Enlaces accesibilidad

Los sindicatos llaman a la movilización por salarios y vivienda mientras la patronal tiende la mano al "próximo Gobierno"

Garamendi, Álvarez y Sordo en un acto en Madrid
Antonio Garamendi, Unai Sordo y Pepe Álvarez juntos en un acto el 6 de junio en Madrid Europa Press News vía Getty
RTVE Noticias

La convocatoria de elecciones anticipadas en España para el próximo 28 de noviembre apenas ha desatado respuesta entre los inversores, que ya descontaban que la legislatura estaba llegando a su fin, pero sí ha provocado las primeras reacciones de los agentes sociales. Mientras los sindicatos han llamado a mantener la movilización por los salarios y la vivienda, la patronal ha tendido la mano al próximo Gobierno.

El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha instado a mantener la "tensión en la calle", al tiempo que ha animado a la participación en las urnas: "Hay que ir a votar, hay una convocatoria electoral muy importante para nuestro país", ha afirmado. En el mismo sentido, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha asegurado en Mediodía en RNE que le gustaría que la campaña estuviera enfocada en los problemas de los españoles, como la vivienda, los salarios y otros asuntos laborales, y ha apuntado a seguir trabajando hacia una "jornada de lucha" que reivindique estas cuestiones. "Somos más los que estamos por que se reparta la riqueza que los que quieren que quede en manos de los fondos buitre", ha señalado a preguntas de Carlos Núñez.

Antes, en una entrevista en la Cadena Ser, Álvarez ha calificado de "legado inmenso" estos ocho años de legislatura de Gobierno socialista, en un "país que ha cambiado y que ha conseguido muchos derechos desde 2018": "Nunca en tan poco tiempo se han producido cambios tan positivos para la mayoría de este país", ha asegurado.

Pepe Álvarez, UGT, tras el adelanto electoral: "Vamos a continuar trabajando y movilizándonos"

La CEOE ofrece su "lealtad institucional"

Pocos minutos después de conocerse la cita anticipada con las urnas ha llegado la valoración de la CEOE, una patronal con un recién reelegido Antonio Garamendi al frente, que ha mostrado su "respeto por la decisión adoptada por el presidente del Gobierno en el ejercicio de sus competencias". Los representantes de los trabajadores confían "en que el proceso que ahora se inicia transcurra dentro de la normalidad que todos deseamos en Democracia". Por último, la CEOE ha asegurado estar "abierta a trabajar con todo aquel Gobierno que resulte de las urnas, desde la independencia, la lealtad institucional y el sentido de Estado".

Las palabras más críticas con el Gobierno han llegado desde la Federación Nacional de Asociaciones de Autónomos (ATA). A través de Twitter, su presidente Lorenzo Amor ha dicho que "siempre es una buena noticia que se convoquen elecciones y dar la palabra a la ciudadanía" para añadir que "ahora es más necesario que nunca" porque "acaba una legislatura sin presupuestos desde que se inició" que ha sido "nefasta para los autónomos" y que ha traído "menos poder adquisitivo, más trabas, más impuestos y cotizaciones sin dar solución los grandes problemas de protección social y fiscalidad" que reclaman los trabajadores autónomos.

El campo lamenta los "enormes problemas" por el bloqueo político

También han llegado las reacciones desde el sector agrario. La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha asegurado que "trabajará en las próximas semanas para que las fuerzas políticas democráticas que se presentan a las elecciones incluyan las propuestas de la organización en sus programas electorales". Entre las medidas, la negociación de la próxima Política Agraria Común "en peligro por determinados intereses que pretenden debilitarla", la crisis de costes de producción y la Ley de Agricultura Familiar además de "los abusos en la cadena comercial, la emergencia climática, la despoblación en el medio rural o las dificultades en el relevo generacional".

La organización agraria ha lamentado que "la dificultad en la conformación de mayorías" haya "causado un daño al sector agrario" porque se han frenado "avances necesarios en temas como la lucha frente a la crisis climática o la aplicación de la Ley de la Cadena Alimentaria".