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En Irán, se cumplen dos semanas de protestas masivas contra el régimen. Cada vez más ciudadanos exigen el fin de la teocracia. El hijo del sah, que gobernó el país antes de la Revolución Islámica, ha convocado una huelga general para el domingo. Unas protestas que van a más a pesar de la fuerte represión y que muchos creen que no tienen vuelta atrás.

FOTO: UGC via AP

La cifra de muertos confirmados por las ONG aumentan a más de 50 en Irán, pero todo apunta a que podrían ser más. Fuentes médicas iraníes aseguran que los hospitales están sobrepasados por los heridos de bala que llegan de las protestas.

Pero ni la represión ni el apagón de internet o telefonía al que están sometidos desde hace 48 horas aplacan unas protestas que cumplen ya dos semanas. Donald Trump reiteró sus amenazas: "Les daremos muy fuerte", dice, si siguen matando manifestantes.

Y la misión iraní en la ONU culpa a EE.UU. y a Israel. Les acusa de pergeñar una trama satánica para diseñar una guerra civil. El líder opositor, hijo del último sah de Irán, Reza Pahlavi, pide desde el exilio a los manifestantes que resistan y tomen el centro de las ciudades.

Pero la Guardia Revolucionaria iraní avisa que protegerá los logros, dice, de la Revolución Islámica.

Todas las miradas se centran en ella. Delcy Rodríguez es, al menos formalmente, la cabeza del chavismo tras la caída de Maduro. Ella y su hermano Jorge, presidente de la Asamblea, concentran el poder ejecutivo y legislativo. Fue ministra de Economía y de Hidrocarburos y eso, según los analistas, ha sido clave en la apuesta de Washington.

Sin embargo, el régimen se sostiene en otras patas. Una de ellas es el Ejército, que tiene a su máximo representante en el general Padrino López, quien lleva doce años al frente de unas fuerzas armadas depuradas de críticos y con intereses propios. La tercera pata, la más ideológica, la representa Diosdado Cabello. Controla la policía, los servicios secretos y, sobre todo, la militancia y los colectivos armados. En los últimos días ha dado muestras de su poder. Su relación con los hermanos Rodríguez, coinciden los analistas, no es siempre fácil. Al margen quedan otras figuras, como el hijo de Maduro, "Nicolasito", con un papel, por ahora, más simbólico que real.

Foto: EFE

Programa 68. Xurxo Melchor, periodista de La Voz de Galicia especializado en sucesos y tribunales, nos cuenta las últimas informaciones sobre la muerte violenta de Lucca, un niño de 4 años hallado en Garrucha (Almería), mientras continúa la investigación y la madre del pequeño y la pareja de esta permanecen en prisión provisional. Conversamos con Raquel Villaécija, periodista y autora del libro La vergüenza. Crónica de juicio del caso Pelicot (Ediciones B), cuando se cumple un año de las condenas de este proceso histórico en Francia. La socióloga y criminóloga Victoria Pascual nos lleva hasta Brasil para seguir analizando la intevención policial más letal del país: Operación Contención. Neus Sala y el Archivo Digital de RNE dedican Archivo criminal al tercer capítulo sobre el asesino Tony King.

  • El régimen franquista asesinó a dos integrantes del FRAP y tres de ETA en septiembre de 1975
  • Todos sufrieron "unas torturas brutales y salvajes" con un juicio que fue una "auténtica farsa"

El 27 de septiembre de 1975 tuvieron lugar los últimos fusilamientos de la dictadura franquista. Fueron tres miembros del FRAP y dos de ETA acusados de terrorismo. El periodista y escritor Roger Mateos explica en su libro 'El verano de los inocentes' la historia de Xosé Humberto Baena, del FRAP que fue detenido por atentar contra un agente de policía que custodia las oficinas de Iberia. Fue condenado sin pruebas ni testigos. Pese a la presión internacional, la condena a muerte se llevó a cabo. Un reportaje de Leticia Sánchez de Pablo.

Homenaje en memoria de los últimos fusilados del franquismo hoy hace 50 años. Ha sido en el Cementerio Civil de Madrid, ante la tumba de uno de los cinco ejecutados, Ramón García Sanz. También en Barcelona, en Collserola, se ha recordado a Juan Paredes Manot en el lugar en el que fue fusilado. Los sentenciados fueron 5 jóvenes, dos miembros de ETA y tres del FRAP, una organización de izquierda que también había empezado a cometer atentados.

FOTO: Victoria Sánchez-Bravo