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El gran apagón de hace un par de semanas en España provocó una situación especialmente dramática en algunos hogares. Aquellos en los que hay personas que necesitan para vivir un respirador, por ejemplo, declaran que ahora viven con miedo. Por este motivo están recogiendo firmas —de momento, han conseguido más de 37.000— para que haya protocolos de actuación para los electrodependientes —que calculan son 100.000— por si una vuelve a suceder una situación similar.

Entre las medidas que proponen incluir estarían las visitas domiciliarias, un registro de los pacientes y acceso a un generador en caso de emergencias en puntos, como en los centros de salud.

Taichí, poesía en movimiento. El Taichí es un arte milenario que surgió en China y se ha extendido por todo el mundo. La Asociación Española de Taichí Xin Yi, dirigida por la maestra Shao Hui Fang, se reúne todos los años, desde hace casi 30, en el Monasterio de Poio (Pontevedra), para practicar el arte de envolver el acero en algodón, o del boxeo de las sombras.

Los futuros médicos con mejores notas en el MIR han elegido, un año más, la especialidad de Dermatología por encima de las demás. Según los profesionales, es un ámbito que permite unas mejores condiciones de vida y, además, su amplitud es muy enriquecedora para los sanitarios. Durante el primer día de adjudicaciones, se agotaron todas las plazas. Es el año que más rápido ha sucedido.

Aceptar que un familiar ingrese en una residencia no es fácil, y suele generar culpa, dudas y miedo. En una residencia de Barcelona, se ha implementado una terapia grupal para ayudar a los familiares a afrontar este proceso. Manoli, cuyo marido ingresó el 13 de julio de 2023, expresa que la impotencia y la culpa fueron muy fuertes, ya que siempre lo cuidó. En las sesiones semanales guiadas por una psicóloga, los familiares aprenden a gestionar sus emociones y a priorizarse a sí mismos.

Olga, por ejemplo, logró retomar actividades personales y viajar gracias a que su madre comenzó a pasar parte del día en un centro residencial, lo que le ha permitido recuperar parte de su vida. Poco a poco, los familiares vuelven a ser ellos mismos y no solo cuidadores.

El apagón eléctrico ha dejado una cosa en claro: somos absolutamente dependientes del móvil y la tecnología. Irnos a negro durante horas supuso para muchas personas todo un desafío. Sin embargo, esa necesidad de una conexión constante nos obligó a buscarla a través de diferentes vías. De esta forma se ha podido comprobar en decenas de vídeos virales en las redes sociales de personas reuniéndose en las plazas, jugando a la vieja usanza, o, en definitiva, devolviendo la vida a las calles.

Aunque, hoy en día, utilizamos el teléfono móvil para todo tipo de actividades como comprar, viajar, quedar y hasta buscar pareja, el apagón vivido este lunes también mostró nuestra capacidad de adaptación. Los expertos aseguran que, durante esas horas, logramos recuperar un modo de vida distinto al que nos hemos acostumbrado, con un ritmo quizá demasiado rápido.