Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

El gran problema para muchos argentinos es la inflación desatada que vive el país, que ha elevado el endeudamiento de las familias y a que muchas acudan a las llamadas "ollas del hambre", al reparto de comida de las ONG. El gas, luz, colegios, alquileres y la compra han subido en los últimos meses. El consumo ha caído y las familias se tienen que endeudar para pagar los gastos del mes. El gobierno de Milei asegura que la pobreza en Argentina ha descendido pero hay más gente sin empleo y en esta etapa se han cerrado más de 20.000 empresas y pymes. La máxima preocupación de los argentinos, según algunas encuestas, es no poder llegar a fin de mes.

El gran problema para muchos argentinos es la inflación desatada que vive el país, que ha elevado el endeudamiento de las familias y a que muchas acudan a las llamadas "ollas del hambre", al reparto de comida de las ONG. El gas, luz, colegios, alquileres y la compra han subido en los últimos meses. El consumo ha caído y las familias se tienen que endeudar para pagar los gastos del mes. El gobierno de Milei asegura que la pobreza en Argentina ha descendido pero hay más gente sin empleo y en esta etapa se han cerrado más de 20.000 empresas y pymes. La máxima preocupación de los argentinos, según algunas encuestas, es no poder llegar a fin de mes.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusa a la Unión Europea de no cumplir con el acuerdo comercial y amenaza con subir los aranceles hasta el 25% a los coches y camiones europeos.

El republicano asegura que ha tomado esta decisión porque los 27 no están cumpliendo el acuerdo alcanzado con Estados Unidos el año pasado.

El mandatario ha añadido que si la Unión Europea produce coches y camiones en plantas de Estados Unidos, suprimirá los aranceles.

Bruselas ya ha advertido a Trump que "mantendremos abiertas nuestras opciones para proteger los intereses de la Unión Europea".

FIRMA IMAGEN: REUTERS / Nathan Howard

En Alemania hay un acuerdo histórico entre los dos grandes partidos, conservadores y socialdemócratas, para no colaborar con la extrema derecha o lo que es lo mismo, para impedir que gobierne. Ese acuerdo está ahora en peligro porque la tendencia electoral es clara: los socialdemócratas no dejan de perder votos y Alternativa para Alemania no para de sumar adeptos.

El Gobierno alemán y el resto de partidos afrontan un problema con el que no contaban para mantener el cordón sanitario en torno a la extrema derecha: el desplome del Partido Socialdemócrata. Los últimos sondeos sitúan a la ultraderecha alemana en su máximo histórico, con cuatro puntos de ventaja sobre los conservadores. Al mismo tiempo, los socialdemócratas se hunden: apenas un 14% del electorado les votaría hoy en unas elecciones federales.

El cordón sanitario en torno a la extrema derecha en Alemania es cada vez más difícil de sostener. “Ha sido catastrófico”, reconocía el vicecanciller Lars Klingbeil tras las recientes elecciones regionales en Renania-Palatinado, en las que el SPD perdió el poder después de 35 años. Alternativa para Alemania logró allí sus mejores resultados históricos en el oeste del país y se situó como tercera fuerza.

Esa tendencia se intensifica en el este del país, donde Alternativa para Alemania roza la mayoría absoluta en los próximos comicios en Sajonia. Según el investigador Franco Delle Donne, de la Freie Universität Berlin, “vamos a necesitar que muchos partidos se pongan de acuerdo para impedir que la ultraderecha forme parte, y la formación de gobierno en esa región, como en otras, va a ser cada vez más difícil”.

Cada vez más complicado porque democristianos y socialdemócratas ya no suman en muchas regiones debido a la debilidad del SPD. Un programa de consenso que incluya también a La Izquierda o a pequeñas formaciones populistas parece difícil y conlleva el riesgo de aumentar aún más la frustración y el descontento.

Foto: AFP

Los colonos israelíes han tapado con pegatinas su nombre en árabe, pero Mikhmas sigue aferrado a su identidad palestina. Tienen que defenderla cada día. En el camino del centro a la periferia del pueblo, acabamos en la granja de Youssef.

"Ponen en peligro a nuestra vida, pero además quieren destruirnos económicamente, quitarnos los recursos para vivir", cuenta. Avisar a la Policía o al Ejército no les sirve de nada.

Nadie los protege así que ellos mismos han colocado concertinas, también vallas que los separan de los colonos que bajan del monte. Se han llevado incluso a los animales ante el riego de que les quemen la granja y acaben con todo. Ya lo han hecho con otros granjas.

Un activista israelí dice que se somete a los palestinos de Cisjordania a la persecución que sufrieron los judíos en el pasado.

Las fuerzas israelíes han llevado a Creta a la amplia mayoría de los activistas que viajaban a bordo de la Global Sumud Flotilla con ayuda humanitaria para la Franja de Gaza. Sin embargo, han decidido trasladar a Israel a dos de ellos, el brasileño Thiago Ávila y el español de origen palestino Saif Abu Keshek, cuya situación preocupa especialmente a sus propios compañeros porque sobre él pesan ya acusaciones de terrorismo.

El Gobierno español ha reclamado su liberación y el presidente, Pedro Sánchez, ha denunciado que se trata de un "secuestro". El Ministerio de Exteriores ha movilizado a sus diplomáticos para tratar de interceder en el caso.

Foto: Max Cavallari/Greenpeace/AP

El comercio marítimo afronta una situación de máxima tensión con dos de sus principales arterias comprometidas: el estrecho de Ormuz y el canal de Suez, este último especialmente afectado desde el estallido de la guerra en Gaza.

Desde finales de 2023, los ataques de los hutíes contra buques en el mar Rojo han reducido drásticamente el tráfico por Suez, que sigue muy por debajo de sus niveles habituales. Muchas navieras, especialmente occidentales, evitan la zona ante el riesgo de ataques y el encarecimiento de los seguros.

Como alternativa, el desvío por el cabo de Buena Esperanza se ha consolidado como ruta más segura, aunque más larga y costosa, incrementando los tiempos y los precios del transporte.

Aun así, el impacto global se está amortiguando en parte porque muchas empresas han diversificado sus cadenas de suministro tras las lecciones de la pandemia. Con todo, las tensiones logísticas ya empiezan a trasladarse al bolsillo de los consumidores.

Foto: REUTERS

Emiratos Árabes Unidos oficializa hoy su salida de la Organización de Países Exportadores de Petróleo. Efecto inmediato: sin los límites de la OPEP, podrá vender más crudo y ganar más dinero. Pero también se refuerza el eje de Emiratos con Estados Unidos e Israel.

Emiratos ha invertido 150 mil millones de dólares en su industria petrolera. En un par de años, al salirse de la OPEP, los tendrá amortizados pero, dicen algunos analistas, más que de economía, se trata de un movimiento geopolítico.

Esta monarquía del golfo Pérsico Emiratos se está alineando con India, Israel y Estados Unidos frente al grupo de Arabia Saudí, Egipto, Turquía y Pakistán. Así, Emiratos se aleja de sus aliados regionales y se acerca a los occidentales.

Por su parte, al presidente norteamericano, Donald Trump, le parece "muy bien" que Emiratos se vaya de la OPEP. De esta forma el cartel se debilita y el petróleo que compra Washington podría ser, potencialmente, más barato.

Israel no ha dicho nada oficialmente del movimiento de su aliado que rompe una alianza árabe, pero actúa. Al inicio de la guerra de Irán, para proteger las bases de EEUU e instalaciones petrolíferas, envió a Emiratos una batería antiaérea de su Cúpula de Hierro y a decenas de militares. Es la primera vez que sucede. De momento no se sabe si los soldados de Israel siguen desplegados en Emiratos para custodiar esta opulencia.

Foto: EFE / Abedin Taherkenareh