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¿Qué es la mosca oriental de la fruta, detectada por primera vez en España?

  • Las capturas se produjeron en octubre en la localidad cántabra de Astillero, aunque se descarta que esté asentada
  • Conocida por su capacidad de dañar una amplia variedad de cultivos frutales, es una de las especies más destructivas
Detectados por primera vez en España tres ejemplares de mosca oriental de la fruta.
Ejemplar de mosca oriental de la fruta —Bactrocera dorsalis—. GETTY IMAGES

La detección de tres ejemplares de la mosca oriental de la fruta, Bactrocera dorsalis, en trampas instaladas por el Ministerio de Agricultura en el municipio cántabro de Astillero ha confirmado por primera vez la presencia de esta especie invasora en España. Aunque se acaba de dar a conocer, las capturas se produjeron el pasado mes de octubre y, según el Ayuntamiento de Astillero, la entrada de estos insectos podría estar relacionada con un cargamento de fruta procedente de Asia, desde donde habrían volado hasta las trampas de control.

No obstante, la Organización Europea y Mediterránea para la Protección de las Plantas (EPPO) considera que el clima de la zona "es inadecuado para el establecimiento de la plaga", y hasta el momento no existe constancia oficial de un foco activo en el municipio.

Tras conocerse el caso, la organización agraria La Unió Llauradora valenciana ha solicitado a la Conselleria de Agricultura de esta comunidad autónoma que refuerce de forma urgente las medidas de vigilancia, prevención y detección precoz. La entidad profesional advierte de la "especial gravedad fitosanitaria" de esta especie, considerada una de las plagas prioritarias de la Unión Europea por su elevada capacidad invasiva y el gran impacto potencial sobre cultivos estratégicos, especialmente los cítricos. Asimismo, destaca que la proximidad del hallazgo a infraestructuras logísticas y lejos de las principales zonas agrícolas mediterráneas debe verse como una oportunidad para actuar con rapidez antes de una posible expansión hacia áreas especialmente vulnerables como la Comunitat Valenciana.

A continuación, se intenta responder a las principales cuestiones que puede suscitar la presencia de esta especie invasora en España.

¿Qué tipo de insecto es?

Bactrocera dorsalis es una de las moscas de la fruta más invasivas y destructivas, conocida por su capacidad de dañar una amplia gama de cultivos frutales. Pertenece a la familia Tephritidae y tiene un impacto económico significativo en la producción de frutas tropicales y subtropicales.

El adulto es una mosca de tamaño pequeño a mediano (entre 5 y 8 milímetros de largo), con el cuerpo generalmente de un tono amarillento a marrón claro y alas translúcidas con marcas oscuras.

¿Por qué supone una amenaza para los cultivos españoles?

La mosca oriental de la fruta es una de las plagas agrícolas más destructivas del mundo debido a su enorme capacidad de adaptación y dispersión. Este insecto completa su desarrollo larvario dentro de los frutos de diversas especies vegetales. Los frutos infestados se vuelven no aptos para el consumo, lo que ocasiona importantes pérdidas económicas.

Las hembras perforan la piel de la fruta para depositar sus huevos. Después, una vez que estos eclosionan, las larvas se alimentan de la pulpa, destruyendo el fruto por completo y favoreciendo además la entrada de hongos y bacterias que aceleran su descomposición.

Según los estudios de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), Bactrocera dorsalis se caracteriza por su polifagia extrema, ya que puede afectar a más de 120 especies vegetales, entre ellas cítricos, frutales de hueso, caqui, aguacate y hortalizas.

La mosca oriental de la fruta se registró por primera vez en solo unos pocos países entre 1910 y 1990, pero en las últimas tres décadas se ha detectado en hábitats nuevos de 70 países más, incluidos países europeos, lo que indica su rápida capacidad de propagación. Además de la polifagia ya mencionada, se caracteriza por una alta tasa de reproducción, así como estrategias adaptativas para sobrevivir durante todo el año.

¿Por qué España es especialmente vulnerable ante esta especie invasora?

Según Eurostat, España concentra en torno a dos quintos de toda la superficie frutícola de la Unión Europea, y es el único Estado miembro con producción comercial significativa de frutas tropicales y subtropicales.

La mayor parte de la península ibérica y el archipiélago balear tienen un clima mediterráneo, con inviernos suaves y lluviosos, además de veranos cálidos y secos. Este clima es favorable tanto para el desarrollo de los principales cultivos frutales como para el establecimiento de Bactrocera dorsalis.

Las islas Canarias presentan una vulnerabilidad aún mayor. Su clima subtropical, con temperaturas cálidas durante todo el año y ausencia de heladas invernales, ofrece condiciones idóneas para el establecimiento permanente de Bactrocera dorsalis. A ello se suma que el archipiélago concentra casi la totalidad de la producción española de papaya —uno de los hospedantes preferentes de la especie— y la mayor parte del plátano europeo. Además, su posición de encrucijada geográfica, con un tráfico intenso de mercancías procedentes de África donde la plaga ya está asentada, multiplica el riesgo de introducción.

¿Dónde se ha detectado ya en el mundo y en Europa?

Originaria de Asia tropical, más concretamente de la India, Bactrocera dorsalis se ha extendido con éxito por la mayoría de los países del sur y sudeste asiático y por casi todo el continente africano subsahariano. En otras regiones del mundo se han producido introducciones y detecciones recurrentes, aunque sin poblaciones permanentes establecidas. Esta es su distribución actual:

Asia: Es su área de origen y la zona donde está más ampliamente establecida, con presencia documentada en decenas de países desde Bangladesh hasta China meridional, pasando por India, Filipinas y Japón.

África: Introducida en 2003 —en un primer momento identificada erróneamente como Bactrocera invadens— se ha expandido por casi todo el continente subsahariano en apenas dos décadas.

América: Está establecida en el archipiélago de Hawái desde 1946, y se detecta de forma recurrente en zonas de California y Florida, aunque sometida a programas de erradicación activos.

Oceanía: Detectada en la Polinesia Francesa y de manera puntual en algunas islas próximas a Australia.

Europa: En nuestro continente está catalogada como plaga prioritaria por la Unión Europea. Italia es el país más afectado: tras las primeras detecciones en Campania en 2018, los brotes se han ido consolidando y ampliando en el sur del país, obligando a establecer zonas demarcadas y medidas de erradicación. En varios países de Europa central y occidental —Francia, Austria, Bélgica, Dinamarca y Países Bajos— se han registrado capturas aisladas o brotes puntuales, todos ellos calificados como incursiones transitorias o erradicados. En España, en octubre de 2025 se capturaron por primera vez tres ejemplares en trampas de vigilancia oficial en Astillero (Cantabria).

¿Qué medidas existen para combatirla?

Las directrices técnicas fijadas en planes gubernamentales como el Plan Nacional de Contingencia de España del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación contemplan las siguientes estrategias:

Vigilancia y trampeo: Despliegue de redes de trampas con atrayentes específicos —como el metil eugenol— en puertos, aeropuertos y zonas de cultivo para la detección temprana de la plaga.

Cuarentenas y restricciones: Ante la confirmación de un brote, prohibición del movimiento de frutas frescas fuera de las zonas demarcadas y aplicación inmediata de medidas de contención.

Control higiénico y cultural: Recolección sistemática y destrucción controlada de toda la fruta caída —mediante embolsado hermético o incineración— para interrumpir el ciclo biológico de las larvas.

Tratamientos fitosanitarios: Aplicaciones terrestres localizadas en el suelo y el follaje de los árboles hospedantes situados dentro de los radios de seguridad establecidos.

Técnica de aniquilación de machos (MAT): Aplicación combinada de un insecticida con un potente atrayente sexual para eliminar machos y reducir drásticamente la capacidad reproductiva de la población.

Técnica del Insecto Estéril (TIE): Liberación masiva de machos estériles para que compitan con los silvestres en el apareamiento, produciendo huevos inviables y reduciendo progresivamente la población. Es uno de los métodos más consolidados a nivel internacional y está avalado por la FAO y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) —la esterilización de los insectos se logra mediante tecnología nuclear—.