Enlaces accesibilidad

arriba Ir arriba

Mariam lleva tres años en España, como refugiada, junto a su hija. Huyó con ella de Armenia por las amenazas de muerte al no ceder su negocio a la corrupción. Adaptarse tras tanto sufrimiento, cuenta, fue complicado. El apoyo psicológico es esencial para que los refugiados puedan iniciar una nueva vida y superar las experiencias traumáticas que dejan atrás. Para ellos, la integración en el país de acogida es a menudo un proceso largo y lleno de obstáculos.

Foto: EFE/Ministerio de Defensa

En la frontera de Azerbaiján se mantiene el alto el fuego después de los enfrentamientos del pasado miércoles con Armenia, con varios fallecidos. Alto el fuego tenso, controles estrechos en las carreteras, y toque de queda en los territorios liberados por Azerbaiján. La ciudad de Shusha está siendo reconstruida tras la segunda guerra de Nagorno Karabaj del otoño pasado. En ruta sobre la llamada 'carretera de la victoria' está nuestro enviado especial, Víctor Paredes.

Vuelve la tensión entre Armenia y Azerbaiján. Ambos países se acusan de haber roto el alto el fuego decretado hace unos días y muchos temen una nueva escalada de violencia que puede acabar otra vez en una guerra como la de otroño. De fondo, el pulso en el que llevan desde hace años por el control del territorio fronterizo de Nagorno Karabaj. Victor Paredes, enviado especial de RNE, se encuentra en la zona. Allí, las tropas azeríes ha comenzado las labores de desminado de uno de sus enclaves recuperados, Fuzuli. Ya se han exhumado unos 150 artefactos, aunque señalan que aún queda trabajo. El ministro azerí ha desmentido que Armenia haya derruído dos de sus drones y lo achaca a una campaña de desinformación.

La decisión del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, de reconocer como genocidio el exterminio de mas de un millón de armenios a manos del Imperio Otomano, durante la Primera guerra mundial, ha dado un impulso histórico a la reclamacion de este pueblo asentado en el Caúcaso y ha provocado la ira de Turquía. Poco despues, Alemania admitía otro genocidio, el que cometió en Namibia a principios del siglo XX.
Han sido dos gestos que hacen justicia al sufrimiento y la tragedia de dos pueblos, pero el siglo pasado está salpicado de matanzas y persecuciones de carácter genocida, cuyo reconocimiento se presenta casi imposible. Es un reportaje de Aurora Moreno.

Hasta ahora Washington quería evitar enfrentarse por este motivo con Ankara, y, de hecho, un oficial estadounidense asegura que Turquía sigue siendo un aliado crucial en la OTAN. Por su parte, el presidente turco, Tayip Erdogan, ha criticado que países terceros se entrometan en el asunto, y su ministro de Exteriores lo ha rechazado de forma rotunda. Esta declaración se ha producido cuando se cumplen 106 años desde que el imperio otomano exterminara a millon y medio de armenios.

Foto: Un grupo de personas con banderas de Armenia y de EE.UU. se concentra frente a la embajada estadounidense en Ereván, capital de Armenia (Karen MINASYAN/AFP)

Joe Biden es el primer presidente estadounidense que utiliza la palabra "genocidio" para referirse a la matanza en Armenia de un millón y medio de personas por el Imperio Otomano en 1915. Sus predecesores lo habían evitado para no molestar al gobierno turco. Turquía ha respondido que rechaza el término y que Biden pone en peligro la paz únicamente por populismo.

FOTO: El presidente de EE.UU., Joe Biden, en una imagen de archivo. Jonathan Ernst / REUTERS.

Queman su casa antes que dejársela a su enemigo. La paz le cuesta a los armenios tener que entregar a Azerbaiyán, con mucho dolor, buena parte de las tierras de Nagorno-Karabaj en las que han vivido durante décadas. La mayoría recoge sus cosas y se va. Tras una guerra de 44 días y cientos de cadáveres todavía en las cunetas, los armenios tratan de asimilar la derrota frente a Azerbaiyán, de mayoría musulmana. Entre lágrimas, se despiden también de sus monasterios e iglesias cristianas.

El acuerdo de alto el fuego pactado entre Armenia y Azerbaiyán, con mediación de Moscú, para poner fin a 44 dias de guerra por el control del enclave de Nagorno Karabaj, ha abierto una enorme crisis entre las decenas de miles de desplazados de origen armenio que deja este conflicto. El documento, firmado el pasado dia 10, contempla la retirada de Armenia de varias regiones ocupadas tras la guerra de los años noventa, y la pérdida de buena parte del territorio del Karabaj, que pasará a control azerí. Muchos de los Armenios que huyeron de allí durante el enfrentamiento ya no regresaran y casi todos los que se quedaron se apresuran a marcharse. Temen la represión de Azerbaiyán. Para ellos, comienza un nuevo éxodo. Aurora Moreno firma este reportaje.