El Mercado Medieval de Ávila reúne a 135.000 visitantes
- El Ayuntamiento estima en 135.000 personas la asistencia durante los días de celebración
- Las lanzaderas gratuitas de Ávila Bus transportan a 3.400 viajeros, 800 más que en 2025
El Mercado Medieval de Ávila ha cerrado su 29.ª edición con una estimación de 135.000 visitantes, según el balance realizado por el Ayuntamiento. La ciudad ha registrado además un 15% más de tráfico de entrada y salida que el año anterior, aunque algunos vendedores consultados durante el evento aseguran que las ventas han sido más flojas y que los clientes se han mostrado más prudentes a la hora de gastar.
135.000 visitantes y más movilidad
El Ayuntamiento de Ávila considera que las jornadas medievales han sido un "gran éxito" y destaca el incremento de la movilidad durante los días del mercado. Entre el jueves por la tarde y el domingo se contabilizaron 226.000 vehículos en las entradas y salidas de la ciudad, un 15% más que en la edición anterior.
Las lanzaderas gratuitas de Ávila Bus también han aumentado su uso. 3.400 personas recurrieron a este servicio especial, frente a las 2.600 del año pasado. A ello se suman los 24.000 usuarios de las escaleras mecánicas de la Puerta del Puente durante los días de celebración.
La Protección Civil ha colocado además 2.107 pulseras identificativas a menores, frente a las 1.715 de 2025, y ha realizado más de 75 asistencias sanitarias, principalmente por problemas relacionados con el calor, caídas y traumatismos.
Sabores tradicionales que repiten cada año
La artesanía y la elaboración tradicional son también uno de los grandes atractivos del mercado. Es el caso de las almendras garrapiñadas hechas a mano, con un proceso más lento que el de las máquinas pero que, según explica una de las vendedoras, permite que la almendra conserve mejor su sabor. Lleva entre 12 y 13 años recorriendo mercados medievales y tres ediciones consecutivas en Ávila. Sus hijas también conocen la receta y le ayudan cuando sus trabajos se lo permiten.
Otro de los puestos que repite cada año es el de un vendedor de un producto típico de Hungría: un bizcocho elaborado de forma completamente natural, sin conservantes y con distintas variedades de canela, chocolate, nuez, almendra o coco. La versión de canela es la más tradicional y, según explica, es también la preferida por los clientes. El puesto lleva seis años acudiendo a las Jornadas Medievales de Ávila.
La fidelidad se repite también en otros puestos. Un comerciante gallego lleva 15 o 16 años participando en el mercado con su tradicional jamón asado, elaborado en el horno durante unas diez horas. El proceso busca que la carne se haga lentamente y que la corteza quede crujiente, mientras los propios jugos del jamón forman una salsa que, según explica, es la que aporta buena parte de su sabor.
Para muchos de estos vendedores, Ávila se ha convertido así en una cita fija del calendario. La clientela habitual conoce sus productos y los busca cada año, hasta el punto de que algunos comerciantes intentan mantener siempre la misma ubicación para facilitar que los visitantes los encuentren.
Un mercado que busca crecer
El Ayuntamiento ya trabaja en la 30.ª edición, con el objetivo de mejorar la rigurosidad histórica y avanzar en sostenibilidad y gestión de residuos. También mantiene la intención de solicitar en 2028 la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional, para lo que se estudian nuevas mejoras en el evento.
La ampliación de los espacios del mercado a plazas como Italia y Albillo y a la ladera del Lienzo Norte se ha planteado como una forma de repartir el flujo de visitantes y evitar aglomeraciones. El Ayuntamiento sostiene que el resultado ha permitido mantener una elevada afluencia sin sensación de saturación.