Aniversario de la muerte de Antonio Machado en Colliure
- Machado falleció el 22 de febrero de 1939, solo tres semanas después de abandonar España exiliado
- Continúa enterrado en el cementerio municipal de Colliure, un pequeño pueblo del sur de Francia a 30 km de la frontera
A pesar de ser un de nuestros más reconocidos escritores, Antonio Machado jamás pudo vivir de los ingresos que le reportaba su obra. Se ganó la vida como profesor tras aprobar unas oposiciones a catedrático de lengua francesa para centros de secundaria en 1907. Sus colaboraciones en prensa o la crítica literaria complementaban su sueldo.
Tras pasar por Soria y Baeza, ejerce como docente en Segovia entre 1919 y 1932, en concreto en el Instituto General y Técnico, donde también ejerció como vicedirector. Allí lo tuvo como profesor en el curso 1926-1927 Manuel Butler. En entrevista realizada por Alejo García, director del programa Buenos días, el 22 de febrero de 1983, Butler recuerda al Machado profesor, su desaliño en el vestir —algo que el propio poeta reconocía— y, sobre todo, que fumaba constantemente, hábito que sin duda contribuyó a desarrollar la enfermedad pulmonar que le llevó a la muerte.
En septiembre de 1932 se instala en Madrid, donde había conseguido la cátedra de francés del instituto Calderón de la Barca. Allí continúa como docente en el curso 1935-1936, cuando Concha Ramírez —llegada a Madrid dos años antes, donde su padre, militar, es trasladado— lo tiene como profesor.
Desde ese momento, ambos comparten periplo vital: sufren la Guerra Civil primero en Madrid, luego en Valencia (a la que huyen tanto Machado como la familia de Concha) y ambos abandonan España por la frontera francesa camino del exilio. Concha solo vuelve a España en 1979. Ya octogenaria, publica sus diarios de juventud en el libro Diario de una niña exiliada.
En 2014 es entrevistada por el Ciudadano García en el programa Esto me suena. Con 90 años, mantiene una lucidez magnífica que le permite rememorar cómo era Machado como profesor y detalles de su dura vida en el exilio, pero también se muestra optimista y sigue pensando en visitar Francia en coche... conducido por ella misma. Un ejemplo de resiliencia, sin duda.
El 22 de febrero 1939, a las tres y media de la tarde, moría en el hotel Quintana de Colliure, en el sur de Francia, Antonio Machado. El poeta, de 63 años, padecía una enfermedad coronaria y pulmonar. Las penurias vividas durante la Guerra Civil y la extenuante huida a Francia en pleno invierno, agravaron tanto su estado que terminó falleciendo en Colliure, donde había llegado con su familia el 28 de enero. Su madre, Ana Ruíz, le sobrevivió solo unos pocos días.
Tal era su pobreza que ambos fueron enterrados en un nicho cedido temporalmente. Allí reposaron hasta que, en 1958 y gracias a una suscripción popular apoyada con personalidades como Pau Casals, fueron trasladados a la tumba actual. Junto a ella, se instaló un buzón en el que depositar mensajes dirigidos al poeta.
En 1983, en el aniversario de la muerte de Machado, el reportero Juan Carlos García visita en directo en el programa Buenos días el cementerio de Colliure. Allí, toma uno de estos mensajes del buzón y lo lee. Han pasado más de 50 años y todavía siguen escribiendo al poeta.
El debate de si hay que trasladar a España los restos de Machado sigue vigente. A favor, aquellos que creen que una gloria nacional como él solo puede descansar en suelo patrio; en contra, los que piensan que son un símbolo que hay que mantener para no olvidar y, sobre todo, para no repetir errores del pasado.
Joyas del archivo sonoro