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Decenas de miles de miembros del autodenominado Estado Islámico están bajo el control de las autoridades kurdas en el noreste de Siria. Entre ellos, miles de combatientes extranjeros y sus familias. Su futuro no está claro: los kurdos quieren que sus países de origen les repatrien, pero esos estados se muestran reticentes. Nuestra corresponsal en Oriente Próximo, Cristina Sánchez, ha conseguido hablar en Siria con algunos de estos extranjeros. Su reportaje demuestra la complejidad de la situación de los retornados, y de los que aspiran a volver.
 

Hoy volvemos al Kurdistán sirio, el 21 de septiembre hablábamos de un proyecto y un documental, todo en positivo, el envío de instrumentos musicales a una zona que quedó arrasada por la guerra. Pocos nos imaginábamos que a día de hoy, asistiríamos nuevamente a una guerra en esa zona. El 9 de octubre el gobierno de Turquía atacaba e invadía otra zona de Siria, en un intento de desplazar a los kurdos y también a sus aliados. Una Comunidad internacional que mira para otro lado, ante el acuerdo de Estados Unidos, Rusia y Turquía. Hoy queremos hablar, con cierta dificultad con los de dentro; Rok Brossa español de las Brigadas Internacionales de apoyo al pueblo kurdoCristina Sánchez (@paisesconflicto) enviada especial de RNE a la zona y Gani Mirzo (https://www.facebook.com/gani. mirzo)

En el norte de Siria, sigue corriendo el plazo para que las milicias kurdas se retiren de la franja de seguridad pactada entre Rusia y Turquía, y por ahora se está cumpliendo. Más de 170.000 kurdos han tenido que abandonar sus casas, en este nuevo movimiento de una guerra que dura ya ocho años... Las víctimas del conflicto sufren duras secuelas, también mentales. Un equipo del programa En Portada ha entrado en un psiquiátrico de Alepo.

El presidente ruso, Vladímir Putin, y su colega turco, Recep Tayyip Erdogan, han acordado este martes crear una zona de seguridad en el noreste de Siria, donde este martes expira la tregua en la operación militar turca contra las milicias kurdas. La franja de seguridad entrará en vigor a medianoche de este miércoles 23 de octubre, a partir de ese momento, las policías militares siria y rusa se encargarán de liberar dicha zona de grupos kurdosirios en un plazo de 150 hora.

En Turquía se espera la llegada del vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, y del secretario de Estado, Mike Pompeo. Los emisarios de Trump buscan presionar a este país para que ponga fin a su ofensiva en Siria. Tras sacar de ahí a sus tropas y abandonar a sus aliados kurdos. Erdogan ya ha dicho que no va a negociar con unas milicias a las que considera terroristas y a las que pretende alejar de su frontera.

Las tropas de Bashar el Asad están volviendo al norte de Siria tras siete años ausente. EE.UU se despide de esta guerra, mientras que Las Unidades de Protección Popular kurdas anunciaban un acuerdo con Damasco y cedían el acceso a Manbich al ejército de Damasco. En Europa el presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel se reunían en París y avisaban del riesgo de una crisis humanitaria y de un renacimiento del Isis a consecuencia de la ofensiva que Erdogan está llevando a cabo y que afirma no suspenderá hasta que no consiga el objetivo final. Berlín y París han anunciado la restricción de exportaciones de armas y le han pedido cese inmediato de la operación militar al presidente Erdogan. 13/10/19

Los combatientes kurdosirios toman posiciones para defenderse de la ofensiva del ejército turco, que sigue avanzando y ya tiene bajo su control once localidades sirias. En el tercer día de ataques sube el número de muertos, heridos y desplazados: hay más de 60.000. También aumentan las críticas de la comunidad internacional contra la invasión turca. El secretario general de la OTAN pide moderación a su aliado.

Los cazas turcos despegaban de sus bases cercanas a la frontera con Siria y comenzaban a bombardear. Empezaba la que han llamado Operación "Manantial de paz", la ofensiva turca contra posiciones kurdas. Esta primera fase se centra en destruir bases y depósitos de armas de las milicias kurdo-sirias, consideradas terroristas por Erdogan que así daba la orden de atacar y que está supervisando los ataques. Cientos de kurdos han empezado a huir de sus casas, con lo poco que han podido salvar. Algunas fuentes apuntan a que ya hay civiles muertos. Pedimos a la comunidad internacional que intervenga y pare los ataques". Los kurdos siguen culpando a su antiguo aliado, Donald Trump, de esta ofensiva, por retirar sus tropas del norte sirio y dejar vía libre a Turquía que pretende establecer una zona de seguridad en la frontera y reubicar ahí a dos millones de refugiados sirios que huyeron de la guerra y están en territorio turco. Los kurdos, parten en peores condiciones militares que sus enemigos, pero están acostumbrados a la guerra, y aseguran que una vez más plantarán cara hasta el final.

Con la salida de las tropas estadounidenses del noreste de Siria, el ejército turco está listo para la ofensiva. Sus obuses apuntan a las posiciones kurdas, pero están a la espera de la orden del presidente Erdogan, quien quiere establecer una zona de seguridad de unos 30 kilómetros de ancho y 480 de largo.

Después quiere construir 140 pueblos y reubicar ahí a dos millones de refugiados sirios que ahora están en Turquía.

Hoy es año nuevo, día de celebración para los kurdos. En el Norte de Siria, en Baghouz, se vive con el deseo de que culmine la derrota del autodenominado Estado Islámico. Sigue la ofensiva kurdo-arabe que está a punto de expulsar al grupo terrorista. Ya no hay combate, pero la victoria aún no es oficial.

Nos lo cuenta la enviada especial de RNE a Siria, Cristina Sánchez.

En Siria, el último bastión del estado islámico, Baguz, ha caído en manos de las fuerzas democráticas kurdas, aunque falta el anuncio oficial de la coalición. El enclave es un lugar devastado, que deja muchas incógnitas, sobre las bajas en esta ofensiva final y sobre el futuro.

En la zona se encuentra la enviada especial de RNE, Cristina Sánchez.

El muro en la frontera con México, el cierre parcial de la administración y la cuestión de las idas y venidas en torno al anuncio de la retirada de las tropas estadounidenses en la guerra de Siria. Sobre este frente, más concretamente sobre las reclamaciones que el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca ha realizado en su visita a Turquía, reacción airada desde Ankara, con plantón incluido. El presidente turco Erdogán critica abiertamente a John Bolton por pedir que no se masacre a las milicias kurdas que Washington ha venido apoyando en su lucha contra el Daesh una vez se complete el repliegue estadounidense.

El Ejército sirio ha entrado en el enclave kurdosirio de Manbij (provincia de Alepo, noroeste del país) y ha izado la bandera republicana. Las milicias kurdosirias denominadas Unidades de Protección Popular (YPG), encuadradas en las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS) controlaban Manbij desde hace años, pero han abandonado sus posiciones y han pedido públicamente al Gobierno sirio que tomara el control.

El doctor congoleño Denis Mukwege y la activista yazidí Nadia Murad han obtenido el Nobel de la Paz 2018 "por sus esfuerzos para terminar con el uso de la violencia sexual como arma de guerra y en conflictos armados", según ha informado el Comité Nobel Noruego.
Mukwege (1955) "ha dedicado su vida a defender a las víctimas de violencia sexual en tiempos de guerra" y Murad "es el testigo que cuenta los abusos perpetrados contra ella y contra otros", argumenta el comité Nobel para conceder el galardón.
En cuanto a Murad (1995), el Comité Nobel recuerda que es "una de las cerca de 3.000 niñas y mujeres que han sufrido abusos sexuales como parte de la estrategia militar de Estado Islámico que usaban ese tipo de violencia como un arma contra los yazidíes y otras minorías religiosas".