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La detención de un barco ruso en Noruega tensa la guerra híbrida entre Moscú y Europa

  • La empresa ucraniana Naftogaz busca compensar sus activos expropiados por Rusia con la anexión de Crimea en 2014
  • Alude a la decisión de un arbitraje abierto en La Haya que ordenó a Moscú el pago de 4.220 millones de dólares
La detención de un barco ruso en Noruega tensa la guerra híbrida entre Moscú y Europa
Banderas de Noruega y de la OTAN AP Photo/Mindaugas Kulbis
RTVE Noticias

Las autoridades noruegas inmovilizaron el miércoles a petición de Ucrania un barco ruso que navegaba en el archipiélago de Svalbard, situado en el Océano Glacial Ártico y perteneciente al país nórdico. Detrás está la empresa energética estatal Naftogaz, que ordenó el embargo del buque para garantizar el cumplimiento de una decisión arbitral que obligaba a Rusia compensar a la compañía ucraniana por los activos expropiados tras la anexión de Crimea en 2014. Moscú, en plena escalada de tensión con Europa, ha calificado la acción de "piratería" y ha prometido responder.

"El gobernador de Svalbard, siguiendo una orden del Tribunal de Distrito de Nord-Troms, ha confiscado hoy el buque ruso 'Profesor Molchanov', atracado en (el puerto de) Barentsburg", afirma un comunicado emitido por el gobernador del archipiélago noruego, que explica que la confiscación se ha llevado a cabo después de que el Tribunal de Distrito de Nord-Troms autorizara a Naftogaz en una sentencia dictada el 31 de agosto la incautación de la embarcación.

La compañía ucraniana ha explicado en un comunicado que su reclamo responde a la decisión de un procedimiento de arbitraje abierto en La Haya en 2016, que finalmente ordenó a Rusia el pago de 4.220 millones de dólares, más intereses y costas. Sin embargo, Moscú no ha cumplido la sentencia.

La compañía ha explicado en un comunicado que la incautación forma parte de "los esfuerzos mundiales para hacer cumplir el laudo arbitral" contra Rusia "en relación con la expropiación ilegal de sus activos en Crimea, territorio que Rusia anexó ilegalmente". Hasta entonces, Naftogaz poseía importantes activos relacionados con el petróleo y el gas en este territorio, pero Moscú tomó su control.

"Rusia no puede eludir su responsabilidad simplemente negándose a cumplir con un laudo arbitral internacional", ha indicado el director interino de Naftogaz, Sergii Fedorenko, que ha añadido que seguirán "persiguiendo" activos rusos en todo el mundo "hasta que se pague la indemnización otorgada".

Rusia habla de "piratería" y promete responder

Tras el anuncio, el Kremlin no ha tardado en responder. Según la agencia rusa Tass, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso califica la incautación de "piratería" y la portavoz del Ministerio María Zajárova ha declarado a la agencia Interfax que "se dará una respuesta correspondiente". El 'Profesor Molchanov' es una embarcación de 72 metros de eslora utilizado por Rusia "para cruceros de expedición comerciales", según ha especificado Naftogaz. Tass especifica que el buque opera servicios regulares de carga y pasajeros a Svalbard desde junio de 2025.

El ministro ruso de Desarrollo del Lejano Oriente y el Ártico, Alexey Chekunkov, ha declarado a Tass que el barco y su tripulación "están físicamente a salvo" y ha garantizado que el equipo legal de Arktikugol (compañía propietaria del buque) "emitirá una respuesta legal formal en breve". Según esta misma agencia, las autoridades noruegas no avisaron a los miembros de la expedición de la incautación y estos se enteraron el miércoles a través de los medios de comunicación. "Aceptaron la noticia con serenidad y planean continuar con su trabajo", afirma el medio ruso.

La compañía ucraniana ha subrayado que la orden judicial establece que el buque no puede abandonar su ubicación actual y las autoridades de Svalbard deberán tomar las medidas necesarias para impedir su traslado. Además, ha dicho que serán las autoridades noruegas quienes se encarguen de los pasajeros a bordo.

Tensión y guerra híbrida con Europa

La incautación del buque ruso se produce en plena escalada de tensión entre Moscú y distintos países europeos, después de que Alemania confirmara que hace un mes Rusia llevó a cabo un "ataque híbrido" con drones en el aeropuerto alemán de Leipzig/Halle. El miércoles, la Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, calificó el supuesto ataque híbrido como "terrorismo patrocinado por el Estado" y al término de la reunión informal de ministros de Exteriores de la UE en Irlanda pidió restringir los visados a ciudadanos rusos.

La petición se anunció después de que medios alemanes publicaran que uno de los individuos sospechosos del intento de ataque habría entrado en suelo europeo con un visado turístico expedido por Italia en Minsk, Bielorrusia.

Previamente, como respuesta al ataque y tras atribuírselo formalmente a Moscú, Berlín ordenó el cierre del último consulado general ruso que permanecía abierto en Alemania, situado en la ciudad de Bonn, que se efectuará el 18 de septiembre; así como el fin del acuerdo que permite funcionar a la Casa Rusa de Berlín, nuevos controles de entrada para ciudadanos rusos y medidas adicionales contra la flota fantasma del Kremlin.

Mientras tanto, Moscú ha negado cualquier implicación en el presunto ataque y ha prometido que responderá a las acciones europeas, sin especificar de qué manera. El Ministerio de Exteriores ruso, que convocó el miércoles al encargado de negocios alemán, ha dicho que las acusaciones son "fabricadas" y una "provocación". El presidente ruso, Vladímir Putin, va más allá y ha defendido que las supuestas pruebas de su implicación fueron colocadas y dice que se trata de un intento de Berlín para desviar la atención de sus problemas internos.

La UE y la OTAN prometen más presión sobre Rusia

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, junto con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se refirió al incidente en Leipzig como un ataque ejecutado por agentes rusos, con material de uso militar y en territorio de la Unión. Además, dijo que suponía una nueva escalada dentro de un patrón de actuaciones cada vez más peligrosas y pidió responder con rapidez. "Europa y la OTAN no solo mantendremos nuestra presión sobre Rusia. La intensificaremos y no nos detendremos", dijo desde Bruselas.

Rutte, por su parte, acusó a Moscú de actuar de forma "cada vez más temeraria" y aseguró que sus amenazas no dividirán a los aliados ni frenarán su apoyo a Ucrania.