Bruselas plantea ayudas al campo europeo para antes del verano por el encarecimiento de los fertilizantes
- Permitirá a los países que anticipen ayudas de la PAC y dispondrá incentivos al uso más eficiente
- El plan incluye medidas para apoyar a la industria europea y reducir la dependencia del exterior
La Comisión Europea ha planteado este martes ayudas al campo europeo por el encarecimiento de los fertilizantes como consecuencia de la guerra en Oriente Medio. Bruselas quiere movilizar presupuesto de la Unión Europea (UE) "antes del verano" para dar "alivio inmediato de liquidez a los agricultores", según ha anunciado en el mismo día en el que el sector ha estado manifestándose en Estrasburgo, Francia, para denunciar que el conflicto amenaza su economía, pero también la soberanía alimentaria del continente.
A la espera de esa "ayuda excepcional específica", el plan de acción sobre fertilizantes de Bruselas avanza que se permitirá a los Estados que anticipen ayudas de sus planes de la PAC (Política Agrícola Común), al tiempo que se dispondrán incentivos para las prácticas que supongan un uso más eficiente del abono químico o cambiar al de base biológica.
"La seguridad alimentaria de Europa depende de los fertilizantes", ha afirmado en la red social X la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, quien también ha advertido en la nota de prensa que la "crisis actual de los combustibles fósiles demuestra que el liderazgo climático y la resiliencia económica están interconectados".
Ayudas para la industria europea
En paralelo, la Comisión ha anunciado medidas para apoyar a la industria europea de fertilizantes para garantizar un suministro estable y reducir la dependencia de las importaciones, sin perder de vista sus objetivos medioambientales.
De hecho, Bruselas quiere fomentar las "alternativas europeas" y subraya específicamente los fertilizantes "orgánicos y de base biológica", así como otros productos como la biomasa de algas, soluciones microbianas o el nitrógeno y fósforo de los lodos de depuradora.
Respecto al Régimen de Comercio de Derechos de Emisión, que afecta a los fabricantes, el Ejecutivo europeo se abre a darles flexibilidad, pero advierte que conllevará igualmente la "responsabilidad de descarbonizar la producción", la apuesta por alternativas más sostenibles y garantías de suministro y asequibilidad.
En este sentido, la Comisión baraja incentivos para la llamada "agricultura de carbono" (orientada a capturar carbono y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero) y para aumentar la demanda de fertilizantes sostenibles de producción propia, y se compromete a reducir la "burocracia innecesaria" y las "barreras comerciales", que beneficiarán igualmente a los fertilizantes minerales y orgánicos.