa mal y eso fue justamente lo que ocurrió en Roma. Messi estuvo desaparecido sobre el césped del Olímpico. No robó balones, no encaró a los rivales, perdió más veces la pelota de lo que es habitual y las dos faltas de las que dispuso las mandó a las nubes. En definitiva, cuajó un encuentro para olvidar. Y no parece que sea casualidad si miramos las estadísticas.

Desde 2013, el argentino no ha marcado a ningún equipo cuando se han enfrentado en cuartos de final de la Champions. No vio puerta ante la Juventus el año pasado, tampoco frente al Atlético, ni en 2016 ni en 2014, tampoco ante el PSG en 2015. Su último gol en esta ronda fue precisamente ante el conjunto parisino en el año 2013. Es decir, que Messi acumula 10 partidos sin marcar en cuartos de final en la Liga de Campeones y eso lo sufre el Barça.

Exceso de confianza de Valverde:

Pese a que en la previa el técnico culé afirmó que no se fiaba de la Roma, lo cierto es que su discurso no caló en la plantilla y él falló tanto en el once inicial como en los cambios.

Alineó a los mismos hombres que en la ida no habían funcionado demasiado bien, incluidos Busquets, que estaba tocado, y Semedo que dejó prácticamente inutilizada la banda derecha.

Saltaron al campo desconectados y con exceso de confianza por una eliminatoria que parecía sentenciada en la ida. Además, el ‘txingurri’ tampoco estuvo acertado con los cambios y solo se atrevió a ir a buscar el gol cuando la Roma logró su objetivo. Tras el 2-0 sacó a André Gomes por Iniesta y ya con el 3-0 metió a Alcácer y Dembéleé, por Busquets y Semedo, para buscar un gol que nunca llegó.

Di Francesco siempre buscó el milagro:

El técnico de la Roma, en cambio, siempre creyó en la remontada por eso preparó el encuentro “de forma excepcional” y sorprendió a los azulgrana.

El cambio de sistema respecto a la ida, jugando con tres centrales, permitió que uno de ellos se encargara exclusivamente de neutralizar a Messi, como así ocurrió. Pero además, la presión asfixiante de todo el equipo, unido a la velocidad de Florenzi y Kolarov por los laterales, hicieron que el encuentro fuera un auténtico suplicio para el Barça.

Dzeko y los balones altos:

Otra de las claves del choque fue el delantero Edin Dzeko. El bosnio fue una pesadilla para la defensa azulgrana. Él fue el autor del primer tanto, después de ganar la espalda a Umtiti tras un gran pase de De Rossi. Dzeko también fue protagonista en el segundo cuando volvió a ganarle la partida a Piqué que le hizo el penalti que después transformó De Rossi en el 2-0.

Pero Dzeko pudo marcar más ya que ganaba todos los balones que le llegaban por alto. De hecho, si no anotó el 3-0 fue porque Ter Stegen fue el mejor del Barcelona, pese a haber encajado tres tantos.

Pero no solo Dzeko ganó en el juego aéreo. También lo hizo Manolas. Tras uno de los muchos córners de los que dispuso la Roma, el defensa griego apareció solo en el primer palo para cabecear el gol definitivo y dejar patente que, en este encuentro, los italianos fueron superiores al Barça en todo. También en los balones por alto.

Tres años sin acceder a semifinales:

Pese a que el Barça lleva once años consecutivos disputando los cuartos de final, esta ronda se está convirtiendo en todo un suplicio. Los culés acumulan ya tres años consecutivos sin superarla desde que ganaron la ‘Orejona’ en 2015. Tras ese triunfo, solo han cosechado sinsabores.

Primero cayeron ante el Atlético, en 2016; después ante la Juventus, en 2017 y este curso ante la Roma. En cambio, el conjunto romano ha logrado acceder a unas semifinales que se le resistían desde la temporada 83-84, año que disputaron la final y la perdieron ante el Liverpool.

El ‘Factor Monchi’:

Deseosa de brillar en Europa, el año pasado la Roma decidió apostar por un fichaje que no estaría sobre el campo y fichó Ramón Rodríguez ‘Monchi’ como director deportivo.

El gaditano, hasta entonces en el Sevilla, fue protagonista de la mejor era europea de los andaluces fichando a jóvenes desconocidos que, tras triunfar en el Sevilla, eran vendidos a otros clubes por muchísimo más dinero.

Ahora Monchi, al frente del proyecto de la Roma, parece que empieza a lograr el objetivo para el que se fue a Italia. De momento, la Roma vuelve a estar en unas semifinales de Champions 34 años después.

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