'Ceuta, un mes al límite' en 'Informe Semanal'
- Además, en 'Bundesliga, fútbol y memoria' se explora cómo los clubs alemanes se blindan frente a extremismos
- Sábado 29 de agosto, a las 21:30 horas, en La 1, Canal 24 horas y RTVE Play
‘Informe Semanal’ analiza este sábado la crisis de Ceuta. A punto de cumplirse un mes del inicio de la mayor crisis migratoria en la frontera sur, la falta de soluciones inmediatas mantiene la tensión al límite. La gravedad y la prolongación de esta emergencia han llevado al Consejo de Seguridad Nacional a declarar esta semana "la situación de interés para la seguridad nacional" en Ceuta. Además, el ejecutivo ha constituido un mando único encabezado por el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, hasta el 31 de diciembre de 2026, con el objetivo de centralizar la gestión de la crisis para agilizar ayudas, la respuesta humanitaria y las devoluciones de migrantes.
'Ceuta, un mes al límite'
Los recursos asistenciales de la ciudad se encuentran desbordados. Miles de migrantes que consiguieron acceder a territorio español continúan en una situación de extrema vulnerabilidad. Las redes de acogida están muy por encima de su capacidad. Muchos de ellos permanecen todavía en asentamientos improvisados y en las playas ceutíes. "En Marruecos la vida es muy dura", cuenta Ikram, una de las jóvenes que el 30 de julio decidió lanzarse al agua para llegar a Ceuta y ahora está en uno de los refugios gestionado por vecinos.
Pero la indignación crece por días. "Queremos las calles limpias, tranquilas, no con miedo", relata una madre, preocupada por el inicio del curso escolar. Las protestas vecinales pacíficas han derivado en los últimos días en algunos disturbios y enfrentamientos. Hay grupos violentos que aprovechan la situación y han llegado a bloquear el reparto de comida de Cruz Roja y prender fuego a chabolas y campamentos de migrantes en la playa. El presidente de Ceuta ha condenado la violencia y ha advertido que "la ciudad autónoma está al límite". Gobierno y PP también han hecho un llamamiento a la calma y la convivencia.
Esta ha sido una semana de comparecencias extraordinarias en el Congreso. Siete ministros han dado explicaciones y defendido la respuesta del ejecutivo a esta crisis. "Que retornen todas las personas que se quedaron en Ceuta, dentro de los márgenes de la ley", dice Torres, el responsable del mando único. Para hacerlo, señala, "hay que filiarlos, hacer el triaje, y para ello acotarlos en espacios". El asunto más complejo es el de los menores no acompañados. "La reagrupación familiar es la prioridad, no vamos a aceptar una deportación masiva" advierte la ministra de Juventud Sira Rego.
No está claro cómo pudo producirse la llegada masiva del 30 de julio y las comparecencias de los ministros Fernando Grande-Marlaska y Margarita Robles han mostrado discrepancias sobre lo que sabía o no y dijo el CNI. Sobre Marruecos, el Gobierno lo define como un "socio leal" y destaca su colaboración para revertir la crisis. El ejecutivo ha elevado a más de 44 millones la ayuda de emergencia para Ceuta y hay acuerdo con el gobierno ceutí sobre un listado de nuevos espacios donde alojar a los migrantes que siguen en la calle y que el gobierno cifra en 5.000 personas. Además, España ha pedido a la Unión Europea el apoyo de Frontex y Europol para el triaje y la tramitación de expedientes de las personas que siguen en Ceuta.
Los grupos parlamentarios han acusado al Gobierno de una respuesta tardía e incompetente y le critican por buscar en las redes sociales y los "bulos" la explicación a esta crisis, en lugar de abordar el papel de Marruecos. Otros dos ministros comparecerán la próxima semana y el 3 de septiembre lo hará el presidente Pedro Sánchez. "No es solo pedir rendición de cuentas a Marruecos sino entender que Ceuta y Melilla son un enclave geopolítico y estratégico esencial", afirma Manuel Gazapo Lapallese, profesor de Relaciones Internacionales.
'Bundesliga, fútbol y memoria'
El fútbol alemán se hace fuerte contra los extremismos, el odio y cualquier tipo de discriminación. Mientras Alemania asiste al ascenso político del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania, la Bundesliga se ha convertido en un dique de contención democrático, utilizando el deporte y la memoria histórica para frenar el avance de grupos ultra que relativizan el pasado nazi del país. "La memoria es muy importante y es la base para que las cosas no vuelvan a suceder", cuenta Franziska Fay, presidenta de la Fundación Bundesliga.
El fútbol fue uno de los primeros espacios de la sociedad alemana de los años 30 que colaboró con los nazis para sus objetivos de propaganda y exclusión. Y en los años 80 y 90 en las gradas se situaban numerosos grupos de neonazis. "Era común tener cánticos racistas, antisemitas y homófobos", recuerda Daniel Lörcher, vicepresidente del Borussia Dortmund, uno de los clubes más importantes de Alemania, campeón de Europa y varias veces de liga. El punto de inflexión llegó en el Mundial de Francia 1998, cuando un grupo de hooligans alemanes dejó con secuelas de por vida al policía francés Daniel Nivel. La agresión fue calificada de "vergüenza nacional" por el entonces canciller Helmut Kohl, forzando un cambio radical en la Federación de Fútbol.
El Borussia Dortmund promueve una iniciativa pionera: viajes educativos con aficionados a antiguos campos de concentración como Auschwitz. Aunque en Alemania "hay poco interés en visitar estos sitios, con el fútbol lo logramos", señala Julian Rieck, historiador de la Ong What Matters. El objetivo es rotundo: impedir que se niegue o reescriba la historia desde las gradas. "El fútbol tiene una responsabilidad especial", afirma Viktoria Hindelang, responsable de relaciones con aficionados de la Bundesliga, "porque los clubes de fútbol fueron las primeras instituciones sociales que expulsaron a sus socios judíos". La iniciativa del Dortmund inspiró a que otros equipos de la Bundesliga desarrollaran sus propios programas de memoria.
La liga alemana se une cada 27 de enero, fecha de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, para celebrar el "Día del Recuerdo" en memoria de las víctimas del nacionalsocialismo. En el contexto político actual del país, el fútbol alemán se ha posicionado de forma explícita para evitar que los estadios se conviertan en plataformas de captación o propaganda de ideologías extremistas. "El fútbol nunca es neutral, siempre forma parte de la inclusión o de la exclusión de la gente", asegura el vicepresidente del Borussia Dortmund.
Las ideas ultranacionalistas, homófobas y xenófobas también tratan de encontrar hueco en las gradas, especialmente a partir de la tercera división. Por ello, los clubes forman exhaustivamente a sus equipos de seguridad para que sepan identificar simbología nazi camuflada que va más allá de los emblemas ya prohibidos por ley. "El auge del populismo y el extremismo es un reto para nosotros como sociedad", asegura la presidenta de la Fundación Bundesliga, y añade: "el fútbol no es ajeno a estos fenómenos".