Artemis II: la NASA ultima los preparativos para el histórico viaje lunar
- La agencia asegura que "todo está listo” y supervisa todos los sistemas de forma permanente
- Los astronautas están entusiasmados ante el primer viaje tripulado alrededor de la Luna en más de 50 años
La cuenta atrás entra en su fase final: el primer viaje tripulado alrededor de la Luna en más de 50 años despegará el próximo miércoles (en la madrugada del jueves en España). En este contexto decisivo, la NASA ha comparecido este lunes por la noche para ofrecer una actualización sobre el estado de los preparativos y ha asegurado que "todo está listo".
"Esta tarde hemos concluido la revisión de preparación de la misión y el equipo ha avanzado según lo previsto hacia un lanzamiento viable", ha afirmado Amit Kshatriya, administrador asociado de la NASA, en una rueda de prensa en el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, en Florida. Según ha explicado, se han revisado múltiples elementos. Entre ellos, los sistemas de vuelo, las etapas del cohete, los sistemas en tierra y el cronograma de operaciones de lanzamiento.
"Hace más de 50 años, la humanidad abandonó la Luna y no regresó. Ahora volvemos", ha indicado Kshatriya. Este esfuerzo no solo se construye en los centros de control, sino "también en fábricas, con la colaboración de ingenieros, técnicos e industrias de naciones libres trabajando juntas".
Pronto llegará un momento "realmente emocionante": la oportunidad de enviar a la tripulación más lejos de lo que nadie ha llegado antes. La tripulación está lista y entusiasmada, y esta noche tendrá la oportunidad de pasar tiempo con sus familias.
Tripulación de la misión Artemis II de la NASA: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. NASA - Frank Michaux
La NASA está preparada para posponer o reprogramar el lanzamiento si las condiciones no cumplen con los estándares de seguridad. La misión también incluye procedimientos de contingencia para abortar o ajustar la trayectoria en caso de algún problema durante el lanzamiento o el viaje alrededor de la Luna.
Además, los trajes espaciales de la tripulación están diseñados para soportar períodos prolongados dentro de ellos si se activan los protocolos de supervivencia. La agencia mantiene un monitoreo constante de todos los sistemas, incluido el clima espacial, para garantizar el desarrollo seguro de la misión.
Sistemas críticos listos para la misión
Aunque muchas personas asocian la cuenta atrás con los minutos previos al lanzamiento, para la NASA comienza mucho antes, con la preparación final de los sistemas críticos.
"El reloj de cuenta atrás continúa avanzando y estamos a apenas dos días del objetivo de lanzamiento", ha comentado la directora de lanzamiento, Charlie Blackwell-Thompson. La experta ha asegurado que ya se han completado varios hitos clave: el ensayo general, el traslado del cohete de vuelta, su reconfiguración vertical y el regreso a la plataforma de lanzamiento.
Durante las pruebas, se identificó un problema menor relacionado con el encendido del piloto de hidrógeno líquido, que ya se ha corregido. También se han implementado varios cambios en el sistema de comunicaciones. Todos los fallos de comunicación detectados hasta ahora han sido corregidos, según los impulsores de la misión, que esperan que el sistema opere con normalidad de aquí en adelante. Pese a ello, reconocen que siempre existe la posibilidad de fallos, por lo que cuentan con procedimientos de contingencia para asegurar una rápida recuperación.
Artemis II, en el edificio de ensamblaje de vehículos del Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida. J. WATSON / AFP
Después de Artemis II, vendrán nuevas misiones. De cara a futuras misiones tripuladas a la Luna, la NASA planea probar los módulos de aterrizaje mediante vuelos no tripulados, según ha informado en la rueda de prensa. Estas pruebas permiten verificar que todos los sistemas críticos —como soporte vital, propulsión y aterrizaje— funcionen correctamente. La idea es realizar estos ensayos aproximadamente un año antes de las misiones con tripulación, de manera que cualquier problema pueda detectarse y corregirse, garantizando la seguridad de los astronautas.