Enlaces accesibilidad

Enrique Bunbury: "Hay toda una forma de vida que va desapareciendo poco a poco"

  • El músico zaragozano ha presentado en Las mañanas de RNE su decimocuarto disco de estudio, De un siglo anterior
  • Grabado en México, en él se explora el folclore latinoamericano a través de géneros como el bolero, la cumbia o el tango
Enrique Bunbury, en un momento de la entrevista.
Enrique Bunbury, en un momento de la entrevista. LUCÍA HIGUERA
RUBÉN VIDAL

Su música siempre ha estado en tránsito. Héroes del Silencio fue solo una estación, una parada hacia la siguiente mutación, hacia nuevos sonidos. Por eso resulta curioso que ahora Enrique Bunbury se sienta como un "animal en vías de extinción", como proclama en la canción que da título a su decimocuarto disco de estudio, De un siglo anterior.

"Hay formas de vivir que se están quedando atrás —ha subrayado el músico zaragozano en Las mañanas de RNE—. Podemos recordar mil cosas, desde los mapas de carretera hasta el videoclub, pasando por las tiendas de discos o infinidad de formas de entender la vida que van desapareciendo poco a poco".

Pero no es solo nostalgia: es asombro por un tiempo que simplemente parece no pertenecerle. "Hoy / un siglo después del anterior / vulgaridad y economía de la atención / La lección vital en la cruz / Todo es tabú / La bancarrota espiritual / y la esclavitud / del que adora al capataz / a voluntad", canta Bunbury.

Las mañanas de RNE - Bunbury, sobre su nuevo álbum: "Me gusta hacer los discos que no sé hacer"

Contra la autocensura

Esa perplejidad por el instante presente se explicita en otras canciones como "Peor que como estamos (es difícil ya que estemos)", donde advierte que "el dedo opresor tiene el gatillo fácil" y nos invita a no caer en la autocensura: "No nos vamos a censurar / por no incomodar / y molestar". Porque, a juicio de Bunbury, antes se hablaba con mayor libertad.

"Pensar que la otra persona es un imbécil, un fascista, un enemigo acérrimo de la democracia o un no sé qué porque piensa de otra manera es perder las posibilidades del debate —señala—. A mí particularmente me encanta hablar con gente que opina totalmente lo contrario que yo, porque siempre aprendes algo de ellos".

Pese a todo, en los versos de Bunbury queda margen para el optimismo. Como reza otro de los cortes del álbum, "La voz", "qué más da cuánto te equivocas / Siempre puedes echar marcha atrás".

"Creo que tenemos en nuestras manos más posibilidades de modelar nuestras vidas de lo que creemos. Muchas veces pensamos que nos estamos dejando arrastrar y llevar por las circunstancias que nos rodean, pero hay cosas que tenemos en nuestras manos", dice el cantante a propósito de esta canción, aunque no le gusta desvelar el significado de sus letras para no "fastidiar la experiencia al oyente".

La dificultad del tango

Acompañado por músicos de distintos puntos de Latinoamérica —el guitarrista chileno Sebastián Aracena, el contrabajista mexicano Luri Molina y el percusionista colombiano Johnny Molina—, junto a dos habituales de su banda, el también colombiano Jorge Rivera, a los teclados y el piano, y el batería Ramón Gacías, Bunbury explora en De un siglo anterior, grabado en México, el folclore latinoamericano a través de géneros como el bolero, la cumbia o el tango.

"Me gusta hacer los discos que no sé hacer, entonces me meto en charcos que no debería", afirma el maño, que reconoce lo difícil que ha sido cantar algunas de estas nuevas canciones. "Las melodías, las armonías y los ritmos latinoamericanos tienen la cualidad de parecer sencillos, pero son extremadamente complejos".

Especialmente complicado le ha resultado interpretar el tango "Aunque estés lejos de mí", un "reto absoluto" para el que ha tomado como referencia su cantante favorito de tangos, Roberto Goyeneche, del que admira sobre todo su fraseo. "Es un tipo que va siempre lo suficientemente por detrás, pero sin entrar en el siguiente compás. Siempre está como bailando encima. Es fascinante".

La gira de este disco arrancará en octubre en México. Después pasará por Estados Unidos y culminará en España con paradas en Madrid, Valencia y Zaragoza, donde las entradas ya se han agotado debido al gran cariño que le profesa su tierra.