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Toda Alemania tiene la atención dirigida hacia Sajonia-Anhalt, donde la ultraderecha puede arrasar este domingo en las elecciones estatales, según los sondeos, con un mensaje contra la inmigración, el espacio Schengen, el euro, los medios de comunicación o las políticas climáticas.

El canciller Merz dice que una victoria de Alternativa para Alemania haría ingobernable el estado, pero se muestra confiado en que las encuestas no reflejen el resultado final.

Hay campañas para votar tácticamente a favor de los socialdemócratas o los verdes para que no se queden fuera del Parlamento y no allanar así una mayoría absoluta de la ultraderecha.

Foto: Salvador Martínez/EFE — El candidato a primer ministro de Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund

El ultraderechista Ulrich Siegmund sigue exhibiendo con orgullo la portada de Der Spiegel que lo presenta como una amenaza. Está convencido de que los medios que tanto desprecia le están regalando la publicidad necesaria para alcanzar la mayoría absoluta.

Con una imagen joven, afable y cercana, Siegmund se mueve como una estrella y despliega un discurso sencillo y directo.

Sitúa la inmigración en el centro de los problemas, sostiene que los alemanes ya no reconocen su propio país y culpa a la que denomina ideología climática de estar destruyendo la economía.

Hans-Thomas Tillschneider, vicepresidente regional de AfD, avanza que el partido se centrará en la educación, la cultura y la ciencia, competencias de los estados federados.

En Sajonia-Anhalt, la formación está catalogada por los servicios de inteligencia como un caso confirmado de extremismo de derechas.

Merz quedaría así atrapado en una seria disyuntiva: permitir un acuerdo con la Izquierda, en contra de los compromisos de la CDU y con el riesgo de perder todavía más apoyo conservador en las próximas citas electorales de este mismo mes - entre ellas, la de Berlín - o abrir la puerta al primer gobierno de ultraderecha en Alemania en más de 80 años.

Foto: HANNIBAL HANSCHKE / EPA

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, llegó al poder en 2022 y ya se ha convertido en la jefa del Gobierno más longevo de la historia de la República Italiana tras casi cuatro años ininterrumpidos al frente del Ejecutivo. Llegó al poder con un discurso ultraconservador y fue vista por algunos como una amenaza para Europa, pero poco a poco fue ganando peso y legitimidad internacional.

Foto: Andreas SOLARO / AFP

Falta apenas semana y media para las elecciones en el estado federado de Alta Sajonia. La ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) roza la mayoría absoluta en los sondeos, con un 40-42% de intención de voto, algo que preocupa a la comunidad migrante y a los medios de comunicación públicos.

Decenas de negocios de extranjeros han decidido no abrir este miércoles como protesta, ya que se sienten criminalizados por el discurso del candidato Ulrich Siegmund.

Fotografía: RONNY HARTMANN / AFP

El líder del partido Reform UK, el ultraderechista Nigel Farage, concurre este jueves a una elección parcial que ha forzado él mismo en la circunscripción de Clacton-on-Sea, a la que representa en el Parlamento británico, frente al 'Conde Cara Cubo de Basura', un aspirante satírico y su principal oponente, según las encuestas, en una votación con un número récord de candidatos, 34, aunque ninguno de los partidos principales se ha presentado, al considerar esta votación como una pantomima.

Foto: Henry Nicholls / AFP

En Chile o en Ecuador, la derecha ha arrasado en las urnas. En otros países, como Perú o Colombia, se impusieron por la mínima. En cualquier caso, los últimos éxitos electorales han terminado de cambiar el mapa de poder en Latinoamérica. Líderes conservadores, pero a menudo alejados de la política tradicional y muy cercanos a Donald Trump, gobiernan ahora en una docena de países.

Fotografía: GETTY / RTVE

El presidente electo de Colombia, el outsider ultraconservador Abelardo de la Espriella, tomará posesión de su cargo este viernes. Se espera que la religión tome un papel importante en su gobierno, ya que asegura que una tragedia familiar le volvió creyente. Sin embargo, durante años se declaró ateo.

Aunque Colombia es un país laico, la religión tiene un enorme peso político y social. De la Espriella, apodado "El Tigre", lo sabe, y comparte la agenda de los sectores cristianos más conservadores: rechazo al aborto, al matrimonio igualitario y a las políticas de género. Está por ver en qué medidas conservadoras se traducirá.

Fotografía: VANEXA ROMERO / AFP