Muriel Romero: "En la danza hay más mujeres que hombres, pero en la dirección no"
- Muriel Romero es la tercera mujer que la dirige la Compañía Nacional de Danza
- Los secretos del último proyecto de la compañía NumEros en Atención Obras
Muriel Romero es la directora de la Compañía Nacional de Danza. “Aunque en la danza hay muchas más mujeres que hombres, en los cargos de dirección no ocurre lo mismo”, reconoce. Es la tercera mujer que la dirige después de María de Ávila en 1983 y Maya Plisétskaya en 1987.
Inició sus estudios de danza clásica, danza española y música guiada por Alicia Monteagudo Ros. A los 11 años ingresó en la Escuela del Ballet Nacional de España, entonces dirigida por María de Ávila. “Cuando mi madre me preguntó si quería ir a Madrid, dije que sí. Siempre he tenido un espíritu aventurero”, recuerda.
Más adelante continuó su formación con Lola de Ávila, mientras realizaba en paralelo la carrera de danza clásica. Con tan solo 14 años obtuvo el Primer Premio Nacional de Danza Clásica en el Concurso Ciudad de Barcelona y, un año después, el Prix du Paris en el prestigioso concurso internacional Prix de Lausanne. Entró en la Compañía Nacional de Danza con 16 años y tiempo después llegó a ser primera figura del Ballet de la Ópera de Munich.
Matemática y espiritualidad
La coreógrafa y bailarina nos cuenta los secretos del proyecto NumEros que se estrena en el Teatro de la Zarzuela de Madrid el próximo 11 de diciembre.
Una combinación de numen y eros que conforman dos elementos centrales en la creación en danza: Eros como impulso creativo, fuerza que se manifiesta a través del cuerpo; y Numen como espiritualidad que trasciende la voluntad del artista.
“Es virtuosismo puro, artístico y técnico“
NumEros está conformado por tres obras de tres grandes creadores: George Balanchine, William Forsythe y Jacopo Godani, cada uno de los cuales ha abordado, desde distintas estéticas, la relación entre estructura matemática y energía corporal. "Es virtuosismo puro, artístico y técnico", sostiene emocionada.
La primera obra del programa, Serenade de Balanchine, es una pieza emblemática de este referente absoluto de la danza. Con el paso del tiempo, este ballet se ha convertido en un icono universal, y la Compañía Nacional de Danza tuvo la oportunidad de incorporarlo a su repertorio bajo la dirección de María de Ávila.
Atención Obras