La opresión talibana de 'Sin velo', una biografía de Khadija Amin coescrita con Mónica Nion
- La activista Khadija Amin relata la opresión talibana en Sin velo, escrita en colaboración con Mónica Nion
- El matrimonio forzado, la maternidad o la educación son alguno de los temas que aborda la biografía
Nacer mujer hoy en Afganistán es una condena, un delito que te convierte en esclava. Así lo cuenta la activista y refugiada Khadija Amin, perseguida por el régimen talibán. Vive en Madrid y acaba de publicar Sin velo (Debate), coescrito junto a la periodista gallega Monica Nion. En este libro biográfico el lector asiste a la valentía de un testimonio en primera persona que desvela la realidad de muchas afganas a través de la vida de Khadija, que desafió su destino y emprendió una lucha por recuperar a sus hijos.
El relato describe la opresión talibana, la lucha de la autora por la libertad y los derechos humanos, la violencia del matrimonio forzado y la maternidad en Afganistán. Amin logró rehacerse como ser humano, periodista y activista a miles de kilómetros de su país, pero la gran mayoría de población femenina no tiene ninguna libertad de decisión. La determinación y el esfuerzo constante de Amin iluminan e inspiran la resistencia de mujeres que, como ella, se atreven a señalar las injusticias de un sistema opresor.
Sin derechos sobre sus hijos
Khadija comparte así en las primera líneas del libro la sensación de pérdida: «[En Madrid] tengo seguridad y todo lo que quiero, pero una parte de mí está perdida. Disfruto de libertad y protección, pero parece un espejismo; como si mi verdadera vida, mi identidad, estuviera en Afganistán. Se quedó allí y no puedo rescatarla. Extraño Kabul, a mis hijos, mi vida. No sé dónde están. Me los quitaron; y, por más que los busco, siento que no los voy a recuperar nunca». Es una mujer joven, tiene 31 años, pero dice sentirse mucho mayor. Es la primera vez que vive por su cuenta y que tiene las llaves de un piso. Sus tres hijos pasaron a la custodia del padre cuando se divorció. En 2011 el padre se los llevó a un paradero desconocido.
“Esta es la vida de millones de mujeres“
«Yo necesitaba acompañarte y ser tu voz. Hemos llorado mucho y nos hemos reído juntas», le dice la periodista Mónica Nion a Khadija durante la conversación con Página Dos. «Fue muy duro revivir el maltrato que he sufrido, pero quería contarlo porque esta es la vida de millones de mujeres», cuenta Khadija Amin. Y sigue: «Y por tantas otras que ya no pueden contarlo. Intento rehacer mi vida. Con 31 años fui por primera vez al cine. En España he aprendido a decidir por mí misma. He aprendido a decir que no. En mi país se pide permiso para todo», concluye la activista. El libro es un grito de denuncia y un canto a la libertad.
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Transcripción completa
El Canal 24 horas ha estado con ellas.
Fátima tenía 17 años
cuando salió de Afganistán.
Después de un año en Turquía vino a España donde lleva viviendo dos años.
Cuando
vivía en Kabul fue víctima de un ataque suicida en un centro educativo en el que murieron 54 personas
Estábamos en clase para estudiar.
Una persona viene y hace este ataque
joven
era estudiar informática en una universidad afgana, un derecho que han perdido las mujeres tras la llegada de
los talibanes. En este país asiático está prohibido que asistan a clase en los centros educativos las niñas
mayores de 12 años.
Allí las mujeres y las niñas siguen siendo sistemáticamente excluidas de
casi todos los aspectos de la vida pública
Los animales al menos pueden ir fuera y pasear o caminar en calles, pero las mujeres no tienen
este derecho. Desde que retomaron el poder en 2021 los talibanes no han dejado de eliminar derechos fundamentales de
mujeres y niñas. Los talibanes han acabado con todos los derechos que querían quitar de las
mujeres afganas. En cuatro años han aprobado 161 decretos para borrar por completo a las mujeres
asegura esta exdiputada afgana y presidenta de la organización Women for Afghanistan presente en un evento
organizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid con medio centenar de mujeres afganas.
En este
acto también ha participado Tshara, una activista por los derechos de las mujeres afganas que fue detenida por los talibanes
por organizar manifestaciones contra el régimen de Kabul.
En
esos 10 días no dormí, no comí, solo bebía agua y a día de hoy sigo sin poder dormir, cuenta entre llantos.
Ahora
solo busca abrir una clínica dental en Alemania como la que tenía en Afganistán y poder llevar ahí a su familia que sigue
viviendo bajo el régimen talibán
Hacer pública una realidad es el primer paso para cambiarla.La opresión política de los talibanes y la lucha contra el régimen aparecen también en libros como Yo soy Malala (Malala Yousafzai), Cartas a mis hijas (Fawzia Koofi), El librero de Kabul (Åsne Seierstad) o Mil soles espléndidos, de Khaled Hosseini. Además de su libro, a finales del año 2024 Khadija montó junto a otras mujeres el proyecto Esperanza de Libertad, que busca ayudar a otras afganas. Asesoran en la logística a otras mujeres que huyen y su deseo es montar una escuela online para que se puede tener acceso a la educación, un pilar para la propia independencia.
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