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Una experiencia entre la vida y la muerte en la novela 'Oxígeno', de Marta Jiménez Serrano

  • La escritora Marta Jiménez Serrano presenta su nueva novela Oxígeno, que narra una experiencia real
  • Un grave accidente doméstico ocurrido en 2020 hizo reflexionar a la autora sobre el milagro diario de seguir vivos
Página Dos - 'Oxígeno', una novela entre la vida y la muerte
Marta Dominguez

El hogar debería ser el cobijo más amado de cualquier persona. El lugar donde alguien se siente más seguro y querido. En un año de por sí históricamente complicado, el 2020, la escritora Marta Jiménez Serrano (Madrid, 1990) sufrió junto a su pareja un accidente doméstico que le hizo replantearse hasta qué punto se da la vida por sentada, como un derecho que se activa de forma automática con cada salida del sol. En noviembre de ese año marcado por la pandemia faltaban pocos meses para que la autora publicase su primera novela. Fue entonces cuando Jiménez Serrano estuvo a punto de morir. Lo explica ahora en Oxígeno (Alfaguara), su libro más personal y el que más le ha costado escribir.

La muerte se presenta en las formas más variadas, y no siempre tiene un aspecto épico, violento y repentino. A veces se acerca de forma silenciosa, indolora e inodora, y va meciendo a sus elegidos hasta llevárselos discretamente. Un sábado como cualquier otro, en su casa, sin saberlo, Marta y su pareja estaban muriendo. Así, en un lento gerundio. La caldera tenía una fuga y el monóxido de carbono les fue adormeciendo hasta que ella se levantó a duras penas para ir al baño. Cayó desplomada.

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Narrar el trauma

Serrano ha necesitado cinco años para compartir con sus lectores esta experiencia. Oxígeno conjuga la tensión narrativa, la ansiedad y la esperanza. Es, cuenta la escritora, el libro que nunca hubiera querido escribir. El relato desgrana los minutos en los que se les escapaba la vida y los meses que siguieron al accidente, pero también los años que lo precedieron todo, cuando se enamoraron y empezaron a construir una vida en común. La autora combina con maestría, sensibilidad, sentido del humor y lucidez para hablar de los temas más importantes, los que mueven el mundo: el amor, la muerte, lo que motiva a vivir y la celebración y asombro diario de seguir aquí.

La escritora tardó mucho tiempo poder hablar de ello y en llorar. Así cuenta ese momento en el libro: «Estoy sentada en la consulta de mi psicólogo. Empiezo a llorar y noto como el pecho se me descomprime. Tengo los ojos cerrados. Me veo con siete años bajo las tres mantas de la casa del pueblo, escuchando a mi abuela Concha decir: "Hasta mañana, si Dios quiere". Cae una lágrima otra, y otra más. Me pone triste entender a la abuela, comprender las muchísimas maneras en que Dios puede no querer».

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El accidente cambió mi escala de los miedos

«Hay un momento en el que uno entiende con el cuerpo que va a morir», comparte la escritora con Óscar López en su entrevista en Página Dos. «Todos lo sabemos con la cabeza, pero no es lo mismo saberlo intelectualmente que comprenderlo. Da mucha nostalgia esa niña que no pensaba en absoluto en la muerte, no era hipocondríaca y no conocía el riesgo ni el peligro». A Marta también le sorprendió lo banal que puede ser la experiencia de la muerte. «La asociamos al exterior, la aventura, la enfermedad, a situaciones excepcionales. Se supone que no hay nada más seguro que estar en tu casa un sábado. El accidente cambió mi escala de los miedos», confiesa la autora.

Marta Jiménez Serrano es licenciada en Filología Hispánica, con un máster en Estudios Literarios y Letras Modernas. Ha publicado el poemario La edad ligera (2021) y los libros de narrativa Los nombres propios (2021), No todo el mundo (2023) y Oxígeno (2026). El espectador también la ha visto como colaboradora del programa de televisión Ovejas eléctricas (TVE). Vive en Madrid, donde imparte clases de escritura creativa.