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MÚSICA

Sia, Green Day, Adele y Mick Jagger: entre los artistas que han dicho "no con mi música" a los líderes políticos

  • Varios artistas firman una carta en la que hablan de la violación de derechos que supone que se use sus canciones con fines políticos
  • ¿Tienen derecho los autores a decidir sobre el uso que hacen los políticos de su obra?

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 Sia y Green Day: entre los artistas que han dicho "no con mi música" a Donald Trump
PLAYZ

¿Tiene el autor de una canción derecho a prohibir que un partido político utilice su obra en un mitin político? ¿O prevalece el derecho de quien paga la licencia de la canción, pudiendo usarla con la finalidad que quiera sin consentimiento previo de su autor? Es un debate que lleva planteándose desde hace tiempo, pero ahora ha vuelto a ser noticia después de que grandes estrellas de la música como Sia, Mick Jagger, Elton John o Green Day hayan expresado este jueves su rechazo a que líderes políticos empleen sus canciones sin su consentimiento en los mítines previos a las elecciones de Estados Unidos del próximo mes de noviembre.

Muchos intérpretes, compositores y productores consideran que pagar las licencias que dan derecho a usar una canción en este tipo de eventos públicos no es suficiente, y que debería haber un consentimiento previo por parte de los creadores de la obra. Y va más allá del dilema moral que puede suponer para un autor que un partido contrario a sus ideas utilice su obra. Porque, incluso siendo votante del partido en cuestión, muchos artistas prefieren no significarse públicamente porque consideran que puede ir en contra de sus intereses económicos o decepcionar a sus fans. O porque el uso de una canción en mítines puede vaciarla de su significado original y dotarla de un significado político que nunca se pretendió. En este sentido, como siempre, la diosa Adele fue por delante: siempre ha dejado claro que no quiere que sus canciones sean usadas en mítines políticos o campañas publicitarias. El alma de sus canciones es inviolable, y no quiere que estas puedan asociarse a ninguna marca ni política ni comercial.  

¿Y qué sucede en España? Según explica la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en su página oficial, "se necesita obtener la autorización de los titulares de derechos de autor correspondientes", pero ante la imposibilidad de conseguir "uno por uno el permiso de todos los autores", si se paga la licencia a SGAE se podrá "utilizar cualquier obra musical o audiovisual que forme parte del repertorio de SGAE, ya sea nacional o extranjera". En otras palabras: si pagas, el autor no tiene capacidad por sí mismo para vetar el uso de sus canciones en actos políticos. 

Carta abierta al Congreso de los Estados Unidos

No es un tema nuevo, ya en 2016 los Rolling Stones denunciaron públicamente que se usara su música en los mítines de Donald Trump y amenazaron con emprender acciones legales. Lo mismo que ocurrió con "Rolling In The Deep", el famoso hit de Adele que sonó por todo lo alto en Lexington (Carolina del Sur) mientras el actual presidente de EEUU se disponía a subir al escenario y pronunciar su discurso.

Pero ahora el tema está de nuevo de actualidad después de que un numeroso grupo de creadores haya publicado una carta a través de ARA (asociación sin ánimo de lucro que defiende los intereses de compositores y músicos) en la que pide abiertamente al Congreso y Senado de los Estados Unidos que tome medidas que impidan el uso de canciones sin el consentimiento explícito de los autores de la obra, aunque se haya pagado la licencia que da derecho a usarlas. Entre los firmantes están Mick Jagger y Keith Richards (Rolling Stones), Elton John, Steven Tyler (Aerosmith), Sia, Regina Spektor, R.E.M, Lorde, Blondie, Elvis Costello, Sheryl Crow, Rosanne Cash, Lionel Richie, Pearl Jam y Green Day.

"Como artistas, activistas y ciudadanos, solicitamos que todos los candidatos pidan consentimiento a los artistas y autores antes de usar su música en campañas o cualquier otro escenario político. Es la única manera de proteger a vuestros candidatos de riesgos legales, innecesaria controversia pública y la confusión que genera el implicar a estos artistas como reclamo o distorsionar la expresión de los artistas en estos actos públicos de tanto interés", explica ARA en las primeras líneas de su carta, en la que además recuerda que cada cuatro años tienen que escuchar "historias de artistas y autores que sienten una gran frustración al ver que su obra es usada en estos ámbitos, sugiriendo el respaldo y apoyo a esos candidatos políticos sin que nadie les haya pedido permiso o consentimiento".

"La música conduce a una conexión emocional, ¡por eso la usan en mítines!"

ARA continúa asegurando que "ser arrastrado al mundo de la política involuntariamente puede comprometer los valores personales de un artista mientras que puede decepcionar a sus fans, con un gran coste moral y económico". Pero incluso en el caso de que los artistas se hayan significado políticamente, este uso público sin autorización "confunde el mensaje de la canción y debilita su rentabilidad. La música nos cuenta historias poderosas y nos conduce a una conexión emocional, ¡y por eso se usan en los mítines! Pero hacerlo sin permiso la puede vaciar de ese valor". 

Además, este colectivo de artistas incide en que "el uso político de música puede violar leyes federales y, en algunos casos, la propiedad intelectual. [...] Pero lo más importante es que este uso da a entender el apoyo (a esos candidatos) de artistas y creadores, y esto es deshonesto e inmoral. Como cualquier otro ciudadano, los artistas tienen derecho a controlar su obra y elegir libremente sus expresiones políticas y participación. Utilizar su obra como fines políticos sin su consentimiento viola estos derechos, siendo una invasión del más sagrado de los intereses personales".

Macaco y Coque Malla también denunciaron 

Este debate también lo hemos vivido en España en varias ocasiones, siendo muy sonados los casos de Macaco y Coque Malla. En 2015, Macaco denunció públicamente al PP catalán por haber utilizado sus canciones en la campaña de las autonómicas de ese mismo año. El partido se defendió mostrando las facturas del pago de la licencia y, por tanto, sí podía hacer uso de esta canción en su mitin.

Coque Malla fue otro de los artistas que en 2018 ironizó en forma de protesta afirmando que Vox, tras el uso que dio a "No puedo vivir sin ti" durante su mitin en el Palacio de Vistalegre, desconocía por completo el verdadero significado de la canción. "No se preocupen, señores de Vox. La verdadera inspiración de la canción no es otra que la relación homosexual entre dos amigos gays muy queridos", confesaba el cantante en su cuenta oficial de Facebook.

En este sentido y más allá de los mítines políticos y de campañas electorales, muchos artistas también se oponen a que los políticos usen su música. Uno de los ejemplo más recientes lo encontramos en Loquillo, que se mostró algo contrariado después de que Javier Ortega Smith usara su hit "Hermanos de Sangre" como banda sonora de un vídeo personal que colgó en sus redes y en el que mostraba imágenes haciendo deporte en casa durante su cuarentena tras dar positivo en coronavirus. "Yo no he autorizado a nadie para que utilice mi repertorio musical con fines partidistas", aclaró el cantante en su cuenta de Instagram.

¿Estaremos ante el nuevo cambio legislativo en el terreno cultural?

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