La Columna de los Ocho Mil vuelve a caminar contra el olvido
- Unas 1.500 personas recorren diez kilómetros por los caminos de la matanza de Fuente del Arco en la Guerra Civil
- La marcha reivindica la memoria de las víctimas y denuncia la impunidad y los discursos negacionistas
Unas 1.500 personas han participado en la tercera edición de la marcha reivindicativa de la Columna de los Ocho Mil, organizada por varias asociaciones extremeñas de Memoria Histórica, de familiares de víctimas del franquismo.
Los participantes han cubierto una distancia de unos diez kilómetros por los alrededores de Fuente del Arco (Badajoz), por los parajes vinculados a la persecución y matanza de aquella columna de 8.000 vecinos de varias localidades pacenses que pretendían alcanzar poblaciones que no hubiera tomado el ejército golpista de Franco.
La marcha, a pie y justo 90 años después, ha transcurrido por los caminos por los que huyeron de las tropas franquistas cuando estos militares comenzaron a tomar las localidades del sur de la provincia de Badajoz.
Los participantes se dirigen a la zona donde atacaron a quienes huían en septiembre de 1936 Rubén Caballero
El primer gran éxodo masivo de la Guerra Civil
Pocos de aquellos vecinos consiguieron sobrevivir. La columna fue atacada cerca de Fuente del Arco (Badajoz), donde más de un centenar murieron en un primer momento. Otros integrantes fueron perseguidos por los campos, la mayoría detenidos y, en numerosos casos, fusilados durante los días posteriores.
El codirector del documental “La columna de los 8.000”, Ángel Hernández García, explica que la represión perseguía algo más que la conquista militar: “La doctrina de los militares era no solo conquistar, sino eliminar físicamente a la gente vinculada a partidos de izquierda y, sobre todo, a la gente vinculada a la reforma agraria de la República”.
Pies desnudos tras concluir la marcha reivindicativa Columna de los 8.000 Rubén Caballero
Caminar para recuperar la memoria
La marcha se ha convertido en la gran cita anual de las asociaciones memorialistas de Extremadura. Para sus organizadores, recordar estos hechos que ocurrieron a los pocos meses de comenzar la Guerra Civil es también una forma de plantar cara al olvido, a la impunidad y a los mensajes que niegan o minimizan la represión de la dictadura de Franco.
El miembro de la organización de la Columna de los Ocho Mil, Mario Piñero, destaca que la convocatoria crea vínculos entre los participantes: “Es una buena forma de hacer comunidad, de que la gente se reúna y podamos compartir la sensibilidad de un escenario como este”.
Entre los participantes estaba Alejandro Durán, que defiende la necesidad de afrontar el pasado: “Enterrar y ocultar y poner debajo de una alfombra no ayuda a nadie, y menos a los que realmente sufrieron”.
La asistencia ha superado a la registrada en las dos ediciones anteriores. Noventa años después, el antiguo camino de huida se ha transformado en un espacio de encuentro y memoria.