Vilaplana alega ante el Congreso que no tiene "nada nuevo" que aportar sobre la dana: “Ha sido un año y medio durísimo”
- La periodista evita responder a las preguntas y se remite a su declaración ante el juzgado de Catarroja
- Emocionada durante varios momentos, insiste en que nunca ha ocupado cargo político alguno
La periodista Maribel Vilaplana, que comió el día de la dana de 2024 en Valencia con el entonces presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, ha evitado responder a las preguntas de los legisladores en la comisión de investigación que examina en el Congreso de los Diputados la gestión política de la tragedia, con el argumento de que ya ha brindado toda la información que tenía en sede judicial, durante su declaración en noviembre como testigo en el juzgado de Catarroja.
"Ha sido un año y medio durísimo", ha reconocido, al aludir a las "barbaridades" y la "presión" sufridas durante un tiempo en el que, según ha dicho, le ha resultado "muy difícil salir a la calle". Vilaplana y Mazón comieron en el restaurante El Ventorro el 29 de octubre de 2024, según el expresident porque quería ofrecerle en persona un puesto en la televisión pública autonómica. Las lagunas sobre las varias horas que pasaron juntos han dado pie a todo tipo de especulaciones y han centrado parte de los interrogatorios realizados desde entonces, tanto en las comisiones políticas de investigación como en la instrucción judicial.
La propia Vilaplana ya declaró como testigo en noviembre en el juzgado, donde explicó que Mazón estuvo comunicado durante toda la comida pero que no mostró especial "prisa" por lo que estaba ocurriendo ya en algunos municipios. La sobremesa se prolongó hasta las 18.45 horas y el justificante del aparcamiento remitido por la periodista evidencia que esta no recogió el coche hasta una hora después, según su versión porque estuvo trabajando con el ordenador en el propio vehículo.
Niega coacciones
Vilaplana, quien ha recordado este martes que no tiene ni ha tenido ningún tipo de cargo político y ha negado "coacciones" o "amenazas" sobre ella, se ha remitido a esa declaración judicial para alegar que no tiene "nada nuevo" que aportar porque "no han cambiado las cosas desde ese 3 de noviembre". En este sentido, ha defendido que en todo momento ha "colaborado" y ha sido "coherente", cumpliendo con la ley. "No sé más", ha sentenciado, pese a que ha querido mostrar "su máximo respeto" a la labor de la Cámara Baja.
La periodista ha declarado que se siente "juzgada" y ha llegado a emocionarse en varios momentos de su comparecencia, ante las preguntas de los distintos grupos políticos, que han insistido en términos generales en eximir a la compareciente de cualquier tipo de responsabilidad y en apuntar hacia Mazón.
De hecho, ella misma ha evitado valorar las decisiones que pudo tomar ese día el expresidente o a los motivos que le llevaron a no interrumpir la comida y sumarse a la emergencia: "Ojalá lo supiera yo". La dana causó 230 víctimas mortales.
Preguntas sin respuesta
La práctica totalidad de las preguntas formuladas durante la sesión se han quedado sin respuesta. "Lamento que haya decidido no responder a esta comisión. Nosotros no somos jueces”, ha reprochado la diputada socialista Marta Trenzano, que ha esgrimido su "obligación" para plantear las distintos temas que ya tenía preparados porque “los ciudadanos valencianos y especialmente las víctimas y sus familias tienen derecho a que determinadas cuestiones, por lo menos, consten en el diario de sesiones”.
Del lado del PP, la diputada Julia Parra ha afeado en cambio a los partidos de izquierda un supuesto “relato morboso” en el que Vilaplana habría servido como “cortina de humo”, con el fin último de “desviar el foco de lo verdaderamente importante”. “Comprendemos perfectamente que no quiera ser parte de este circo", ha aseverado Parra, aprovechando para repasar los fallos que, a su juicio, cometieron las instituciones dependientes del Gobierno central, al que ve “incapaz de asumir el incumplimiento de sus responsabilidades”.
Para el diputado Ignacio Gil Lázaro, de Vox, todo forma parte de una "persecución partidista" orquestada desde la izquierda para "tapar la responsabilidad" del Gobierno de Pedro Sánchez. Así, se ha mostrado "sorprendido" por el tono "hipócrita y cínico" exhibido, a su juicio, por algunas formaciones que habrían convertido a la periodista "en una diana política cargada de insinuaciones machistas" sólo por intereses políticos.
Por su parte, la portavoz de Compromís, Agueda Micó, ha asumido durante su turno de palabra que Vilaplana no tuvo ninguna “responsabilidad” en la gestión de las riadas, pero sí ha señalado que la periodista “estuvo cuatro horas y media comiendo con una persona que ha mentido”. Por ello, ha llamado a “reparar el dolor de las víctimas” y a hacerlo con la “verdad”.
La comparecencia de Vilaplana ante el Congreso llega un día después de la del presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo, que lamentó que "no hubo ninguna planificación" por parte de las autoridades autonómicas de Emergencias valencianas ante la dana. "Quien tenía que tomar decisiones no las tomaba" y la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi) "era un caos", afirmó el lunes durante su comparecencia.