Migración y fronteras en la novela 'Volverán como fuego', de Ayesha L. Rubio
- La escritora madrileña Ayesha L. Rubio presenta su debut en la narrativa de ficción, Volverán como fuego
- Licenciada en Bellas Artes, la autora ha publicado como ilustradora numerosos cuentos infantiles y juveniles
La escritora Ayesha L. Rubio (Madrid, 1981) decidió dividir su novela en tres partes. La llegada, la permanencia y la huida son el corazón de Volverán como fuego (Random House), su debut en la narrativa de ficción. La autora compone un retrato coral de la experiencia migrante y del desarraigo. Desde las arenas del desierto hasta las sombras de los esclavos en los arrozales, pasando por la voz quebrada de quienes buscan pertenecer, estos relatos alumbran los destellos que sobreviven en la oscuridad de un territorio donde lo humano y lo mítico se confunden.
La novela comienza con una visión. Desde lo alto de una colina, Coyote, tan antiguo como el mundo, contempla la historia de los humanos, que le han sido confiados. «Llegarán nuevas criaturas y esas criaturas serán débiles y blandas, criaturas torpes, que exigirán nuestra atención y sacrificio, pero deberemos cuidarlas y enseñarles a vivir en el nuevo mundo. (…) Con la primera luz, las Criaturas llegaron. Los Animales les enseñaron a escuchar, a moverse en silencio, a correr ágiles como ellos. Les enseñaron a observar el verde de las hojas y el rojo de los frutos. Las Criaturas distinguieron sus olores y sabores». La escritora ha querido plasmar con sensibilidad y crudeza el sentimiento de pérdida, choque cultural y adaptación emocional del migrante.
La experiencia del migrante
La literatura contemporánea ha tratado desde la ficción esa la reconstrucción de la identidad del migrante. Americanah, de Chimamanda Ngozi Adichie presenta al lector a una joven nigeriana que emigra a Estados Unidos. Los que se van y los que se quedan, de la autora iraní Parinoush Saniee, narra la historia de una familia iraní separada por la revolución de 1979. La londinense de padres bengalíes Jhumpa Lahiri (premio Pulitzer con El intérprete de enfermedades) es una de las voces literarias más destacadas en la exploración de la experiencia de la diáspora india y la brecha cultural entre los inmigrantes y sus hijos.
También se llevó el Pulitzer La maravillosa vida breve de Oscar Wao, de Junot Díaz, que empleaba el realismo mágico para reflexionar sobre la diáspora dominicana y la herencia del trauma. Desierto sonoro, la tercera novela de Valeria Luiselli, combina lo mejor de dos grandes tradiciones literarias, la del viaje y la del éxodo. Brooklyn (Colm Tóibín), Lluvia de oro (Víctor Villaseñor) o Exit West (Mohsin Hamid) también nos transporten a realidades precarias, itinerantes y universales; todos podemos en algún momento o circunstancia vital convertirnos en migrantes.
«Quise que fuera un libro de relatos y no una novela para subrayar ese carácter fragmentario, porque esas historias que llegan de los márgenes nunca nos llegan llegan completas», cuenta Ayesha en su entrevista a Página Dos. «Cuando hablamos de los márgenes creo que en realidad hablamos de la mayoría de la población mundial. Realmente, el grupo minoritario real son las élites», concluye la escritora.
Ayesha L. Rubio se licenció en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid. A continuación realizó estudios especializados en ilustración y animación tradicional, y desde 2012 trabaja como ilustradora de cuentos infantiles y juveniles con editoriales nacionales e internacionales. Ha vivido en España, Reino Unido y Estados Unidos, además de pasar largas temporadas en México o Finlandia.
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