Velintonia 3 fue más que el hogar de Vicente Aleixandre: este documental te descubre la futura Casa de la Poesía
- El grupo malagueño Maga interpretó allí 'La casa en el número 3'
- Enlace para ver el documental Velintonia 3 al completo, en RTVE Play
Todos los años, el número 3 de la calle Velintonia, en el distrito madrileño de Chamberí, celebra una velada cultural en honor al que fuera el gran huésped del inmueble: el Premio Nobel de literatura Vicente Aleixandre. En 2017, el grupo malagueño Maga interpretó allí La casa en el número 3, una canción compuesta por el vocalista del grupo, Miguel Rivera, tras conocer el estado de abandono de esta casa, imaginando lo que sucedió tras las paredes que albergaron algunos de los grandes encuentros literarios entre los mayores genios de la poesía y la literatura de principios del siglo XX.
Esa velada y esa canción inspiraron al director Javier Vila para dar formar al documental Velintonia 3, una obra con la que se busca resignificar una casa que fue más que el hogar de un poeta, fue un refugio en tiempos oscuros, el punto de encuentro y conexión para la Generación del 27 y buena parte de la literatura del siglo XX.
Vicente Aleixandre nació en Sevilla, pero apenas era un bebé cuando se trasladó a Málaga, donde empezó a interesarse por la literatura con los cuentos de los Hermanos Grimm. Este gusto por las letras fue nutrido por su abuelo, amigo de escritores como Julio Nombela o Narciso Campillo y quien le dio a leer a Gustavo Adolfo Bécquer. Con nueve años, problemas pulmonares de su padre obligaron a la familia a trasladarse a Madrid, donde empezó a moverse en círculos literarios, de los que formaban parte algunos nombres que formarían posteriormente parte de la historia literaria española como Dámaso Alonso. Precisamente él fue uno de los impulsores de la pasión por la poesía de Aleixandre, tras descubrirle Antología Poética, de Rubén Darío.
Fachada principal de la casa de Vicente Aleixandre, situada en la calle Velintonia (Madrid) 5
De Wellingtonia a Vicente Aleixandre
En 1927, Aleixandre se trasladó con toda su familia al número 3 de la calle Wellingtonia, un nombre que hace referencia a una especie de secuoya y que el propio poeta fue el encargado de españolizar. Así, la palabra Velintonia fue incluida en el Diccionario de la Real Academia Española en 1970. En cualquier caso, hoy la calle no aparece como tal en el callejero de Madrid. Para saber dónde encontrar el domicilio exacto del poeta hay que acudir a la calle Vicente Aleixandre. En mayo del 78, el ayuntamiento de Madrid decidió el cambio de denominación como homenaje al que acababa de ser reconocido con el Premio Nobel de Literatura.
“Estando en Velintonia 3 recibí Ámbito, el primer libro que publiqué”, recordó Aleixandre en una entrevista. Fue en julio de 1927 y rápidamente se lo envió a dos de sus amigos malagueños: Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. No es la única creación que vio la luz tras los muros de esta casa. El grueso de su obra, creaciones como La destrucción o el amor (1935), Sombra del paraíso (1944) o Poemas de la consumación (1968) se escribieron en Velintonia, principalmente en su dormitorio, considerado como su “laboratorio de ideas”.
Aleixandre siempre escribía en su cama. Una enfermedad renal le obligada a guardar reposo, por lo que su casa fue su refugio y su espacio de trabajo. Tan solo temporalmente se desplazaba a su casa en la sierra madrileña para escribir en una terraza donde la luz le recordaba a Málaga.
El actor Antonio de la Torre, durante el rodaje de 'Velintonia' LAURA LEON LAURA LEON
Punto de encuentro de una generación
Desde el exterior, Velintonia 3 parece una casa más del centro de Madrid, pero en su interior se esconde un espacio que respira literatura y arte.
Tal y como siempre manifestó Aleixandre, su casa siempre estaba abierta a quien quisiera visitarle. Su frágil salud le impedían salir a la calle, por lo que eran sus amigos los que acudían a su casa. Su biblioteca, presidida por el piano de su madre Elvira Merlo, era escenario de encuentros con los que vendrían a conformar la Generación del 27, desde Pedro Salinas a Manuel Altolaguirre, Miguel Cernuda, Rafael Alberti, Dámaso Alonso o Gerardo Diego. También Federico García Lorca, amante del piano y que en esta casa leyó en alto por primera vez sus Sonetos del amor oscuro. Y, por supuesto, Miguel Hernández, su gran amigo, que le visitaba frecuentemente también durante la guerra, cuando se cuenta que le traía de Valencia sacos de naranjas, “luceros luminosos” para el poeta.
Tras estos muros tomó forma la llamada “Academia de Brujas”, una tertulia literaria de mujeres liderada por la primera académica de la lengua española, Carmen Conde, que, en plena posguerra, encontraban en estas reuniones una oportunidad para compartir y crear poesía. Y fue también el punto de reunión de la conocida como generación de los Novísimos, un grupo de poetas que se alejó de la literatura más clásica para abrazar el vanguardismo, con figuras como Josep María Castellet, Vázquez Montalbán, Antonio Martínez Sarrión y José María Álvarez, Félix de Azúa, Pere Gimferrer, Vicente Molina Foix o Ana María Moix. Todos ellos acudían de forma periódica para aprender y conversar con Aleixandre.
Futura Casa de la Poesía
Vicente Aleixandre vivió en el número 3 de la calle Velintonia más de 50 años, hasta su muerte en 1984. Desde entonces, la casa ha estado deshabitada, sometida a un fuerte deterioro, que ha agravado los daños que ya sufrió durante los bombardeos de la Guerra Civil. Sin embargo, esto cambiará a partir de 2027, cuando está previsto que se abra de nuevo como Casa de la Poesía, coincidiendo con el centenario de la Generación del 27 y con el 50 aniversario del Premio Nobel que recibió Aleixandre.
La propiedad fue adquirida por la Comunidad de Madrid en 2025 con el objetivo de rehabilitarla y reconocerla como Bien de Interés Cultural. A ella han regresado ya algunos de los enseres de Aleixandre que estaban en el Centro Generación del 27 de Málaga y también los archivos del escritor, para su estudio por parte de investigadores y también para nutrir a futuras generaciones de poetas que tendrán en esta casa un punto de encuentro, como ya lo fue durante la vida del Premio Nobel.
Un retrato coral de la casa
El documental Velintonia 3 resignifica el espacio, un lugar mágico que es testimonio de una época. Es una recreación coral a través de los recuerdos de literatos como Javier Lostalé, Vicente Molina Foix, Antonio Colinas, Jaime Siles, Rosa Pereda o Dionisio Cañas. Figuras emergentes de las letras como Raquel Lanseros, Andrés París, Laura Rodríguez o Juan Gallego Benot, aportan también su visión de la figura de Aleixandre con la perspectiva del tiempo y con una visión contemporánea hacia lo que significó su figura y las reuniones que se organizaban en Velintonia. Por último, su obra, sus cartas, poemas y textos originales, cobra vida también en las voces de actores como Antonio de la Torre, Mona Martínez, Ana Fernández o Manolo Solo. Todo para
El programa Imprescindibles estrena Velintonia 3, presentado en 2025 en el Festival de Málaga. Ya está disponible también en RTVE Play