'Hitman', el pistolero con el que Garth Ennis parodió a los "tipos duros" del cómic de los 90
- Tres integrales recogen la etapa del asesino a sueldo en la que el guionista colaboró con el dibujante John McCrea
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En los años ochenta y noventa, los guionistas británicos como Alan Moore (Swamp Thing, Watchmen), Neal Gaiman (Sandman), Grant Morrison (La Patrulla Condenada, Animal Man), Peter Milligan (Shade, the Changing Man), Alan Grant y John Wagner (Batman) o Garth Ennis (Predicador), revolucionaron el cómic norteamericano con historias más adultas. Y hoy os recomendamos el primer trabajo destacado de este último, Garth Ennis: Hitman, que Panini y SD Distribuciones han recopilado en tres gruesos volúmenes que recogen los 61 números de su serie regular más anuales, especiales y extras.
Hitman es la historia de un asesino a sueldo que se dedica a cazar a superhéroes y todo tipo de criaturas con poderes. Y destacó por su humor irreverente, sobre todo en la forma de retratar la cínica sociedad de la época y la violencia del género de los superhéroes. De hecho, Ennis lo planteó casi como una parodia de otros personajes ultraviolentos de la época, como El castigador o El Vigilante, que se tomaban la justicia por su mano. Una parodia reforzada por los dibujos del estupendo John McCrea, que era capaz de mezclar el realismo con la caricatura más exagerada, logrando un tono tan oscuro como paródico que le iba genial a la serie.
Un cómic que representa lo mejor de una época y una editorial en la que los autores tenían total libertad para experimentar. Y no tenían miedo a probar cualquier locura que se les ocurriese.
Portada del tercer integral de 'Hitman' (Panini/SD Distribuciones)
"Hitman empezó con una mala idea"
El primer volumen recopilatorio comienza con una introducción del propio Garth Ennis en la que confiesa que: "Hitman empezó con una mala idea". Se refiere a uno de los habituales crossovers de los años 90 (la mayoría olvidables), y concretamente a Bloodlines, un gran evento publicado en 1993 por DC Comics que narraba como unos alienígenas gigantes venían a la tierra para drenar el líquido espinal de la gente. En una de cada mil veces, ese proceso provocaba que las víctimas adquiriesen superpoderes, como fue el caso de Hitman. eso permitió a DC Comics crear una docena de nuevos personajes. Aunque, como dice Ennis: "La mayoría eran una puñetera caca".
La excepción fue este Hitman (Tommy Monaghan), un exmarine veterano de la Guerra del Golfo originario de "The Cauldron", un barrio irlandés de clase baja en Gotham City, que se ganaba la vida como asesino a sueldo. Hitman debutó en el segundo anual de la serie Demon (un demoniaco personaje creado por Jack Kirby). En la historia, era mordido por un parásito de Bloodlines y en lugar de morir adquiría poderes: visión de rayos X y una telepatía moderada que le permitía, por ejemplo, saber cuando alguien mentía. Además, sus córneas e iris se volvían completamente negros lo que incluso llegó a inquietar a Batman, como veremos en el primer número. De hecho, Hitman es uno de los pocos personajes que logra plantar cara a Batman.
Viñeta de 'Hitman'
Pero Monaghan utiliza esos poderes en contadas ocasiones, ya que tienen efectos secundarios. Y es que Garth Ennis confiesa que no quería un personaje oscuro con poderes demoníacos: "Tiramos por un camino distinto. Como grandes fans del entonces popular cine de gángsteres de Hong Kong, ejemplificados por maestros como Ringo Lam y John Woo, decidimos hacer algo más en esa línea... Pero en lugar del ser humano más chulo que haya respirado jamás, Chow Yun-Fat, teníamos a un tipo simpático y algo torpe llamado Tommy Monaghan. Y al darme cuenta de lo olvidable que iba a ser la parte de los superpoderes del personaje, decidí que le provocaran fuertes migrañas (con lo cual me cubría las espaldas para todos los momentos en los que, francamente, me olvidara de ellos".
Portada de 'Hitman'
Un protagonista inspirado en Gabriel Byrne
Además, para el protagonista, Garth Ennis se inspiró en un gran actor irlandés: "La inspiración inicial para Tommy vino del libertinamente atractivo Gabriel Byrne, al que conocía en aquel momento por la excelente Muerte entre las flores (Joel Coen, 1990), donde interpretaba a un personaje no muy distinto del nuestro. Pero muy pronto, también me inspiré en alguien aún mas desaliñadamente atractivo, John McCrea, lo cual, me imagino, hizo las cosas un poco más sencillas. resultó ser una combinación casi imbatible".
Además, la base de operaciones de Hitman no podía ser otra que un bar irlandés, el Noonan’s, donde se relajaba tomando pintas de cerveza entre asesinato y asesinato.
Página de 'Hitman'
Como comentábamos, Hitman debutó en el segundo anual de Demon (1993), con el que comienza este tomo. Y tras varias apariciones en la serie del personaje, de la que también se encargaban Ennis y McCrea, obtuvo colección propia en 1996. En su primer número contaba como padrino con Batman y durante su desarrollo también se cruzó con otros superhéroes como Green Lantern, el Joker o Catwoman. Además, la serie tuvo que participar en otros crossovers (de esos que tanto detestaba Ennis) como Final Night, One Million y No Man's Land.
Además, en Hitman, Ennis decidió: "Aumentar el volumen a la locura... No es que precisamente nuestro trabajo en Demon fuera precisamente cuerdo, pero en Hitman fue donde nos desmadramos del todo".
Ilustración de 'Hitman'
Una locura a la que se enfrentaban personajes que no eran precisamente superhéroes: "Solo son tipos haciendo un trabajo. si fuera por ellos estarían en otro sitio".
Un trabajo que ya adelantaba temas de sus grandes obras posteriores como Predicador y The Boys, que terminarían de convertir a Garth Ennis en uno de los autores más admirados del cómic actual. Que también nos dejó algunos de los momentos más divertidos del cómic, y que ahora podéis disfrutar al completo en estos estupendos tres volúmenes llenos de interesantes extras.
Portada del pimer integral de 'Hitman' (Panini/SD Distribuciones)