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El espectacular desarrollo tecnológico de la industria aeroespacial abre un creciente abanico de oportunidades para quienes sueñan con asomarse al abismo cósmico como simples viajeros. El veterano astronauta Michael López-Alegría, actualmente implicado en la preparación de misiones privadas al espacio, nos acompaña en un apasionante viaje hasta la última frontera de la exploración humana. Además de recordar sus cuatro estancias con la NASA en la Estación Espacial Internacional, analizamos la oferta actual de empresas como Virgin Galactic, Space X o Blue Origin, que están a punto de comenzar sus operaciones comerciales. Conocemos también el proyecto Bloon, un sistema de ascenso al límite superior de la atmósfera mediante globos estratosféricos que ha ideado la empresa española Zero 2 Infinity. Su fundador, José Mariano López Urdiales, nos describe esta sobrecogedora experiencia, que también contribuirá a democratizar el acceso al espacio. Entrados ya en el terreno de la especulación, imaginamos con la ayuda de los astrofísicos José Juan López Moreno y Olga Muñoz Gómez hipotéticos destinos lejanos para futuros turistas en ruta por el Sistema Solar.​

La cápsula Dragon Endeavour de SpaceX, con los astronautas de la NASA Robert Behnken y Douglas Hurley a bordo, ha caído de manera controlada a las aguas del Golfo de México al cabo de un viaje de 19 horas desde la Estación Espacial Internacional (EEI).

Tal y como estaba previsto, la cápsula se posó sobre la superficie del mar con ayuda de paracaídas en un punto del golfo de México cercano a Pensacola, en la costa noroeste de Florida. El barco Navigator de SpaceX estaba a solo unas tres millas náuticas del lugar para encargarse de recuperar la nave y colocarla en su cubierta.

La cápsula Dragon Endeavour, de la empresa SpaceX, viaja de regreso a la Tierra con sus dos tripulantes a bordo y amerizará frente a las costas de Florida. Ha pasado dos meses anclada a la Estación Espacial Internacional. El éxito de esta misión, la primera que se realiza en una nave de construcción privada, abre la puerta a la comercialización de viajes espaciales.

Dos astronautas de la NASA viajan por primera vez en una nave construida por una empresa privada Space X.  Douglas Hurley y Robert Behnken son los iniciadores de una nueva era espacial y protagonistas del primer viaje tripulado espacial de la historia. Fue el transbordador espacial Atlantis el último fabricado con dinero público en Estados Unidos y esa nave regresó en 2011. Durante los nueve años transcurridos los estadounidenses subieron a la Estación Espacial Internacional en cohetes rusos. El lanzamiento de la Cfrew Dragon se ha conseguido en el segundo intento, y en presencia del presidente Trump y el vicepresidente Mike Pence. 30/05/20

Un pequeño paso que abre una nueva era. Es lo que está a punto de hacer la NASA junto a la empresa privada SpaceX, dirigida por Elon Musk. En Cabo Cañaveral todo está listo para el despegue de la misión Demo-2, previsto para el miércoles a las 22.30h hora de Madrid, si la climatología no lo impide. La crisis del coronavirus ya ha obligado a retrasar el lanzamiento y a guardar a los astronautas una cuarentena mayor a la que viene siendo habitual.

Será el primer viaje de ida y vuelta al espacio que hacen astronautas estadounidenses con origen y regreso en EEUU. La cancelación del programa de transbordadores por cuestiones de seguridad tras el accidente del Columbia en 2003 ha obligado a la NASA a mandar a sus astronautas a bordo de las ‘Soyuz’ rusas.

Este viaje será también el primero en el que dos tripulantes, Bob Behnken y Douglas Hurley, viajarán a bordo de una nave comercial construida por una empresa privada. La cápsula ‘Crew Dragon’ ya ha viajado anteriormente con cargamento a la Estación Espacial Internacional. Del éxito de esta misión dependen los próximos viajes al espacio de la NASA y de otras agencias espaciales internacionales, que pudieran contratar los servicios de SpaceX para viajar al espacio, como si de un taxi se tratara.

La nave Soyuz MS-14 con el primer androide espacial ruso, llamado Skybot F-850 o Fedor, que despegó el 22 de agosto de la base espacial de Baikonur (Kazajistán), ha logrado acoplarse a la Estación Espacial Internacional (EEI). "Acoplamiento confirmado", ha anunciado un miembro del Centro ruso de Control de Vuelos espaciales. Se trata del segundo intento de acoplamiento, después de que este sábado la maniobra fuera suspendida cuando la nave se encontraba a una distancia de 99 metros de la EEI, tras lo cual comenzó a alejarse a una distancia segura.

  • Se acopló a otro puerto tras un fallo técnico en la EEI en la maniobra del sábado que sus tripulantes aún no han corregido
  • Fue lanzada el jueves pasado con el primer androide ruso, "Fiódor", que debe permanecer en la estación durante 14 días
  • El robot ruso "Fiódor" tuitea desde el espacio y se queja de "atascos"