Continúa la búsqueda de 18 desaparecidos en un naufragio al norte de Chipre en el que han muerto ocho personas
- La embarcación llevaba cuatro años en desuso antes del incidente
- El capitán del barco trató de huir en el momento del naufragio
La cifra de desaparecidos en el naufragio de un catamarán en el norte de Chipre se reduce a 18 personas coya búsqueda continúa. La embarcación Filojet, un buque de alta velocidad de 40,5 metros y propiedad de la empresa turca Filo Denizcilik, viajaba del puerto de Girne —Kirina en griego, una zona al norte de Chipre— rumbo a la ciudad turca de Mersin con 267 pasajeros y ocho tripulantes. Medios de comunicación informan que uno de los posible motivos por los que el barco naufragó fue el mal estado de su infraestructura.
Cuatro embarcaciones, equipadas con sistemas de visión nocturna, y dos helicópteros han pasado la noche buscando supervivientes, unas labores que desde esta mañana cuentan con la ayuda de drones turcos, según han informado las autoridades locales.
Fikri Ataoglu, ministro de Turismo de la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre, ha anunciado que este martes asistirá a la zona un buque con la capacidad de rastrear el área hasta 500 metros de profundidad. También ha precisado que 249 personas han sido rescatadas y que se lamentan ocho fallecidos, de los cuales cuatro han podido ser identificados.
Según medios locales, a su llegada a tierra tanto el capitán como los otro ocho tripulantes fueron arrestados por las autoridades turcochipriotas, bajo los cargos de homicidio por negligencia e imprudencia, y que han iniciado una investigación del incidente. Los mismos medios han asegurado que el gerente de la empresa Filo Denizcilik, propietaria de la embarcación, también ha sido detenido. El plazo inicial de los arrestos es de tres días para que los investigadores tengan tiempo suficiente para reunir los datos técnicos pendientes, que puedan revisar el cuaderno de bitácora —diario de a bordo donde se anotan, cronológicamente, todos los datos, eventos e incidencias de la navegación de un barco— de la nave y reunir todos los testimonios de los supervivientes.
Un barco de 26 años de antigüedad
La tripulación emitió el domingo una llamada de socorro a las 12:10 hora local —09:10 GMT— en la que informaba de que la embarcación hacía aguas —entrada de agua a la nave por una rotura o grieta—. A pesar de que las operaciones de rescate comenzaron inmediatamente y asistieron cuatro lanchas de la Guardia Costera, dos helicópteros, una patrullera, una lancha de asalto y equipos de buceo de la Defensa Civil y la Policía, el barco se acabó volcando y se sumergió es aguas donde la profundidad puede alcanzar los 514 metros.
Ante una situación como esta, surgen dudas de cómo pudo ocurrir. La emisora turca NTV ha asegurado que el barco tenía 26 años de antigüedad y que pasó cuatro inactivo. El mismo medio ha señalado que las investigaciones se centran en las condiciones técnicas y su aptitud para navegar por alta mar.
Los que han sobrevivido a la tragedia han indicado que la embarcación empezó a inundarse poco después de zarpar y que su velocidad era excesiva. También han explicado que la tripulación ignoró las preocupaciones y avisos de los pasajeros respecto a esos temas. Algunos de ellos han asegurado que escucharon una explosión en la parte delantera del barco —la proa—.
Ha sido la prensa turcochipriota a que informaba de las varias infracciones que se cometieron, como que las puertas estaban cerradas en el momento del accidente o que no se realizó una correcta distribución de los chalecos salvavidas.
El capitán de la embarcación, según algunos testimonios, habría tratado de huir durante el naufragio. El ministro de Obras Públicas y Transportes de la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre, Erhan Arikli, ha asegurado que las denuncias y testimonios de los pasajeros serán analizadas y estudiadas.
De los supervivientes que permanecen aún ingresados en los centros médicos, ninguno se encuentra en estado grave.