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Un joven de 15 años pierde la mano durante las protestas estudiantiles de Francia

  • El adolescente recogió una granada aturdidora utilizada por los antidisturbios, que le explotó al intentar relanzarla
  • El incidente se ha producido en medio de protestas en cientos de institutos, que exigen mayores recursos educativos
Un joven de 15 años pierde la mano durante las protestas estudiantiles de Francia
Manifestantes estudiantiles se enfrentan a policías antidisturbios junto al instituto Gustave Eiffel, en la ciudad de Burdeos. C. ARCHAMBAULT / AFP
RTVE.es / AGENCIAS

Un estudiante de secundaria de 15 años ha sufrido este lunes la amputación de una mano, durante una manifestación en la ciudad de Lens, al norte de Francia, tras recoger una granada aturdidora de los antidisturbios, que le explotó al intentar relanzarla. El incidente se ha producido en medio de nuevas protestas en cientos de institutos del país, en la víspera de una jornada de movilización para exigir mayores recursos educativos.

En declaraciones a la prensa, el fiscal de Béthune ha confirmado la gravedad de las heridas, pero señala que la vida del adolescente no corre peligro. "Hemos tenido, por desgracia, un alumno de 15 años que resultó gravemente herido durante una manifestación y al que le fue arrancada una mano", ha declarado el fiscal, quien ha precisado que el menor fue trasladado rápidamente a un hospital de Lille.

El fiscal ha calificado el hecho de "muy grave" y ha explicado que, durante la mañana, se produjo una concentración de entre 200 y 250 estudiantes frente al instituto Auguste Béhal de Lens, en la que los estudiantes lanzaron distintos objetos contra los agentes de policía, entre ellos piedras, fuegos artificiales y morteros.

Ante la situación, el director interdepartamental de la Policía Nacional ordenó, con el visto bueno de la Fiscalía, el desplazamiento de una unidad de antidisturbios para mantener el orden. "Y es en este contexto que tuvo lugar este acontecimiento", ha explicado el fiscal en una intervención emitida por la televisión BMFTV.

Una protesta que se ha extendido y se ha radicalizado

Tras una semana de cierre de institutos marcada por fuertes tensiones en Francia, el Ejecutivo galo quiere que las clases se reanuden allí donde la seguridad lo permita, y ha fijado un calendario para atender parte de las reivindicaciones. Iniciado a mediados de septiembre en un instituto de Créteil, cerca de París, el movimiento de los estudiantes de secundaria, que reclaman sobre todo más medios humanos y económicos, se ha extendido a toda Francia y se ha radicalizado.

De los 3.700 institutos del país, "entre 400 y 500" tuvieron que suspender las clases el viernes porque no se "cumplían" las condiciones de seguridad material o porque parte del personal "había sido directamente atacado". "Probablemente habrá otros tantos el lunes, pero con una reanudación parcial de las clases", indicó el domingo el ministro de Educación, Edouard Geffray.

Las movilizaciones, iniciadas a mediados de septiembre en la periferia de París, reclaman, entre otras cuestiones, más profesores sustitutos, mejores condiciones de enseñanza y la mejora de las instalaciones.

Las protestas han derivado en bloqueos de centros, incendios, daños materiales y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Las autoridades han contabilizado 24 centros incendiados o dañados y 78 trabajadores de la enseñanza heridos desde el inicio de las movilizaciones.

Calendario para responder a las reivindicaciones

El primer ministro galo, Sébastien Lecornu, pidió el domingo por la noche que las clases se reanuden desde este lunes "en todos los lugares" donde las condiciones de seguridad lo permitan, en una "hoja de ruta" dirigida a varios de sus ministros que fija un calendario para responder a una parte de las reivindicaciones. El jefe del Gobierno exige, entre otras cosas, que en cada distrito educativo se ponga en marcha esta misma semana un "tratamiento prioritario de la sustitución de las bajas de larga duración y de las plazas vacantes", con un primer balance previsto para el 16 de octubre.

Además, ha convocado para el martes una reunión con los presidentes regionales sobre la rehabilitación de los centros educativos y pide a sus ministros unas primeras propuestas de mejora de Parcoursup, la plataforma de acceso a la universidad, antes de que termine octubre.

Cinco ejes de trabajo para aplacar las protestas

En concreto, Lecornu anunció que ha transmitido a sus ministros una "hoja de ruta" con cinco ejes de trabajo y decisiones que tomar antes del final del mes para intentar apaciguar las fuertes protestas estudiantiles en el país. Bajo la coordinación del titular de Educación Nacional, Édouard Geffray, el trabajo se centrará en "los problemas de fondo", como garantizar las clases, mejorar las instalaciones y organizar mejor las jornadas escolares.

La hoja de ruta incluye hacer que las pruebas de acceso a la universidad sean más transparentes y dar seguimiento a las peticiones de los estudiantes. El tratamiento de las ausencias largas (por ejemplo, por baja) y los puestos vacantes será prioritario, así como la renovación de instalaciones, un tema sobre el que convocó una reunión el martes con los presidentes de las regiones francesas.

"Los avances logrados deben continuar: el proyecto de presupuesto para 2027 prevé un incremento de 1.200 millones de euros adicionales para la Educación Nacional. Sin embargo, también debemos corregir con humildad aquello que sigue siendo insuficiente. El debate presupuestario parlamentario lo permitirá", aseveró Lecornu, quien se comprometió a que antes de finales de octubre se presenten las primeras decisiones, con su correspondiente financiación y calendario, y a que el diálogo genere "cambios visibles en los institutos".

Una semana que se espera tensa

"Al mismo tiempo, no cederemos en nada ante la violencia: todo nuestro apoyo a los alumnos y al personal agredido, así como a los policías y guardias civiles heridos", puntualizó.

Lecornu ha avanzado que se va a acelerar el proyecto de ley que preparaba el Gobierno desde antes del verano para que los autores de desperfectos urbanos "asuman el coste de sus actos".

El primer ministro busca así anticiparse a una semana que de nuevo se prevé tensa, ya que los sindicatos estudiantiles, descontentos con la respuesta del Gobierno, han llamado a redoblar las protestas a partir del martes, con el apoyo de algunos sindicatos generales y de docentes.