Fújur, el dragón de 'La historia interminable', descansa en un gallinero de Valoria
- El dragón blanco de la suerte forma parte del Museo de cine Colin Arthur
- El cineasta y escultor británico lleva medio siglo dedicado a los efectos especiales
Fújur, el dragón blanco de la suerte que hizo soñar a generaciones de niños, ha encontrado un rincón para descansar de sus aventuras en dos inmensos gallineros industriales en Valoria la Buena, pero no se puede relajar porque en las inmediaciones acecha la serpiente gigante de Conan, el bárbaro.
En la localidad vallisoletana, que en los años sesenta alojaba una próspera industria avícola, reposan ahora los sueños hechos realidad del escultor y cineasta británico Colin Arthur, de 83 años, en un museo dedicado a la historia del séptimo arte.
El Museo de cine Colin Arthur alberga decorados, mecanismos, artilugios, máscaras, muñecos y otros trucos del último medio siglo de películas que destacaron por sus efectos especiales como 2001. Una odisea del espacio de Stanley Kubrick, Alien, el octavo pasajero de Ridley Scott o la adaptación del libro de Michael Ende La historia interminable.
Efectos especiales
Entre los fondos expuestos, una réplica de la cara de Sean Connery, a partir de un molde original que Arthur creó para diseñar las pelucas que lució en sus películas el agente secreto 007; una recreación escaneada de la cabeza de Fújur y el Goya que logró por los efectos especiales en La Grieta (1990).
Réplica de la cabeza de Fújur. EFE/ Nacho Gallego
También un carné de manipulador de explosivos, el diseño del cañón de maquillaje que Arthur ideó para acicalar sin demoras a los extras de El imperio del sol durante el rodaje de 1987 en Trebujena, máscaras originales creadas para 2001 o la serpiente gigantesca contra la que luchó Arnold Schwarzenegger en Conan, el bárbaro.
Más de un centenar de piezas originales, recreaciones a partir de moldes, fotografías, acreditaciones y otros documentos, procedentes de su taller de Paracuellos del Jarama, dan fe del "gran artista que está detrás de grandes películas de las que conocemos el nombre de los directores, del gran actor protagonista pero no a quien está detrás de todo", apunta el escultor Juan Villa, promotor también del museo junto con el productor David Cooper.
Arthur con máscaras empleadas en numerosas películas. EFE/ Nacho Gallego
La dimensión del museo está a la altura de las piezas que atesora, desde un set de rodaje a la patente de una fórmula de sangre blanca empleada en El resplandor, otra obra maestra de Kubrick, en dos naves de mil metros cuadrados cada una, 2.000 metros de superficie, a 28 kilómetros de Valladolid.
Trastienda del cine
Casado con la especialista Marisa Pardo, Arthur lleva decenios afincado en España y ha trabajado con Pedro Almodóvar en Hable con ella. Ahora muestra en este museo "la trastienda del cine, los trucos, los efectos especiales, el papel decisivo de técnicos y artistas en la producción de películas que han pasado a la historia", precisa Villa.
La elección del lugar fue una especie de epifanía: "Al ver el interior de las naves vacías, abandonadas y diáfanas, hace un año y medio, nos dio la sensación de estar en un lugar de rodaje con traseras de decorados sin rematar, como los retablos de una iglesia porque solo se ve la parte de delante, lo que sale en las películas", ha añadido.
Colin Arthur recibió en 2024 el premio de honor del Festival de Cine Fantástico PUFA (Pucela Fantástica) de Valladolid y en 2022 obtuvo el mismo reconocimiento en el Festival de Sitges.