Itziar Miranda: "Nuestros jóvenes están muy comprometidos con ellos mismos y con los demás"
- La actriz nos habla en Las tardes de RNE de su nuevo papel en Física o química y de sus proyectos más inminentes
- Desde hace más de 10 años también escribe, junto a su hermano, la colección de literatura infantil Miranda
Ha respondido durante 20 años al nombre de Manolita (Amar es para siempre anteriormente conocida como Amar en tiempos revueltos), también al de Trini (Celos), al de Marisa (El último show) o al de Rosita (Doña Rosita la soltera) entre otros. Porque más recientemente ha sido Marian (Tierra baja) y, desde hace apenas una semana, se llama Brianda (Física o química: la nueva generación) y es una exigente jefa de estudios. Cargo que, dentro de "poco", tendrá que compaginar.
La actriz zaragozana Itziar Miranda (Zaragoza, 1978) ya tiene una nueva identidad en camino. "Voy a empezar una serie nueva, pero aún no puedo decir nada. Ni su nombre, ni la cadena", adelanta en Las tardes de RNE, con Lourdes Maldonado.
Y todo esto solo en la ficción. Porque detrás de las cámaras y más allá de los guiones, en su vida personal Itziar Miranda también ha interpretado multitud de papeles. A cada cual más variado. El término "multifacética" se le queda pequeño. Ponerle una única etiqueta resulta imposible.
Ha pasado por las cocinas de Masterchef Celebrity 9 enamorándose de la repostería, es embajadora del Festival Internacional de Música Clásica de Panticosa, forma parte de la Fundación Ortega-Marañón y, por si fuera poco, aún le sobre tiempo para escribir literatura infantojuvenil y feminista.
El poder de los libros para cambiar el mundo
"Hace ya más de 10 años empecé a escribir literatura infantil junto con mi hermano Jorge", relata la artista. Fue el inicio de la colección Miranda, publicada por la editorial Edelvives. Y es que la necesidad de contar historias corre por las venas esta familia.
Hijos de un médico rural de los Pirineos aragoneses y una madre escritora, y sobrinos de una “actriz, Rosa Vicente, quien fuera María en la famosa obra Yerma de la compañía de Nuria Espert”, tanto Itziar como Jorge encontraron en los cuentos la herramienta perfecta para aportar su granito de arena en la lucha por una justicia necesaria.
"Era la forma de devolverles a los niños y niñas las heroínas de las que nos han estado privando tantos años", resalta la actriz. Porque, denuncia, no se trata de un caso aislado ni mucho menos de una confusión. Este olvido ha sido sistemático. "Queríamos descubrirles a esas mujeres silenciadas, que no son pocas. Al contrario, son todas y de todas sabemos muy poco", subraya.
El mundo tenía que saber de ellas, y el mundo se volcó con ellas. "Los libros tuvieron mucho éxito y se tradujeron a varios idiomas", afirma Itziar Miranda. Una Itziar que, ante tal interés, no dudó en ampliar el tono y los temas de sus historias: "Vimos que nuestros lectores y lectoras iban creciendo, por lo que decidimos escribir la colección Miranda y Tato, en la que sus protagonistas no solo están comprometidos con el feminismo, sino también con los objetivos de desarrollo sostenible", señala la intérprete.
La nueva Física o Química: una serie adaptada a los tiempos actuales
El alma de profesora ya vivía, por tanto, en cierto modo en su interior antes de meterse en la piel de Brianda, la nueva jefa de estudios del mítico colegio Zurbarán. Su pasión por ayudar y por enseñar, así como por aprender no es ficticia.
"Me ha encantado participar en Física o química: la nueva generación porque, como madre, me he sentido muy acompañada y me ha permitido entender mucho más a los adolescentes", reconoce. Además, le ha servido para desmitificar esa imagen de fragilidad que la sociedad le ha impuesto a estos jóvenes.
"Esta generación no es despistada. Solo hay que ver lo que pasó con la DANA. Fueron los jóvenes los que se movilizaron", recuerda Miranda que insiste: más allá de la revolución de hormonas propias de la edad, estos chavales "están muy comprometidos con ellos mismos y con los demás. Son solidarios con sus propias emociones". Algo que, admite, no es sencillo.
Se trata de una generación que ha tenido que adaptarse a situaciones tan extraordinarias como inéditas en donde, las redes sociales predominan y las relaciones de amistad y familiares son nuevas. O, al menos diferentes a las de siempre. Como también lo es la parte académica y la lucha por sus derechos. Porque "aunque no creen ni les convence la meritocracia", son más conscientes que nunca de que el verdadero cambio empieza por ellos.