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La NASA ya cuentas las horas para volver a la Luna. El primer intento para lanzar el Artemis II será este miércoles. Es el cohete más potente que ha construido la NASA y mide 98 metros. Tiene dos enormes cohetes propulsores y una parte central que es, esencialmente, un tanque de combustible gigante.

Su función es llevar al espacio a la nave Orión, donde viajan los astronautas. Si algo sale mal durante el lanzamiento, hay un sistema, en la parte superior, que impulsaría a los astronautas a un lugar seguro.

Más de medio siglo después del último viaje del ser humano a la Luna, la misión Artemis II de la NASA marca el camino de vuelta a la órbita del satélite natural, un hito de la exploración espacial cuyo despegue está previsto este miércoles desde Florida (EE.UU.).

FOTO: AFP

El ser humano sobrevolará la cara oculta de la Luna, si todo sale bien, este mes de abril gracias al Artemis II. Se trata de una misión espacial que buscará dar respuesta a preguntas como "¿cómo llegó la Luna a contener agua?" o "¿cómo ha llegado a convertirse en el satélite que hoy conocemos?".

Ya hubo una misión similar en 2022 llamada Artemis I, en la que una nave sin pasajeros fue enviada a la órbita lunar como un proyecto espacial de investigación. Artemis II tratará de sobrevolar el satélite y descubrir la cara oculta de la Luna, pero esta vez con astronautas.

Otro de los objetivos a largo plazo de este proyecto es conseguir levantar un campamento base con presencia humana en la Luna y que, además, sirva como plataforma intermedia para conseguir llegar a Marte. Esta misión supondrá un gran paso en la carrera espacial contra la antigua Unión Soviética y ahora, contra China como posible nuevo rival.

La misión Artemis II volverá a la órbita de nuestro satélite para allanar el camino a futuras expediciones tripuladas. "Tenemos la esperanza de que esta misión abra una nueva era en la que cualquiera mire a la Luna como un destino", ha dicho la astronauta Christina Koch.

El objetivo de la misión es poner a prueba durante 10 días todos los sistemas de comunicación y seguridad para futuros viajes y lo harán a bordo de la cápsula Orion.

Sus cuatro tripulantes llevan días encerrados en una zona de cuarentena. Se limita su contacto con el exterior para evitar contagios de enfermedades. Nada puede fallar el próximo miércoles. La misión Artemis II ya se ha retrasado más de dos años y el tiempo apremia porque la NASA quiere volver a pisar la Luna en 2028, antes de que lo haga China. De lograrlo, lo harían 59 años después de aquella primera imagen en blanco y negro que cambió la historia.

Foto: Terry Renna/AP Photo

¿Qué diríais si os propusiéramos una escapada para ir a ver extraterrestres en vitrinas? Bueno, pues eso es lo que vamos a hacer hoy, pero claro, es verdad que algo de truco hay detrás de ese enunciado. Si queréis saber de qué hablamos, seguidnos...

De niño jugaba con cohetes imaginarios y calculando órbitas satelitales. Hoy, ese niño es Adriá Argemí, ingeniero aeroespacial, CEO y cofundador de una de las startups más prometedores del sector espacial europeo: Pangea Propulsion. En un momento en el que Europa busca reforzar su autonomía estratégica y competir en la nueva economía espacial, Pangea aspira a convertirse en proveedor clave de motores para lanzadores, satélites y vehículos orbitales. Es otras palabras, quiere ayudar a ampliar las fronteras del plantea. Argemí ha apostado por el desarrollo de motores más eficientes, sostenibles y reutilizables, con el objetivo de hacer el espacio más accesible. La historia de Pangea nace del deseo de cambiar el mundo y de la apuesta por una tecnología considerada durante décadas el “Santo Grial” de esta industria: el motor Aerospike.

La cosmología es el estudio de las leyes y el contenido del universo, utilizando la distribución de la materia y la luz en el espacio como un gigantesco laboratorio. Los cosmólogos aspiran a comprender cómo se originó y cómo surgieron las galaxias hace 13.000 miles de millones de años.

En febrero de 2021, el rover Perseverance de la NASA aterrizó en Marte dentro de la misión Mars 2020.

Dos equipos de la Universidad del País Vasco (EHU), liderados por Agustín Sánchez Lavega (meteorología con el instrumento MEDA) y Juan Manuel Madariaga (análisis químico del suelo), han participado activamente en esta exploración puntera.

Destacan descubrimientos no esperados, como la medición de sonidos en la atmósfera marciana, la detección de descargas electrostáticas (chispazos entre granos de polvo) y grandes tormentas de polvo que incluso dañaron uno de los micrófonos.

Madariaga subraya la presencia generalizada de percloratos, compuestos altamente oxidantes y tóxicos que representan un riesgo para futuras misiones tripuladas y para el cultivo de plantas en el planeta.

Sánchez Lavega enfatiza la necesidad de mejorar la predicción meteorológica para misiones futuras, ya que Marte será uno de los cuerpos más explorados en los próximos años.

A pesar de posibles recortes presupuestarios en la NASA, ambos investigadores confían en que las investigaciones continuarán adelante.

Foto: NASA