Faro Santander ya ilumina la capital cántabra
- El centro cultural se ha inaugurado con la presencia del rey Felipe VI
- El museo abre sus puertas con tres colecciones: Banco Santander, Gelman y Leonora Carrington
Subimos por las escaleras del arco acristalado de Faro Santander. Miramos para un lado y observamos la bahía. Miramos para el otro lado y observamos la ciudad. Estamos en el límite entre lo urbano y lo natural. Ahí se encuentra Faro Santander, la luz que guiará desde hoy el desarrollo cultural de la capital cántabra.
Abre sus puertas el nuevo espacio cultural de la Fundación Banco Santander. Un proyecto que, según ha explicado en una entrevista en RNE su director, Daniel Vega, pretende “mostrar el camino a muchas personas que se quieren acercar a la cultura”. “Queremos ser ese lugar que les ayude”, ha detallado.
Seguimos subiendo, llegamos a la primera de las cuatro plantas que tiene el edificio. Centrada en el apoyo al talento de la comunidad. Marisma nace con la vocación de apoyar a artistas de Cantabria en el desarrollo de proyectos de creación e investigación artística. Un programa de Ayudas a la creación.
Subimos un piso más, hasta la segunda planta. El autorretrato de Frida Kahlo nos desvela lo que vamos a ver en este espacio. La Colección Gelman. 160 obras, que van desde el año 1941 hasta el 1998, reunidas por el matrimonio que da nombre al conjunto de obras. Formada principalmente por pinturas y fotografías de primera mitad del siglo XX de autores como Frida Kahlo, Diego Rivera, Rufino Tamayo o Carlos Mérida.
Imagen de la obra "Autorretrato con mono", de la artista Frida Kahlo expuesta en Faro Santander RTVE Cantabria
Para seguir contemplando el arte tenemos que seguir ascendiendo. Y eso hacemos. Es turno ya El surrealismo sintomático: Leonora Carrington y la época -después de la Segunda Guerra Mundial- que la artista pasó en la capital cántabra ingresada en el Sanatorio psiquiátrico del doctor Morales. Es ahí donde nace Memorias de abajo y sus pinturas Down Below y Villa Pilar. Dibujos que realizó aconsejada por sus médicos. Estará disponible en Santander hasta el 31 de enero de 2027.
Y llegamos ya a la cuarta planta. Si les digo que en este caso será una colección “permanente” y a la vez “dinámica” se imaginan que ya hemos llegado a la colección del Banco Santander. Un amplio abanico de elecciones que van desde Tiziano o el Greco hasta José Guerrero o Manuel Millares. Las obras seguirán almacenadas en la sede del Banco en Boadilla del Monte, por lo que las expuestas en la capital cántabra irán variando.
Pero Faro Santander no son únicamente obras de arte. Es una experiencia, defiende su director, con el objetivo de atraer a todo tipo de público. También a los jóvenes. Por eso nace Cubo: antes de Faro. Una propuesta compuesta por tres experiencias audiovisuales que dialogan entre sí para dar a conocer la historia del edificio y de Santander. Una piel led de casi 400 m2 con un sistema de proyección inmersiva 360º para narrar algunos de los acontecimientos más relevantes de la historia contemporánea.
El Edificio Pereda, un lugar con mucha historia
Para albergar este proyecto ha sido necesario efectuar una obra mastodóntica, no exenta de polémica. 5 años han sido necesarios para rehabilitar el edificio. Una actuación diseñada por el prestigioso arquitecto David Chipperfield.
El Edificio Pereda, en una imagen de archivo RTVE Cantabria
Una de los objetivos de la rehabilitación ha sido abrir un edificio, que por su anterior uso, estaba cerrado. Así lo ha reconocido en la presentación Ana Botín, la presidenta del Banco Santander: "Lleno de puertas dobles, salas comunicadas entre sí, despachos solemnes y muchas cerraduras que le daban un aire de misterio". "No se puede subestimar la complejidad de esta tarea", ha admitido Chipperfield, que ha agregado al respecto que dicho reto se vio "acentuado" por la necesidad de conectar dos edificios mediante el gran arco, el rasgo arquitectónico "más característico" y un "poderoso elemento urbano".
Precisamente, el arco ha sido uno de los elementos que más polémica han generado. El objetivo, han detallado tanto el propio arquitecto como el director del centro, pretende conectar las dos alas del edificio. En RNE, Daniel Vega ha llegado a calificarlo como “el pulmón que bombea” el edificio. Una propuesta “valiente”.
“El arco es el pulmón que bombea Faro Santander conectando las salas. Es una propuesta valiente“
Esta “unión” ha sido necesaria porque la construcción en su origen estaba formada por un único edificio. Primero, residencial y después, hotel y club de regatas. En 1955, cuando ya era la sede del Banco Santander, González de Riancho, uno de los arquitectos del Palacio de la Magdalena, creó otro edificio gemelo, uniendo ambos con el arco tan característico presente hasta hoy. Emblema y elemento característico del conjunto arquitectónico.
En esta última remodelación se han mantenido los elementos presentes en la fachada principal del icónico edificio. Entre ellos, el escudo de Santander pero también las fechas de fundación del Banco (1857) y el año de finalización de las obras de remodelación del edificio (1960). No faltan las alusiones a la cultura cántabra con referencias a las cuevas de Altamira pero también esculturas de un alto valor como las cuatro estatuas que representan las artes, la cultura, el comercio y la navegación.
Una colección “dinámica”
Aunque el centro de arte promete ofrecer “experiencias muy diversas” ha confesado su director, las diferentes exposiciones que albergue van a ser marcar su sello de identidad. Van a ser colecciones temporales que serán, apuntan desde la dirección, “muy ambiciosas”. Para su apertura han diseñado tres colecciones: Banco Santander, Gelman y Leonora Carrington.
El Banco de Ana Patricia Botín posee uno de los conjuntos de obras de arte más importantes del mundo. La colección, formada por más de mil obras, se expone en la Sala de Arte de la Ciudad Grupo Santander en la sede central, en Boadilla del Monte, Madrid. Incluye piezas que van desde el siglo XVI hasta la actualidad de artistas como Rubens, Picasso, Velazquez, Miró o Sorolla. La selección de las obras que rotarán por Faro revelan la diversidad que el espectador encontrará a lo largo de su recorrido, y las maneras, quizá inesperadas, de relacionarse entre ellas. El artista de origen cántabro, José Gutiérrez Solana también tiene su protagonismo en esta colección. Presente con 32 cuadros y una amplia variedad de monedas y billetes. Fue Emilio Botín-Sanz de Sautuola quien adquirió la primera obra del artista en los setenta, ‘El bibliófilo’ '(1933).
Otro de los grandes atractivos será México Moderno en la Colección Gelman Santander, 93 obras de las 160 que conforman la colección que gestionará la Fundación hasta 2028, tras el acuerdo alcanzado, cuando deberá volver a México. Una de las obras más importantes de ese país del siglo XX. La primera presentación está compuesta por la pintura moderna mexicana con el protagonismo de Frida Kahlo acompañada de Rivera, Siqueiros o Tamayo. Estará disponible hasta “después de navidades”, ha asegurado Daniel Vega, en la entrevista de RNE, donde tampoco ha descartado ceder la colección a otros museos para que sea expuesta.
La llegada de esta colección a Santander provocó un terremoto político en México hasta el punto que la presidenta tuvo que pronunciarse. Claudia Sheinbaum aseguró que las autoridades iban a cumplir la ley después de que hasta 400 expertos de arte firmaran una carta en la que exigen transparencia al Ejecutivo y se oponían al traslado de las obras sobre las que existe una norma que prohíbe su salida del país salvo “casos excepcionales”.
El surrealismo sintomático: Leonora Carrington, es la tercera de las exposiciones que se va a poder ver en la apertura del centro cultural. Un conjunto de obras realizadas después de la Segunda Guerra Mundial por la artista inglesa durante su ingreso en el Sanatorio de Peñacastillo tras sufrir una crisis psicológica. Posteriormente, una vez recuperada, confesó que ese episodio de su vida fue muy parecido a “haber muerto”. La exposición se articula en torno al descenso y el ascenso como metáforas centrales, evocando el inframundo como un espacio no solo de muerte, sino también de transformación y renovación. La obra, que nunca antes ha sido expuesta, reúne los dibujos que la artista realizó aconsejada por el equipo del Dr. Luis Morales “para ordenar sus pensamientos”. 85 años después esas obras se exponen.