El fuerte vendaval asociado a la borrasca de gran impacto Oriana ha comenzado a remitir y con él también el carrusel de temporales que han azotado a España durante las últimas semanas, y el foco de los servicios de emergencias pasa ahora a estar en las inundaciones y la crecida de los caudales en muchos ríos.
Tras una jornada marcada por el viento huracanado que provocó numerosas incidencias y problemas en el transporte por carretera y ferroviario, sobre todo en el corredor mediterráneo, el tiempo tiende a estabilizarse. Sin embargo, diez comunidades y la ciudad autónoma de Melilla han amanecido este domingo todavía en alerta debido a los fuertes vientos que todavía soplan en muchos puntos.
FOTOGRAFÍA: CÉSAR MANSO / AFP
Entrevista en RNE