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Hermanos Caballero, creadores de 'La que se avecina': "Si blanqueas la comedia, la matas"

  • Laura y Alberto Caballero repasan su trayectoria y analizan el panorama de la comedia actual en El despertador de RNE
  • Los hermanos Caballero son los creadores de series míticas como La que se avecina, Machos Alfa o Muertos, S.L
Dos hermanos posan frente a un paisaje marítimo. El hombre lleva una camisa estampada y vaqueros, mientras que la mujer viste una chaqueta rosa y pantalones oscuros, con su brazo sobre el hombro de su hermano.
Laura y Alberto Caballero son los creadores de series de comedia como 'La que se avecina' o 'Aquí no hay quien viva'. EFE / ROMÁN RÍOS

La que se avecina (2007- actualidad). A los hermanos Laura y Alberto Caballero les queda aún mucho por crear. Y muchas risas por generar. Porque esa es la manera más efectiva de sobrevivir a un vecindario de esos de decir Aquí no hay quien viva (2003-2006). También de crear y mantener viva una —o varias familias— televisivas. Que no es fácil.

"Las integran tres tipos de actores", resume Alberto. "Están los ultra majos, maravillosos todo el tiempo; los que dependen más de su circunstancia personal, pero con los que te entiendes y sabes de qué pie cojean; y los insufribles. Son una pequeña proporción, absolutamente insoportables, pero prescindibles", detalla.

Incluso la risa sirve para gestionar una funeraria familiar en guerra, como demuestran en Muertos S.L (2024 - actualidad), o —por qué no— reeducar a cuatro amigos cuarentones en plena crisis de la masculinidad, como persiguen en Machos Alfa (2022 - actualidad).

"Hemos heredado el cachondeo de nuestros padres. Los dos curraron 40 años en Televisión Española y mamamos desde pequeñitos este mundo", explican ambos directores y guionistas en la sección "Butaca Preferente" de Piti Alonso en El despertador de RNE, con Gorka Rodríguez.

El despertador de RNE - Los hermanos Caballero, creadores de series inolvidables

Aunque aprender, lo aprendieron con creces hace 20 años, cuando "hacían sketches para nuestro tío que tenía programas en RTVE", recuerda Alberto, mientras veían "las series de televisión de los 90". "La inconsciencia era una gran arma en esa época porque realmente no sabíamos el jardín en el que nos estábamos metiendo. Cuando, de repente, la cosa empezó a funcionar de aquella manera, estábamos desbordados de curro", reconoce.

Porque no solo consiguieron "hacer algo que estuviera bien", sino que cambiaron la comedia española.

Desde la calle Desengaño 21, hasta el Mirador de Montepinar pasando por Contubernio 49, sus formatos han conseguido colarse en las televisiones de todo el país. En la ciudad y en El pueblo (2029-2023). Lo hicieron antes, a principios de los 2000, en la época en la que "un 19% no era una buena audiencia", en la que si, "dabas un 39,5% llegaban los actores preocupados y preguntándose por qué hemos bajado", señala Laura, y en la que los propios actores de Aquí no hay quien vivía se picaban por ver "quien de ellos era el minuto de oro".

Y siguen haciendo ahora, en pleno boom de las plataformas audiovisuales. De hecho, La que se avecina es el mejor ejemplo de ello. "A día de hoy llegar al capítulo 200 en una serie es maravilloso", subraya. Y casi imposible. Por eso, toca celebrar. El capítulo, que se va a proyectar en más de 40 cines Yelmo los días 11, 14 y 15 de noviembre, promete, por un lado, más fechas —"igual se nos amplía la cosa", anuncia Laura—, y por otro más humor y más locura.

"En el 100 ya hicimos una paranoia que funcionó bastante bien y ahora tenemos la ilusión de hacer un western porque esta serie lo acepta todo", desvela Alberto. Literalmente.

La comedia como primera línea de la libertad de expresión

"Hace unos días recopilamos frases y cosas que hemos dicho y hecho en La que se avecina y nos dimos cuenta de que sería impensable que las pusieran en una serie nueva", admite Laura. Y aunque por suerte, recalcan, "nunca hemos tenido un problema con nada", sí que dejan claro que existen fronteras que se niegan a cruzar, así como batallas que jamás abandonarán.

"Nuestra pelea es mantenernos firmes en la libertad de expresión y la autenticidad de lo que hacemos, para bien o para mal", sostiene Alberto. "Si a la comedia la blanqueas, la matas", advierte. ¿La causa de la muerte? El fin de la libertad de expresión.

"Parte del sentido de que exista la comedia y tengamos una visión humorística de las cosas es poder hacer sangre que nos haga reflexionar", dice. Pero, sobre todo, es la posibilidad de generar recursos que nos mantengan sobre el ring. "Tenemos que pelear todos porque, si vamos reculando, es la muerte del humor y de la libertad de expresión", insiste.

"La comedia debería ser espejo de la sociedad y más aún de nuestras miserias", destacan los hermanos Caballero. "Las red flags o señales de alarma se pueden dar muy bien a través del humor. De hecho —recuerda Alberto—, una de las claves del éxito de Machos Alfa es que sea comedia. Si hubiera sido drama, la gente lo habría rechazado por adoctrinadora. En cambio, con la comedia, se cuelan muy bien muchos conceptos y reflexiones", concluyen.