Gora automatikoa, candidata al Goya al mejor largometraje de animación nació el año pasado, precisamente durante la Gala de estos premios. Es una película que habla de la precariedad o de la fuga de talentos en el mundo de la animación y que muestra todas las técnicas del género. Se trata de animación para adultos, que compite con dos películas familiares de contenido social: Valentina, que protagoniza una niña con síndrome de Down que sueña con ser trapecista, y Salvar el árbol, que predica la defensa del medio ambiente. La cuarta es Mironins, película didáctica dirigida a los más pequeños para ayudarles a entender el arte de Joan Miró.