Con más de dos semanas de adelanto, la vendimia de la DO de Rueda es ya la más temprana de la historia. Esto ocurre porque la uva ha madurado antes debido al calor de este verano y la falta de precipitaciones.
Ante este contexto inusual, los bodegueros y enólogos tienen el reto de poner fecha a la recogida de la uva. Esperar un día de más, puede echar a perder toda una añada del vino. Por eso, los controles se repiten estos días. Para empezar, en la propia plantación, donde es importante llevar a cabo una recogida de muestras homogénea. Después, en laboratorio, se analizan todos los parámetros para que la uva esté a punto en el momento de la vendimia.