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¿Cómo son los nuevos test de antígenos que detectan la COVID-19 de manera rápida y sencilla?

Análisis   El Método  

  • Los nuevos test rápidos de antígenos son más sensibles, específicos y rápidos
  • Los test de antígenos ahora alcanzan la sensibilidad superior al 95%, con una especificidad casi del 100%
  • La presencia de este tipo de test en la vida cotidiana ahorraría dinero y evitaría tener que paralizarlo todo
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Por

COVID-19: Test rápidos, baratos y en todas partes
  • Santigo Campillo Brocal es biólogo molecular y divulgador científico
  • El Método es un programa de divulgación científica en torno al coronavirus.
  • Más noticias de ciencia en rtve.es/ciencia

En marzo, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) , Tedros Adhanom Ghebreyesus, advertía con un sencillo mensaje a todo el planeta que es necesario hacer test de forma masiva para conocer y controlar adecuadamente la expansión del coronavirus.

Desde comienzos de año, hasta ahora, los test y sus características han cambiado mucho. Ahora mismo, tenemos nuevas pruebas más eficaces y específicas. También más baratas y rápidas. Además, lo mejor está por venir. Los nuevos test rápidos de antígenos son más sensibles, específicos y rápidos. ¿Por qué son tan importantes?

Una herramienta esencial

Es imposible combatir un problema eficientemente sin información. En la pandemia de COVID-19, lo primero que hay que saber es "dónde" está el virus. Debido a lo rápido que se extiende, si no sabemos quién está infectado y quién no, es muy difícil de controlar. ¿Y cómo sabemos quién está infectado por el SARS-CoV-2? La única manera de hacerlo es mediante un test específico, ya que los síntomas no nos da información suficiente sobre esta enfermedad, al menos, por el momento.

En otras palabras, solo mediante los test podemos saber a ciencia cierta si un caso es de COVID-19, o no. Por otro lado, los test también nos permiten prevenir una situación peor. La COVID-19 es una enfermedad cuya transmisión empieza días antes de que aparezcan los síntomas.

No recomendado para menores de 12 años ¿Cómo funcionan los test para detectar el coronavirus?
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad TVE

Hola, soy Luis, y esto es El método.

Habéis visto lo que decía el jefe supremo de la OMS.

Test, test y test

Pero por qué.

Hoy os propongo que le demos una vuelta a porqué deberíamos hacer

lo que nos recomienda tan encarecidamente

el buen doctor, Pedro.

Bueno, eso además de intentar enterarnos

de un poquito de la biología

que está detrás de esos ensayos.

Una cosa os prometo;

no van a ser ni clases ni tampoco entrevistas áridas,

sino conversaciones, muchas veces con amigos

qué, prometo, se entenderán perfectamente.

Empezamos con alguien que combina,

el don de ser catedrático de microbiología,

con el de ser uno de los mejores divulgadores

que tenemos en español: Ignacio López Goñi.

Ignacio, quiero que me ayudes.

Necesito aclararme con este asunto del test.

A ver: que si rápidos o lentos

que si genéticos o inmunes.

A ver, ¿cuántos tipos hay y para qué sirven?

Tenemos dos tipos de tecnología ¿no?

Una tecnología que va dirigida a detectar

el genoma del virus,

y que por lo tanto, se toman muestras

para ver si tienes físicamente el virus,

en esa muestra biológica.

En estos test genéticos

lo que se hace es

amplificar el genoma del virus

hasta que lo puedas detectar

mediante lo que se denomina uba PCR

Y luego hay otro tipos de test que son los test serológicos,

que lo que van dirigidos es a detectar tu respuesta inmune

frente al coronavirus.

Hay lo que se toma normalmente es una muestra de sangre,

y, este tipo de test van dirigidos

a ver si tú has producido anticuerpos frente a ese virus.

Bien, estos son dos tipos de test, pero es que,

según la velocidad hay un tercer tipo.

Los que se llaman test rápidos

que usan una tecnología parecida

a la de los test de inmunidad para detectar trocitos del virus

en, por ejemplo, una muestra de saliva.

Mirad este vídeo

que han hecho los amigos del Instituto Carlos III

Aquí nos lo explican, mirad.

¿En qué consisten los test rápidos?

Primero se toma una muestra del paciente.

Esta muestra se procesa

y se coloca en algo que recuerda un predictor

Después con técnicas de inmunología da positivo o negativo

según si detecta trocitos del virus.

Este proceso tarda unos quince minutos,

mucho menos que las pruebas genéticas

Bien, ahora ya todo claro: tres tipos de test.

Para detectar detección en curso tenemos,

uno genético y lento

y uno inmunológico y rápido.

Y para detectar quien ha pasado la enfermedad;

Uno inmunológico,

para cuando la velocidad ya nos ha dejado de importar.

Y ahora tengo dos noticias: una buena

y una, no tan buena.

Pero mejor que nos ayude, para comprenderlas,

el doctor, Miguel Álvarez Tejado.

El trabaja en Rocher diagnostic,

una de las compañías que más rápidamente desarrolló un test

y que ahora está produciendo los kits para todo el mundo.

Miguel, quiero que nos ayudes a darnos una idea de...

cuál ha sido la velocidad de respuesta de la ciencia

ante esta crisis.

Esta situación que estamos viviendo en estos momentos es,

única en la historia moderna,

aunque ha habido alguna situación similar,

pero no en el momento histórico en el que estamos;

En tres semanas se ha sido capaz de,

analizar la secuencia del virus,

desarrollar un test que es específico, robusto,

que es sensible, que permite detectar el virus en muy pocas copias.

Un test de este estilo para que le pongamos medida,

normalmente hace falta entre dieciocho y veinticuatro meses,

para desarrollarlo.

Miguel, me encanta poder celebrar la ciencia

y más en una circunstancia así.

Pero todavía nos queda trabajo por delante ¿verdad?

Bueno, los virus tienen una propiedad intrínseca, que les hace,

enormemente evolutivamente muy adaptables,

y es que, las polimerasas con las que ellos se replican.

Es decir, doduplican su material genético

y les hace expandirse dentro de los hospedadores que tienen

se equivocan.

Ah, una cosa: no solo el que tiene boca se equivoca,

el que tiene polimerasa, también.

Las polimerasas de las que hablaba Miguel,

son proteínas, máquinas celulares

que se encargan de copiar el material genético.

Cuando hacen copias del virus pues a veces comenten errores,

poco a poco estos pueden hacer que los test

que son superespecíficos,

no lleguen a reconocerlos.

Pero, yo me sigo haciendo una pregunta;

A ver, si nuestro objetivo es vencer al virus,

frenar la curva.

Qué más nos da luego hacernos los test o no

esos serológicos para saber quién estuvo enfermo.

Quiero dcir,

si tú o yo

hemos estado quince días, un mes encerrados

o lo hemos pasado o no

¿qué más da?

Bueno, pues eso también tiene una respuesta

y mucha miga.

Una vez hayamos pasado la peor parte de la epidemia o la pandemia,

para qué queremos hacer los test serológicos.

Ahora mismo cuando la epidemia está en marcha

lo que nos interesa es diagnosticar la presencia

de si hay virus o patógenos, sí o no.

Pero con el tiempo lo que nos va interesar, es calcular,

cuantas de las personas,

cuantas personas de a comunidad, en la población

son susceptibles de ser infectados por el virus

o si adquieren una inmunidad una vez que han sido contagiados.

Esto va a ser muy importante en las investigaciones futuras,

por ejemplo, de vacunas

si las vacunas van a tener que ser anuales

o cada cinco años o cada diez años,

o van a ser vacunas que solamente te tengas que vacunar

una vez en tu vida

y ya te provoquen una inmunidad duradera.

Por ejemplo, las vacunas del sarampión.

Te dan tus dosis que están establecidas

y ya no te tienes que volver a vacunar.

Es decir, que no solo nos servirá para conocer, realmente,

el tamaño de la epidemia que fue

o la mortalidad real del virus.

Que de esto seguro que hablamos en otro episodio,

sino que será fundamental

para controlar que podamos mantenerlo a raya.

Me queda claro que hay

tres tipos de test con aplicaciones diferentes,

que la ciencia ha sido superrápida estudiando al virus

y desarrollando pruebas diagnósticas,

bueno y también, que esta situación

esto es, histórico,

comprimiendo años de investigación y desarrollo

en apenas semanas.

Ah, y por cierto, también qué, suficiente lío tienen ya

atendiendo o produciendo test,

como para que tú, o yo por tomárnoslo a cachondeo

vayamos a infectar, más todavía.

La ciencia y la medicina están haciendo su parte.

Ahora, tú y yo hagamos la nuestra: frenemos la curva.

Nos vemos en el próximo episodio.

Subtitulado por: María Sánchez Grano de Oro

¿Cómo funcionan los test para detectar el coronavirus?

La única manera de poder evitar el descontrol y el caos es evitar los nuevos contagios. Para hacerlo solo hay una forma efectiva: haciendo test frecuentes, y que tienen que ser rápidos y baratos, por tantos, que nos permitan identificar a las personas infectadas, incluso a los asintomáticos o antes de que lo sepan por los síntomas. Pero, ¿tenemos esas herramientas? Sí, las tenemos.

Los primeros test ¿por qué fallaban?

Pero echemos la vista atrás. Al comienzo de la pandemia todo el mundo vivió una situación alarmante: los primeros test rápidos fallaban. Los test rápidos utilizan anticuerpos capaces de unirse a los fragmentos del virus. Pero las prisas no son buenas. Los test primeros no se pegaban bien a los fragmentos del virus, entre otros fallos, y en muchos casos eran muy poco fiables. Esto no tiene nada que ver con el test PCR, o de reacción en cadena de la polimerasa (por sus siglas en inglés). Este test coge un trozo del virus, de su cadena de ARN concretamente y lo copia millones de veces. Todas estas copias hacen muy fácil detectar el virus utilizando reactivos especiales que se pegan a esas copias y las señalan con color o con fluorescencia.

Lo bueno de la PCR es que, a efectos prácticos, es completamente fiable, con una sensibilidad del 100% como referencia. Con muy poca cantidad de virus podemos hacer copias y detectarlo, mientras que si no hay virus, no dará positivo. Pero claro, la PCR tiene un problema esencial para no poder hacerlo de forma rápida y frecuente: se necesitan horas, o a veces días, personal especializado y equipos dedicados, además de que tiene un coste elevado de al menos 20 € solo en reactivos, según explica Rafael Cantón Madrid, portavoz Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, y Jefe del Servicio de Microbiología en el Hospital Universitario Ramón y Cajal (100€ al menos, por prueba completa en España). Si no fuera así, y la PCR se pudiera hacer en todas partes y en unos minutos, sería mucho menos probable que estuviéramos viviendo una segunda ola tan pronunciada cómo esta.

Los test en todas partes

¿Qué ha cambiado en los test? Pues muy sencillo: se ha mejorado su calidad. Cantón explicó que las empresas de diagnóstico han conseguido mejorar los test de antígenos, que ahora alcanzan la sensibilidad superior al 95%, con una especificidad casi del 100%. Esto significa que no fallan a la hora de detectar los restos del virus, y, además, no se confunden con los restos de otros virus parecidos. En otras palabras, que no dan los fallos que daban los primeros test.

A esto, le añadimos que son rápidos y baratos y tenemos lo que necesitábamos: la posibilidad de incorporarlos a la vida cotidiana, es decir, la frecuencia. Imaginemos que hacemos este tipo de test de manera sistemática a la entrada del colegio o de una oficina. En el momento en el que una persona diera positivo se puede aislar a la espera de un test de confirmación (por PCR), evitando poner en peligro al resto de personas.

Esto evitaría tener que cerrar, por ejemplo, un colegio entero o una empresa por la inseguridad de quién ha sido contagiado. Tal y como describía Michael J. Mina el pasado septiembre, podemos pensar en los test como una herramienta de combate dispuesta en todos sitios. El investigador habla de un tipo de test específico que se hace con la saliva, algo que es cómodo, rápido y sencillo. Si hiciéramos un test cada semana, o mejor aún, cada dos días, sería mucho más sencillo detectar a una persona infectada, que probablemente no tiene síntomas (o ya habría avisado a los medios sanitarios), previniendo nuevos contagios.

De esta manera, poniendo un test en conciertos, en el cine, en las grandes superficies… o en casa, incluso, no habría la necesidad de cerrar a cal y canto de forma preventiva porque ya sabríamos quién está infectado y quién no. Incluso con los posibles errores, pues ningún sistema es perfecto, detectaríamos la gran mayoría de posibles vectores de la enfermedad (grosso modo un 95%). Esto ahorraría dinero y evitaría tener que paralizarlo todo. Visto de otra forma, nos permitiría volver a la normalidad más rápidamente. Y es que ya lo decía Tedros al comienzo de todo esto, el secreto están los "Test, test, test".