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Ágatha Ruiz de la Prada: "Siempre he sido la más barata de todos los diseñadores"

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Desfile de Ágatha Ruiz de la Prada
Desfile de Ágatha Ruiz de la Prada

Lueve en Madrid, y el día es frío y gris. Ifema está casi vacío a primera hora de la mañana pero llega Ágatha Ruiz de la Prada y lo llena de alegría y colores. Es la veterana de la Pasarela Cibeles, una vaca sagrada, y no podía faltar en esta edición de MBFW Madrid, la número 73. "Es impresionante salir de casa y llegar aquí, es casi romántico", dice. La pandemia le ha permitido tener tiempo, algo de lo que antes andaba escasa. Ha pasado de vivir casi en un avión a quedarse en casa. "Antes hacía 74 desfiles al año por todo el mundo, ahora a lo mejor solo tres".

Desfile de Ágatha Ruiz de la Prada

Desfile de Ágatha Ruiz de la Prada EFE

Desfile de Ágatha Ruiz de la Prada EFE

Dice que llueven 'chuzos de punta', y esta expresión vale igual para describir el día que hace y cómo metáfora para hablar del sufrimiento del sector de la moda, aquejado de mil males, relegado a la casilla de lo 'prescindible' en estos tiempos de crisis. "Esto va a cambiar completamente porque la moda no podía seguir así, te lo digo yo que llevo mil años". Empezó en los 80, en la calle Marqués del Riscal de Madrid, y ya entonces hacía algo que ahora hacen sus compañeros, invitar a artistas a su estudio. "Siempre he sido una visionaria, y además me sé adaptar a los nuevos tiempos. Al principio las estrellas eran los fotógrafos, luego los diseñadores, luego vino la democratización de la moda y ahora la sostenibilidad". Como ejemplo, la compra que hizo de 20 000 metros de telas a la casa Delpozo cuando cerró, y con las que ha hecho maravillas en las dos últimas colecciones".

Desfile de Ágatha Ruiz de la Prada EFE

Sobre la pasarela vemos sus clásicos revisitados. Jerséis que roban las nubes al cielo para estamparse con gracia, corazones que salen del pecho para decorar los abrigos y vestidos, flores estampadas y tridimensionales aplicadas en una falda, estrellas colgando de los bajos de los pantalones a modo de flecos... Hay mucho color y hay blancos rotundos. Vemos minivestidos con tablas y juegos de dos colores que parecen teclas de un piano, monos de damero en azul y blanco, y rayas, muchas rayas.

Desfile de Ágatha Ruiz de la Prada EFE

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Su colección otro ejercicio de salud mental, de reforzamiento de marca, un grito por seguir adelante a pesar de todo. "Todo se tiene que reinventar, es lo más importante. El consumidor está despistado, lo que más compra es ropa cómoda. ¡Ha estado un año en chándal! Por suerte yo gano más con un whisqui o con un coche que vendiendo ropa", revela sin pudor. Y eso que sus precios son bastante asequibles. "Eso es verdad, tengo vestidos de novia por 600 euros. ¡Yo soy la más barata de todos los diseñadores!".

Desfile de Ágatha Ruiz de la Prada EFE

Desfile de Ágatha Ruiz de la Prada EFE

Se lamenta del cierre de muchas tiendas a pie de calle y sabe que ahora la venta está en internet. Y aquí también fue pionera. "Yo llevo en internet casi 35 años y en 2009 ya abrí mi tienda online. Como con la ecología, ¡yo ya hablaba de ecología en los 80!". En septiembre de 2020 fue noticia porque le robaron la colección de ropa que tenía que llegar a las tiendas. La repercusión fue enorme. "Fue increíble, lo conté mi primer día en La hora de la 1, de TVE, y se armó tan gorda que yo creó que la quemaron, porque nunca apareció".